Assassin’s Creed: El Comienzo de una Saga

“El salto de fe”

Desde hace siglos hay una guerra entre dos bandos, Templarios y Asesinos. Esta guerra perdura desde hace mucho tiempo atrás ya que el objetivo de los Templarios es hacerse con el llamado “Fruto del Edén” cuyo poder es desconocido por su grandeza y que con el cual podrían dominar el mundo y por eso el objetivo de los Asesinos es acabar con los mencionados Templarios.

Cuando se nos presentó el primer título de esta exitosa saga y viniendo de la mano de Ubisoft, al principio era irremediable compararlo en cuanto a la movilidad del personaje y otros aspectos a otra gran franquicia, a saber, “Prince of Persia”. Pero esas comparaciones solo duraron hasta que probamos el juego y pudimos comprobar que poco tenía que ver con aquel príncipe persa.

Altaïr
La historia comenzaba en el año 2012, cuando secuestran a un hombre cuya vida era bastante normal y que no se iba a imaginar nunca que dejaría su trabajo de camarero para ser el protagonista de estas aventuras, su nombre: Desmond Miles. Es llevado a una empresa llamada Industrias Abstergo y allí lo conectan a una máquina llamada Animus, con la cual puede controlar la memoria genética de sus antepasados y transportarse a su época, viviendo él mismo esas experiencias y tomando acción en ellas. Sus antepasados eran Asesinos, y concretamente este título se centra en el primer Asesino, Altaïr Ibn -La ‘Ahad. Tomando el control de Altaïr, nuestro protagonista se traslada hasta la época de la Tercera Cruzada en Tierra Santa, en el año 1.191. Los escenarios por los que nos movemos son ciudades que en su día fueron reales y a día de hoy más de una todavía existe como tal. Nos moveremos, por lugares como Damasco o la mismísima Jerusalén.

En el papel de Altaïr seremos miembro de la orden de los Asesinos y tendremos que eliminar a distintos personajes que forman parte de los Templarios; estos tienen como aliciente que algunos son personajes históricos reales y por decirlo así, jugamos un poco con la historia. Esta “eliminación” de los Templarios la tenemos que hacer con el máximo sigilo, ya que ellos cuentan con algo que los Asesinos no tienen: poder en la sociedad y prestigio, son gente reconocida y además de esto poseen medios de combate bastante mejores que ellos. Altaïr dispone de varias armas; la más característica de este juego es la hoja oculta en su manga; también empuña puñales y espadas, entre otras cosas, pero nuestra mejor arma es sin duda el pasar desapercibido para nuestros enemigos hasta acabar con ellos sin que se den cuenta. Para esto tendremos que emplear técnicas acróbatas y ocultarnos entre la muchedumbre o en el interior de un carro, un montón de paja o sitios por el estilo.

Este título inicia una saga de videojuegos de bastante éxito, ya que mezcla ciencia ficción con historia real haciendo que disfrutemos de un buen argumento y a la vez nos presenta un juego de infiltración y sigilo pero mezclando el uso de acrobacias y piruetas.

Para finalizar la primera parte de esta serie de reseñas dedicada a esta saga, mencionar que este titulo del que hablamos contó con una muy buena acogida entre público y crítica, obteniendo así multitud de premios y abriendo camino para que siguiera la historia de la casi sempiterna batalla de Templarios contra Asesinos.

“La historia no es exactamente como nosotros queremos que crean”

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