RED (Cómic)

Hace un tiempo Musashi hizo una reseña sobre la adaptación a la gran pantalla del cómic RED. Pues bien, hoy la reseña trata sobre la versión original, el cómic de Warren Ellis llamado RED (Retired Extremely Dangerous). Es una miniserie de 3 números que pertenece a la editorial DC y fue creada entre el año 2003 y 2004 y, además de Ellis, también colabora como guionista Cully Hammer. La última edición aparecida en España, ha sido distribuida por Norma y además de contar con una nueva portada, incluye guion, bocetos y estudio de personajes, lo que hace que pase de tener 74 páginas a tener 128.

Al igual que en la película, el cómic nos presenta a un agente de la CIA retirado llamado Paul Moses, el cual vive solo, apartado de todo. Sus únicos contactos con el mundo exterior son las cartas que recibe de su pequeña sobrina y las llamadas semanales que efectúa a su agente en Washington para revisar sus cobros. Pero un día, entra a la agencia como Director un nuevo miembro, al que se le muestra un vídeo oculto en la sala “R” de Langsley que contiene un recopilatorio de las misiones de Paul Moses. Nada más salir de dicha sala, con náuseas después de ver todo lo que hizo el agente retirado, ordena que le maten pese a que su ayudante le diga que no se encuentra en “activo” y que no supone ningún peligro, pero el director continúa con su orden, ya que no quiere que un “monstruo” de tal calibre viva entre las personas.

Estos hechos harán que Paul Moses decida salir de su casa para tomar represalias contra los que han ordenado su ejecución. El cómic tiene varias imágenes “slow motion” y las escenas de acción están muy bien plasmadas, dándonos la sensación de estar viendo una película en vez de leyendo un cómic. Durante el viaje del Ex-Agente hasta Langley, iremos profundizando en los sentimientos de este, descubriendo como a pesar de haber sido un despiadado asesino y haber cometido atrocidades, no se siente para nada orgulloso de ello, sino todo lo contrario, razón por la que quiere vivir solo como autocastigo.

Tanto el director de la agencia como su ayudante, viven momentos de terror y nerviosismo, ya que se encuentran ante el mejor asesino que existe y van viendo como no hay nada que le detenga en su misión. De hecho, en una de las conversaciones que mantienen dicen:

Director -¿Podemos detenerle? O sea, no puede entrar en Langley, ¿verdad?
Ayudante -Cuando Carter era Presidente, nos pidieron que hiciéramos una operación falsa para probar la seguridad de la Casa Blanca. La Casa Blanca estaba en alerta máxima a las 12 del mediodía. A la una, Carter fue al cuarto de baño, encontró el retrete lleno de cacahuetes. Paul Moses se contuvo en esa ocasión. Solo hospitalizaron a doce agentes de seguridad, y todos salvo dos se recuperaron completamente.

La parte final del cómic destapa que si Moses ha cometido tantas atrocidades, ha sido porque la CIA le habían obligado a ello, haciéndole ver que de no hacerlo, América no estaría segura. En las últimas páginas Paul refleja que pese a que lo único que sepa hacer cuando sale de casa sea matar, sólo lo hace si el fin lo justifica. En los últimos momentos de tensión, el ayudante de director, que ahora se ha convertido en director de la agencia al morir su superior, le ofrece volver a incorporarse al trabajo como agente, ya que ve que no hay ningún otro tan eficaz como él, pero Moses le responde diciéndole que lo que quiere es estar solo y a continuacíón, lo mata.

Como detalle que tal vez no guste a todo el mundo, a mí personalmente me ha dejado frío, es que no sabemos más de Paul Moses, ya que la última viñeta acaba con un grupo de agentes apuntándole… Aunque la contraportada nos enseña una imagen de varios agentes muertos en escaleras y Paul escapando herido, por lo que podemos deducir que no lograron acabar con él.

¡No te vayas sin comentar!