El complemento más inútil de Batman

Advertencia: Si eres un fan o simpatizante de Robin, esto puede herir tu sensibilidad intelectual. Aunque que quede constancia de que aquí se respeta la opinión de todo público y este artículo se ha escrito basándose en una encuesta realizada a muchas personas amantes del cómic, el cine y todo su entorno.

Batman, ese cruzado enmascarado, que vigila y protege su ciudad por la noche, que no tiene poderes y solo se vale de su ingenio y avances tecnológicos patrocinados por su inmensa fortuna, ese héroe reservado y de pocas palabras, que no participa en  actos públicos, ¿qué necesidad tiene de tener que cargar con un fantoche de mallas verdes, rojas y capa amarilla?

Robin o “El Chico Maravilla” (que me expliquen a mi qué maravillas hace…) ha tenido varias identidades a lo largo de la historia del “Hombre Murciélago”, pero sin duda el primer representante y más famoso de este absurdo complemento para Batman, es Dick Grayson. El más joven de una familia que trabajan como acróbatas en un circo, “Los Grayson Voladores”, que teniendo en cuenta que Grayson es el apellido familiar hasta llamarse así como conjunto para un circo  peca de ser poco original. Pues resulta que un gángster liquida a toda la familia de trapecistas y este caso lo investiga Batman, que se enternece y adopta como tutor legal a Dick. Se encarga de entrenarlo física y mentalmente para ser su ayudante y juntos atrapan al asesino de la familia de Dick. ¡Que historia tan bonita!

Dicen que Batman y Robin tienen mucho en común ya que ambos son huérfanos por culpa del crimen y por eso poseen un entendimiento que los hace una de las parejas de superhéroes más famosas del mundo del cómic.

Pero a pesar de que se intentó, de que fue Robin y posteriormente Nightwing, a los fans del hombre murciélago no nos gusta en absoluto este personaje, se llame Robin o de cualquier otra forma. Es un lastre para Batman, una preocupación más, no tiene seriedad ninguna y no impone respeto. ¿Cómo va a ser lo mismo ver aparecer a Batman con ese semblante sobrio y su imponente traje que, verlo llegar junto a un tipo sonriente y cándido con las pintas que lleva? Con el tiempo se ha intentando darle a Robin una personalidad con aires de oscuridad, seria, para acercarlo más a Batman, pero la cuestión no es esa, la cuestión es que Batman no lo necesita absolutamente para nada. Como ya he mencionado antes, lo que hace es ser una carga, lo retrasa, no le aporta nada, es un recibidor de golpes, alguien a quien nos han querido meter con calzador en las historias de nuestro caballero oscuro y nunca hemos tragado.

Batman ya tiene ayudantes, el comisario Gordon, Oráculo o sin mencionar más y sin ir mas lejos Alfred su leal mayordomo y todos estos sí que pueden decir que colaboran con él.

Y cuando ya nos libramos por fin de Dick porque este se convierte en Nightwing aparece otro Robin encarnado por Jason Todd. Fue tan poco popular, recibió tal crítica negativa la serie que los guionistas no sabían qué hacer con semejante personaje, así que lejos de “mojarse” hicieron algo que hasta aquella fecha era una novedad. En el número 427, Joker le propina a Robin una brutal paliza, ¡sí, Joker! Joker raramente le pega a Batman un par de golpes seguidos pero a Robin lo machacó con una barra de hierro (una vez más vemos la destreza de Robin en combate) y después de acabar con este malherido lo deja en un barracón junto a su madre (otra vez la familia de por medio) y una bomba que Batman debe de intentar desactivar a tiempo.

Aquí viene una clase magistral de cómo quitarse un personaje de en medio; después del temido continuará se podía leer lo siguiente: “Robin morirá porque el Joker quiere venganza, pero tú puedes evitarlo con una llamada de teléfono” y a continuación dos números con la opción de vida o muerte. El título del siguiente número no dejaba lugar a dudas acerca del “cariño” que la gente le procesaba a Robin: “Una muerte en familia”.

Si hoy se volviese hacer lo mismo probablemente el resultado sería exactamente igual, y es que Robin por más que lo rediseñen, por más que lo hagan, siempre seguirá siendo lo que fue desde el primer día: El complemento más inútil de Batman.

Míralo posando y sonriendo, ¡esto no es serio!

5 Comentarios

  1. Bueno, es una opinión, pero me parece muy sesgada y pasando por alto muchas cosas.
    De entrada, la mayoría de gente cuando piensa en Robin solo les viene a la cabeza la serie de los 60, por lo que la encuesta no tiene mucho valor…
    Luego Jason Todd murió no por ser Robin, sino por ser un personaje de mierda, chulesco y demás. Los fans lo odiaban, pero lo dicho, odiaban a Jason, no a Robin.

    Es mas, voy a utilizar tus razonamientos para demostrar lo equivocado que estás respecto a la opinión negativa que tiene en el mundo del cómic: todos los superheroes antiguos (Batman, Superman, Capitan America) han tenido un acompañante joven, inútil y mas alegre que ellos… después de todos estos años, el único que sigue es Robin, y además cuenta con varias series propias… digo yo que eso quiere decir algo, no?

  2. Gracias por comentar, pero como he mencionado ya en el post, esto es una "reflexión" que parte de una encuesta a muchas personas realizada personalmente y compartimos este punto de vista. El tuyo es uno distinto y por eso agradezco tu sinceridad, aqui se admite totalmente la libertad de expresión.

  3. Efectivamente, Robin ha bordeado durante gran parte de su existencia un carácter muchas veces infantil. Y quizás es también muy cierto que para Batman es más un lastre que un aporte. Sin embargo, me parece que de igual forma Robin constituye en sí mismo un elemento importante dentro del ideario más “liberal” o “meritocrático” que nos desea entregar el arte Norteamericano. El mensaje es claro: no importa tu condición social, siempre y cuando estén dadas las “oportunidades” y el “talento” es posible lograr ser, en este caso, el salvador de ciudad gótica.

    Así es, Robin ha sido muchas veces un lastre y nada más que una escusa para que el público infantil se conecte con el personaje de Batman, pero de igual forma, ha permitido construir un mito con doble función: ya sea para transmitir un mensaje de superación de la condición social, ya sea en la construcción de la relación maestro-alumno, que dicho de sea de paso, es una historia que cae dentro de los dilemas Clásicos y Universales del arte.

    Coincido en que quizás su introducción fue forzada y no respondía necesariamente en la historia o “plan” original, pero de igual forma creo que ha aportado y seguirá aportando en la fragilidad del héroe. fragilidad con la cuál, el héroe se hace como tal.

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