¿Qué le pasó al Hombre del Mañana?

Sobre Superman se han hecho cientos de cómics, pero si existe uno que sobresalga sobre todos ellos y que siempre esté en las listas de los 5 mejores, ese es ¿Qué le pasó al hombre del mañana?.

La historia que llevó a la creación de este cómic es simple: En los años 80 los cómics que empezaban a encabezar las listas de ventas tenían un transfondo más adulto que los simples tebeos vistos hasta la fecha, y la gente había dejado de lado las historietas en las que se veían a héroes muy buenos luchar contra enemigos tremendamente malos y vencer sin ningún tipo de problema. Semejante criba de cómics tocó de lleno a Superman, por lo que decidieron hacer un borrón y cuenta nueva y volver a lanzar sus historias al mando de John Byrne, quien le daría un enfoque mucho más renovado, haciéndolo más “humano” y dejando de lado los arquetipos que ya se habían creado sobre él.

Pero entonces se creó un dilema: ¿Cómo concluirían la etapa antigua del Hombre de Acero? El difunto editor Julie Schwartz estaba a la cabeza de semejante proyecto, con el cual tendría que dar respuestas a todos los fans, explicando que pasaría con Superman, Lois, Perry White, Jimmy Olsen, Luthor, etc… Por lo que decidió buscar a Jerry Siegel (cocreador de Superman) para crear dicho final, el cual debería de ser digno, tajante y a su vez apoteósico, pero… no le encontró. A la mañana siguiente desayunó con un joven Alan Moore (Watchmen, V de Vendetta) que por aquel entonces no había creado sus obras cumbres y pese a que había trabajado en un especial de Superman (“Para el hombre que lo tenía todo”), este no había tenido un éxito tremendo. Schwartz le comentó el trabajo que tenía por delante y el problema de que no encontraba a Jerry Siegel, a lo que Alan Moore le cogió por el cuello y le dijo:

“Si dejas que otra persona que no sea yo escriba esta historia, te mataré.”

Al de poco tiempo, el 19 de septiembre de 1985, Alan Moore recibió una carta de Schwartz que decía:

“Ha llegado el momento de que escribas la historia a la que tu boca accedió. Esto es, un Superman “imaginario” que sirviera como la “última” historia de Superman en el caso de que dejase de publicarse. Qué ocurriría con Superman, Clark Kent, Lois Lane, Lana Lang, Jimmy Olsen, Perry White, Luthor, Brainiac, Mr. Mxyzptlk, y todos los demás que puedas incluir.”

El cómic vio la luz en 1986 dividido en dos partes Superman #423 y Action Comics #583, el dibujo estaba a cargo de Curt Swan y el entintado de la 1ª parte a cargo de George Pérez, siendo Kurt Schaffenberger el entintador de la 2ª. En su prólogo podemos leer el siguiente texto creado por Alan Moore:

“Esta es una historia imaginaria (que tal vez nunca pasó, pero tal vez sí) sobre un hombre perfecto que llegó del cielo y solo hizo el bien. Empieza en un pueblo tranquilo, termina con un guiño… la gente aún eleva la mirada esperanzada desde las aceras, vislumbrando un lejano punto en el cielo… pero no: es solo un pájaro, solo un avión – Superman murió hace diez años. Esta es una historia imaginaria (pero ¿acaso no lo son todas?)”

El cómic nos plantea el final de Superman de una forma que solo Moore puede conseguir, dejando a un lado las historias clásicas para presentarnos todo lo que en ellas veíamos de una manera mucho más trágica y memorable, como todo último cómic de un Superhéroe debería de ser. La historia comienza 10 años después de los relatos que van a contar, con un joven reportero que está entrevistando a Lois, quien cuenta el final del Hombre de Acero. El principio del fin comienza cuando todos los villanos principales conocidos hasta la fecha comienzan a atacar todo lo que rodea a Superman de una manera mucho más atroz de lo normal, dejando al descubierto su identidad secreta, en ese momento y temiendo por la aparición de Brainiac y Luthor, el Hombre de Acero se lleva a sus amigos más cercanos a la Fortaleza de la Soledad, para que estén protegidos y le acompañen en lo que el prevé que será su final.

Seremos testigos de increíbles momentos, en los que veremos pasar a los principales personajes que hemos visto en los cómics, tanto amigos como enemigos y si tengo que destacar uno de esos momentos que se quedarán en el recuerdo, es la aparición de Kara junto a la Legión de Superhéroes, toda una paradoja temporal creada por Moore, ya que ella había muerto en la Crisis en Tierras Infinitas.

El cómic ahonda en lo más profundo del héroe, mostrándonos sus sentimientos y viendo como necesita estar rodeado de sus mejores amigos en los peores momentos, porque aunque sea Superman, le puede llegar el final.

Una auténtica obra maestra creada por Alan Moore, de la cual solo puedo hablar maravillas y recomendaros encarecidamente su lectura.

1 Comentario

  1. Ni idea que existiese. Siempre me cuestione qué pasaría si Alan Moore escribiera algo acerca de Superman. Sigo imaginando un argumento colosal, la querencia infantil de cambiar el mundo a base de súper fuerza, contrapuesta a la abrumadora realidad de que al cambio le precede la moralización de la consciencia, para lo que Superman et alía, son inútiles; Luthor igualmente con su pueril sueño de vencer a Superman pero con un deslumbrante ingenio a lo Ozymandias; una compleja relación con un mundo que lo ama y necesita hipócritamente, adendum de: ¿Es Lois Lane realmente la mujer que ama y de quien quiere tener hijos? ¡Es Superman y hay millones de mujeres!; mencionemos que un Superman casi inmortal ve década tras década a toda una sociedad hundirse en un cosmopolitismo distópico y, a “su” país. ¿Y si sólo se fuere y buscase mejor puerto? Además, en honor de la auténtica justicia, debiera verse reflejado en un mundo donde es un reverendo don nadie sin poderes y peor personalidad, y que a su vez ve como protector a SUPRA LUTHOR. Para que maduren sus historias.

    Por último, a este personaje le falta plantearse muchas más preguntas, dudas y respuestas existencialistas. No puede ser “súper” porque sí y porque viene de Kriptón. Ya no más. No para estas generaciones y las que le siguen.

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