Buried (Enterrado)

Anoche vi Buried (También conocida como 1,30h dentro de un ataúd) y la verdad es que pese a que la vi con recelo (ya que ver a una persona durante toda una película sin salir de una caja de madera, no es que sea muy prometedor) me gusta bastante. Reconozco que tengo un gusto diferente para las películas, me gustan de todos los estilos, pero para que reconozca que son buenas, tienen que tener “algo” diferente y bien trabajado y en este caso lo han conseguido.

La película esta dirigida  por Rodrigo Cortés, un director gallego que además de dirigir, lleva produciendo y haciendo guiones desde hace unos cuantos años. Nada más empezar, aparte de ver una gran cantidad de nombres españoles, vemos varios logotipos de la Junta de Cataluña, la de Castilla y León, el Ministerio de Cultura, etc… Lo cual ya hará que muchos recelosos del cine español dejen de leerme y no se interesen por verla, ¿pero que pasaría si os digo que el actor que la protagoniza es Ryan Reynolds (“Green Lantern”, “Blade 3”, “Lobezno:Origen”, la futura “Masacre”) y que el guión e imágenes parecen totalmente de una película americana? Así es, nos encontramos ante una película española, que bien podría competir en taquilla contra cualquier otra, llevándose el gato al agua… Razón por la que se ha llevado un sinfín de premios.

Ahora bien, ¿De que trata? Pues la película comienza con Paul Conroy (Ryan Reynolds) amordazado dentro de un ataúd de madera, teniendo solo en principio un mechero y un teléfono móvil, mediante el cual tendrá que intentar ponerse en contacto con la gente del exterior para que le ayuden, a la vez que se debate mediante llamadas con su captor. Paul es un padre de familia que trabaja como contratista civil en Irak y que después de un ataque de un grupo insurgente a su convoy, despierta como rehén en una caja de madera a pocos metros de la superficie. Además de la difícil situación, hay que sumarle que no dispone de mucho oxigeno, ni cobertura y que la batería del móvil es escasa…

La película te mantiene en vilo durante los 93min que dura y hay que reconocer que hay partes en las que estas en constante tensión. El hecho de que esté grabada íntegramente en una caja y que no peque de aburrida o pesada, hace denotar la buena labor de su guionista (Chris Sparling) y la forma con la que transmiten la claustrofobia y el agotamiento al espectador, destaca el buen trabajo de Eduard Grau (Fotografía) y Victor Reyes (Música).

Cabe destacar sin llegar a reventaros la película, los momentos en los que se ve en que clase de mundo vivimos, los intereses de cada uno y el poder de los medios ante situaciones extremas.

Si tenéis oportunidad, no dejéis de verla, porque merece mucho la pena.

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