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Estamos ante una película que no deja indiferente. Cuando fui al cine, había oído buenas críticas pero la sinopsis de la misma me hacía presagiar que podría ser una película realmente repetitiva. La verdad es que no me resultó ni mucho menos repetitiva. ¿Por qué? Porque es una trama que realmente engancha y que, a pesar de lo recurrente que está siendo últimamente el tema de la película en cuestión, a saber, los viajes en el tiempo, las realidades virtuales y las líneas temporales, en esta película le dan un enfoque que te mantiene en vilo pensando qué pasará o cómo actuará en los próximos 8 minutos, pero para que entendáis mejor a que me refiero con esto de los “8 minutos” os voy a hacer un pequeño resumen de la trama, pero ¡OJO! contendrá spoilers aunque no hasta el punto de destripar totalmente la película…

Comienza la película con el Capitán Colter Stevens (Jake Gyllenhaal) que, sin saber por qué razón se despierta en un tren que va camino a Chicago cuando lo último que recordaba era de estar en plena misión en Afganistán. Frente a él viaja una chica, Christina Warren (Michelle Monaghan) que no conoce de nada pero parece ser que ella sí le conoce a él aunque no le llame por su auténtico nombre. En su desconcierto, va al baño del tren y, al mirarse al espejo se da cuenta de que lo que ve no se corresponde con su auténtico rostro. Breves instantes después, una bomba explota haciendo que todos los que están en el vagón, incluido él pierdan la vida. Sin embargo, todo parece una pesadilla pues se despierta con su ropa militar en un cuartucho sombrío y lúgubre escuchando una voz femenina, la de Goodwin (Vera Farmiga) quien le da una explicación relativa sobre por qué está ahí y que su misión es la de poniéndose en el lugar de uno de los pasajeros del tren, tratar de averiguar en esos 8 minutos, quién ha sido quien ha puesto la bomba en el tren que ha hecho que explotara haciendo que sus pasajeros pierdan la vida. A partir de aquí se dan una serie de “viajes” abriendo una nueva línea temporal paralela en donde vez tras vez y con tan solo 8 minutos de tiempo, tiene que conseguir su fin.

Escena de la película con Gyllenhaal como protagonista

En principio, podría parecer repetitiva, pero la consecución de nuevas pistas, de la resolución de la verdadera razón de su misión y del enigma que suscita el que no se sepa en ningún momento en la situación real en la que está el personaje y que además se lo oculten, hace que la película te mantenga constantemente en vilo y en tensión.

No cabe duda, que el director de la cinta, Duncan Jones ha sabido manejar una película que bien podría haber sido un auténtico truño si no se manejara de forma que no se hiciera pesada, pues ha conseguido que de algo complicado de entender para muchas personas y catalogado como “pseudociencia” acabara siendo una película con un hilo argumental perfectamente hilvanado y con unos personajes que conectan de forma extraordinaria con el público así como con el guión de la película.

Destacar también la actuación del actor principal, Jake Gyllenhaal (“Príncipe de Persia”), quien supo recrear perfectamente el estado de angustia, desorientación e incluso los momentos de paranoia, y abatimiento a la vez que también mostraba la tenacidad y afán de superación. Un papel que cumple a la perfección.

Escena de la película entre Jake Gyllenhaal y Michelle Monagan

En cuanto a Michelle Monaghan su papel no da para mucho, por lo que su interpretación ha sido mas bien justita, pero no ha sido por ella, sino porque como bien he comentado, bajo mi punto de vista el registro de su papel es muy limitado en cuanto a guión se refiere.

Por tanto, mi valoración final de la película es la de una producción entretenida, con ritmo, un final impactante por una parte y relativamente feliz por otro y, en definitiva, ampliamente recomendable.

Fan de Rocky, Superman y, en definitiva, el buen cine, tanto moderno como clásico. Disfruto con un buen libro así como leyendo a Mark Waid o a Alan Moore y viendo dibujar a Alex Ross o los Romita entre otros. También disfruto con videojuegos tanto actuales como de antaño con las consolas de 8 y 16 bits y me entusiasman las series tipo sitcom o de ciencia ficción. @GigioPoloux

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