Adolf y El Padre del Manga

Es curioso cómo pasan las cosas. Hay veces que por las coincidencias más tontas terminas descubriendo cómics, mangas, novelas gráficas y libros que de otra manera nunca te hubiesen llamado la atención. Y con este manga me pasó más de lo mismo. Hoy me gustaría hablaros de “Adolf” de Osamu Tezuka. A pesar de las veces que la vi en las estanterías de mi tienda de cómics habitual, nunca me picó la curiosidad, hasta que un buen día me lo empecé a leer en casa de una amiga, cosa que aun a día de hoy, agradezco que ocurriera. Sobre la segunda Guerra Mundial, el Holocausto y Adolf Hitler se han escrito muchas cosas en muchos formatos, pero Osamu Tezuka nos da un nuevo punto de vista con su forma de narrar a través de los ojos de sus tres protagonistas que no se había dado hasta la fecha. Pero no solo me gustaría hablaros de la obra en sí, sino que también me gustaría dedicar unas líneas al hombre que cambió la historia del manga y la animación en Japón. Si queréis descubrir más sobre la obra y su autor, no tenéis más que seguir leyendo..

Un poco de historia sobre “el padre del manga”

Osamu Tezuka (手塚 治虫) fue un dibujante y animador japonés nacido en Osaka el 3 de Noviembre de 1928, al cual mucha gente (entre los que me incluyo) le conoce por el sobrenombre de “el padre del manga” o ya en casos muy muy bestias “el dios del manga” (漫画の神様). Entre otras muchas de sus facetas se encontraban las de productor y médico, aunque nunca ejerció la medicina. Nacido en la prefectura de Osaka, es conocido por ser el creador de Astro Boy, Kimba el León Blanco y Black Jack. A menudo se le considera también como el padre del Anime“, y es a menudo considerado el equivalente japonés a Walt Disney, que fue una gran inspiración de Tezuka Sensei durante sus años de formación. Fue un pionero en cuanto a técnicas de animación, dibujo y muchas otras cosas que nadie había desarrollado hasta la fecha y que dieron paso más tarde al género manga tal como hoy lo conocemos en Japón. De hecho, uno de los rasgos que más llaman la atención de los occidentales acerca del manga y el anime, los ojos tan grandes, fue invención suya.



Para que os podáis hacer una idea del trabajo que llegó a realizar este hombre, las “Obras Completas de Osamu Tezuka”, (手冢治虫 漫画 全集) publicadas en Japón, cuenta con unos 400 volúmenes, más de 80.000 páginas, y aún así estaría incompleta. De hecho, la obra de Tezuka en su totalidad incluye más de 700 mangas con más de 150.000 páginas. Sin embargo, la gran mayoría de sus mangas y otros trabajos nunca han sido traducidos del japonés y por lo tanto son inaccesibles para las personas que no dominan el idioma. Como ya hemos dicho un poco más arriba, entre sus obras más importantes se encuentran Astro Boy, Kimba, Black Jack, Adolf, Buda y su obra maestra y más íntima, “Phoenix”, una historia sobre la vida y la muerte que se inició en la década de los 50 y continuó hasta su muerte. “El maestro” no solo tuvo popularidad en su país, sino que también gozó de ella en el viejo continente y en América. De hecho, el mismísimo Stanley Kubrick le invitó formalmente a ser el director artístico de su película 2001: Una odisea del espacio. Tezuka no podía permitirse el lujo de dejar a su estudio durante todo el tiempo que durase el rodaje, menos aún después de haber estado todo un año viviendo en Inglaterra, por lo que rechazó la invitación. Por otra parte, Disney, basándose en la obra de Tezuka “Kimba el león blanco” crearía su película “El rey León”, una de las mejores películas de animación de todos los tiempos. Tezuka falleció el 9 de Febrero de 1989 y su tumba se encuentra en Souzenji Temple en el cementerio de Tokyo. 

Adolf 

Después de repasar al maestro, repasemos una de sus muchísimas obras. Por mi parte, debo deciros que como buen amante de la historia en general, Adolf me tocó la fibra. La obra está enmarcada en una de las épocas más oscuras de la humanidad, época que le tocó vivir al autor (y que le dejó muy marcado) y que ha conseguido plasmar de manera soberbia en las páginas de su obra. Nos encontramos en las olimpiadas de Berlín de 1936. El reportero japonés Sohei Toge es un enviado especial que cubre las olimpiadas para un diario de su país. Un buen día, Sohei recibe una llamada de su hermano, el cual quiere que se reúna con él para enseñarle algo que le dejará muy sorprendido. 

El protagonista nota cierto tono de preocupación en su hermano. Pero cuando este llega a la habitación de hotel donde debían reunirse, su hermano está muerto. Entonces comienza la investigación por parte de Sohei sobre lo ocurrido a su hermano, y lo que es más importante, ¿que es eso que tantas ganas tenía de enseñarle y por qué le ha costado la vida?. Pues la respuesta no deja indiferente a nadie. Resulta que el hermano de Sohei poseía unos documentos que demostraban que Hitler tenía sangre judía. Ante la trascendencia de tal noticia, tanto los nazis, que quieren destruir el documento, como los que quieren hacerlo público empiezan la búsqueda de los documentos que pueden cambiar el curso de la historia.


Paralelamente, Tezuka también nos cuenta la historia de dos jóvenes chavales, Adolf Kaufmann, de padre alemán y madre japonesa, siendo su padre miembro del partido nazi en el consulado alemán en Kobey y Adolf Kamil depadres judíos alemanes y él nacido en Japón. Ambos son amigos pero tienen un dato en contra, uno es alemán hijo de nazis y el otro judío. Todo empeora cuando el padre de Kaufmann decida enviar a su hijo a una escuela de adiestramiento para las juventudes nazis, lo que terminará de destrozar la amistad entre ellos.

Para los que aún no la conozcáis, dadle una oportunidad, el maestro Tezuka no suele decepcionar a nadie.

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