ExpoCómic 2011

Uno de nuestros lectores, Spy, ha podido disfrutar este fin de semana del Salón del Cómic de Madrid (ExpoCómic) y nos ha hecho llegar la reseña que ha realizado sobre el evento, la cual tiene una calidad excelente, por lo que os la dejamos a continuación:

El pasado fin de semana, del jueves 1 al domingo 4 de diciembre, ha tenido lugar la decimocuarta edición de ExpoCómic, quizás mas conocido como el Salón del Cómic de Madrid.

En esta ocasión, la muestra no ha tenido lugar ni en el Pabellón de Exposiciones ni en el Pabellón de la Pipa, sino en el Palacio de Cristal de la Casa de Campo. A priori una gran noticia, dado que el Palacio de Cristal cuenta con una superficie para exposiciones de más de 20.000 metros cuadrados, esto es más del doble que la superficie del Pabellón de la Pipa y un montón de veces más grande que el pabellón de exposiciones.

 

Aunque la alegría nos duró poco, pues tras la larguísima cola para adquirir una entrada (esto no ha cambiado), y al adentrarnos en el edificio, nos encontramos con que no todo el espacio interior estaba habilitado para la ocasión. Aún así, la muestra contaba con mucho más espacio del que hubiera dispuesto en el Pabellón de Exposiciones y año tras año se evidencia la cada vez mayor afluencia de público a un evento que años atrás era minoritario.

 

En general la impresión que hemos tenido ha sido la de un salón muy centrado en el comic americano y europeo. El hecho de que el manga ya cuente con sus propios eventos en Madrid, tanto en el Salón del Manga como en la Japan Week, ha permitido al Salón del Cómic centrarse en los demás géneros, una muestra más de como la afición al cómic está creciendo y los eventos se están especializando dada la cada vez mayor cantidad y diversidad de sus seguidores.
El Salón ha contado con reconocidísimos artistas, tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, cabe destacar la fortísima presencia de autores españoles, no por falta de presupuesto, como ocurría décadas atrás, sino porque una gran parte de la élite comiquera está aquí. O mejor dicho, son de aquí, ya que muchos de ellos físicamente están allí. Ente los autóctonos hemos podido contar con artistas tanto incipientes: Carlos Gómez, Ángel Unzueta, Montse Martín… como con consagrados baluartes tales como Forges, Cels Piñol, Pacheco, presente un año más, o Luis Royo.

Precisamente de este último ha sido el lanzamiento estrella del Salón, la obra Malefic Time, la cual desarrolla junto a su hijo Rómulo, y que ha contado en el evento tanto con la tanto la presentación de su primer tomo como con la exposición de parte de sus originales. Esta mega-obra, es una de esas que convencen al profano en la materia de que el universo del cómic va mucho más allá del mero entretenimiento y el componente artístico ha pasado a ser incuestionable, consolidando a la industria como embajadora de la cultura y el Arte con mayúsculas.

Malefic Time centra su postapocalíptica historia en la espada Malefic, la cual también da nombre a aquel que la porta y tiene como material base tres tomos ilustrados ambientados en un lúgubre futuro no demasiado lejano en las ciudades de Nueva York, Tokio y París.

En Madrid se ha presentado el primero de los tomos de la trilogía, bautizado como Apocalypse, siendo el lanzamiento, no solo de la mencionada trilogía, sino de un completo universo multimedia que se pretende llegue a contar con soporte de comic-book por autores estadounidenses, un manga propio, desarrollo de novelas, ambientación musical e incluso un videojuego. Solo el tiempo dirá hasta donde llegarán estos autores y sus colaboradores con su obra, principales culpables junto con otros, y sobre todo otras, de colocar a la creación gótica española en primera línea mundial.

Esteban Maroto y Fernando Fernández también contaros con exposiciones propias. El primero, conocido por dibujar entre otros a los bárbaros Conan y Red Sonja. El segundo, ya tan solo presente por sus obras, difícilmente enmarcable en un estilo concreto, dado lo polifacético que fue.

 

Muy interesante fue también la exposición del personaje Spirou, de trazas sencillas pero entrañables del autor nacido en Francia, aunque de origen español, Emile Bravo.

 

Y como no, el ya tan habitual Cosplay que le da ese toque tan especial a estos acontecimientos.

 

En definitiva, un Salón de marcado carácter español que deja patente la fortaleza del Noveno Arte en nuestro país así como la ya incalculable aportación de nuestros autores al panorama internacional.

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