La casta de los Metabarones

Como cada semana os traemos la review de cómics pertinente y en esta ocasión me gustaría hablaros de uno que tal vez para muchos os sea desconocido, y que realmente merece la pena descubrir. El título de la obra en cuestión es “La casta de los Metabarones”. Es un cómic que tiene ya bastante tiempo, siendo la salida del primer número en 1992, pero cuyo final no hemos podido disfrutar hasta bien entrados en 2008. El cómic se ha ganado a pulso el calificativo de “clásico” dentro del panorama del cómic Europeo (aunque sus autores principales son del otro lado del charco), cada uno de sus 8 números se dejan leer de maravilla y su dibujo es de lo mejor que te puedes encontrar a día de hoy a pesar del tiempo transcurrido desde su salida y de las más modernas técnicas de dibujo y color que usan muchos dibujantes hoy día. Si queréis saber más de esta joya del cómic del viejo continente, solo tenéis que pulsar en “seguir leyendo”…

En el corazón del Metabunker inviolable, en alguna parte de la bullente ciudad enterrada. 
-Tonto, por favor. Cuéntame otro cuento.
-¿Un cuento?
-Pero un cuento de verdad, ¿vale? nada de robotonterías.
-Ya lo sé. Solo los cuentos de humanos te cosquillean de verdad los circuitos.

Como ya hemos dicho anteriormente, La Casta de los Metabarones es una serie de ocho números que empezó a publicarse en 1992 y duró hasta 2003, siendo retomada más tarde en 2008 como precuela. Los cómics fueron publicados por Humanoides Associés, una agrupación Francesa de cómics e historietas que siente especial afecto por las historias de ciencia ficción. El cómic fue dibujado por Juan Jimenez, nacido en Argentina en 1943, un auténtico maestro sobre todo en historias de corte fantástico, de las cuales se confiesa gran admirador. El guion corre a cargo de Alejandro Jodorowsky, nacido en Chile en 1929, el cual tiene entre sus otras profesiones director de cine, filósofo, actor y un largo etcétera. Centrándonos estrictamente en su etapa como guionista de cómics, su trabajo más importante hasta la fecha es El Incal (también conocida como La Saga de los Incales o Las Aventuras de John Difool), junto al dibujante francés Moebius.
Los ocho números de la serie vienen ordenados de mayor a menor dentro del rango familiar, siendo estos:

Othon, el tatarabuelo (1992)
Honorata, la tatarabuela (1993)
Aghnar, el bisabuelo (1995)
Oda, la bisabuela (1997)
Cabeza de hierro, el abuelo (1998)
Doña Vicenta Gabriela de Rokha, la abuela (1999)
Aghora, el padre-madre (2002)
Sin nombre, el último Metabarón (2003)

Más tarde saldría otro volumen titulado “Daya, el primer ancestro” que fue publicado en el año 2008.

A través de los diálogos de los robots Tonto y Lothar, habitantes de un lugar llamado el metabunker, se nos abrirá la crónica de esta familia de gladiadores espaciales, y llegaremos a comprender su mundo de violencia, la crueldad y la tradición bélica que tienen todos y cada uno de los integrantes de la estirpe. La historia de los Metabarones comienza con la historia del tatarabuelo del último Metabarón, en un mundo aislado llamado Marmola, un mundo lleno de mármol (¿no pensaríais que estaba lleno de escorbuto de la patata?). Una pequeña tribu, gobernada por Bérard de Castaka, vive allí. Su principal producto de exportación son enormes bloques de mármol, que cortan con hyperlasers manuales y que venden por todo el imperio como material básico para construir palacios y otras residencias. Pero aparte del mármol, el planeta posee un material mucho más valioso. Una sustancia azul, gelatinosa, llamada epífita, la cual tiene la propiedad de desafiar las leyes de la gravedad. Su existencia se mantuvo en el más absoluto secreto hasta que un accidente obligo a revelarlo para salvar la vida a Othon Von Salza, el hijo-en-ley del Barón de Bérard de Castaka.Cuando recupera el conocimiento, Othon se sobresalta al descubrir que el secreto ha sido revelado, llegando a decir que hubiese sido mejor dejarle morir antes que revelar la existencia de la epífita. Con esto, Berard se llena de orgullo y ve más que nunca a Othon como digno heredero de todos los Castaka. No mucho tiempo después la noticia de la existencia de la epífita se extendió por todo el imperio y la órbita del planeta se convierte en un campo de batalla en toda regla. Esta guerra reduce drásticamente el linaje Castaka hasta obligar a Othon a negociar la paz con el Imperio, iniciándose así una turbulenta relación entre el poderoso bloque gobernante y el clan de guerreros. Precisamente sobre estos hay que hacer un puntualización importante, ya que ellos ven el mundo de otra manera gracias a una filosofía muy peculiar. Estos guerreros se guían por el Bushitaka, el estricto código de honor seguido por los Metabarones, profundamente influenciado por el bushido japonés. Exige que el guerrero vaya siempre a por la victoria en todas las cosas a cualquier precio, siempre hay que salir victorioso en todas las circunstancias. La única alternativa a la victoria es la muerte. Los seguidores de esta filosofía deben reprimir toda emoción, hasta el punto de sacrificar a sus propios familiares en la búsqueda de la victoria totalcibernética. El heredero debe también pasar una prueba final en la que debe enfrentarse a su padre en un combate a muerte. Muy simpáticos estos Metabarones ¿verdad?.

Personalmente no soy mucho de cómics Europeos (aunque estaría feo no decir que Black Sad sea una pasada) pero haría mal si no os recomendara esta obra, precisa en millones de detalles, con un universo propio (aunque sí es verdad que bebe mucho de Dune) y personajes bien construidos y un ritmo que nada tiene que envidiarle a la más grande super produccion de Hollywood.

Escrito por José Carlos Cabra

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