H. R. Giger: De decorador de interiores a decorador de lo interno

A muchos, el diseño de interiores les puede parecer una profesión aburrida, que a veces presenta una cierta sofisticación. Si es así, es que no conocen a Hans Ruedi, también conocido como Hans Rudolf Giger. Este señor es el responsable de los aderezos de  USCSS Nostromo o del hogar de los Freelings, entre otros ambientes.
Esta semana, el artista invitado es H.R. Giger, el decorador perfecto de la casa de un tzimisce o de un norteamericano rico.
Cables, cadenas, engranajes, tuberías, piel y tendones. Paredes, superficies, criaturas o pseudohumanos Resulta inidferente. Giger es capaz de fundir lo más elemental y mecánico en una biología tan simplista como barroca, dando vida a nuevas perspectivas de vida inimaginables. La estética biomecánica, junto con el ciberpunk, han bebido mucho de Giger. No en vano, junto con Clive Barker y David Cronenberg, iniciaron el movimiento estético visual conocido como La Nueva Carne.
H.R. Giger nació en 1940 en Suiza. Su padre, Hans-Richard Giger, militar y químico, siempre quiso que su hijo siguiese sus pasos en una u otra profesión. La afición de Hans Ruloph Giger por las armas hizo pensar a su padre que seguiría la vida castrense, dado que el joven coleccionaba armas de fuego, que montaba y desmontaba constantemente. Este dato, que parece irrelevante, será muy influyente en el futuro arte del maestro. Sin embargo, Hans Rudolph era despreocupado en los estudios, y prefería las pinturas y la plastilina que le daba su madre, Melli. Su padre siempre pensó que el arte no servía para ganarse la vida, pero no puso objeción a que Giger estudiase arquitectura y diseño industrial en Zurich.
A los 20 años comenzó a crear sus primeros cuadros, inspirados por Dalí, Oelze o Bellmer. Tras estudiar en Zurich arquitectura de interiores y diseño industrial, estuvo trabajando un año y medio para el estudio de arte e ingeniería Knoll International. Posteriormente, abrió un taller junto con su amigo Conny de Fries y otros artistas. Allí descubrió que nunca podría dedicarse al diseño industrial, puesto que este supondría demasiadas limitaciones para sus creaciones soñadas, de modo que sus muebles quedarían relegados a un sector elitista de ricos. De este modo, decide abandonar el diseño de interiores para dedicarse de pleno al arte.
Un salón diseñado por Giger
Según el propio Giger, su interés por lo artístico surgió gracias a Carl Lazlo, coleccionista de arte y editor de la revista de arte Panderma. Anteriormente, la vida de Giger giraba en torno a las armas, la música y las mujeres. Giger concertó una cita con Lazlo para una exposición colectiva. Previamente, en casa de Lazlo, éste le había enseñado las obras de Sonnenstern y Oelze, que fascinaron al joven artista. Pero el editor no lo recibió, como era de esperar, en un salón o estancia similar, sino en su propio dormitorio, lo cual levantó las sospechas de Giger de que Lazlo no estaba tan interesado en su arte como en él mismo. Al llegar a la galería, nervioso, Giger relató la incómoda escena a sus compañeros, sólo para descubrir que detrás de él estaba el involucrado escuchándolo todo. Ante la tensa situación, Lazlo le recomendó que quemase todas sus obras porque, aunque estas le gustaban, él estaba más capacitado para realizar maquetas para películas o monumentos para norteamericanos ricos. Y así fue.
A partir de este momento Giger comienza a realizar diseños para el cine que darán lugar al movimiento conocido por La Nueva Carne, que supuso un giro de 180 grados a la concepción de la ciencia ficción y el género fantástico. La Nueva Carne encierra el concepto de una reformada dimensión del cuerpo humano en el que las formas adquieren una renovada dinámica flexible y abierta al trabajo, la mutación y la maquinización de la carne. Las estructuras musculares y nerviosas se trasforman y se adhieren a las máquinas, a configuraciones imposibles y a morfologías caprichosas. El organismo permuta en figuras inalcanzables hacia nuevas arquitecturas sobrehumanas.
Su interés por el cine comienza en el año 1967, en el que dirige su primer cortometraje, High and Heimkiller. Hasta el año 1982 trabaja como director en 6 documentales y cortometrajes.
En 1979 contrae matrimonio con Mia Bonzanigo, lo cual supone un nuevo giro a su vida, ya que había quedado destrozado por el suicidio de su anterior pareja, la actriz suiza Li Tobler. El matrimonio con Mia apenas duró año y medio. En 2006 contrae matrimonio con Carmen Scheifele.
Precisamente, fue durante el viaje de novios con Mia cuando comenzó a trabajar en la que será, quizás, la obra más representativa de La Nueva Carne: Alien, el octavo pasajero. Hasta el momento, Giger había trabajado con oleos, pero su descubrimiento del aerógrafo hizo que la configuración de su obra cambiase, ya que comenzó a trabajar sobre láminas en madera. Los resultados fascinaron a los creativos de Alien, que solicitaron su colaboración para la elaboración de los decorados así como de la estética del extraterrestre.
Alien con su padre
Las naves espaciales, a partir de este momento, no serán como los interiores de Star Trek, ni platillos volantes como los clásicos. A partir de este momento el concepto de alienígena cambiaría por completo. Las embarcaciones extraterrestres estarán repletas de tuberías, canales, rústica y avanzada maquinaria combinada con vida orgánica.
Durante el rodaje de Alien…
Los resultados de este proyecto fueron inmejorables: Giger obtuvo el Oscar a los Mejores Efectos Visuales por su trabajo en Alien. Posteriormente, siguió en contacto con la industria cinematográfica, realizando sus principales creaciones en películas como Species (Especie Mortal), Alien Vs Predator y, por supuesto, como no podría ser de otra forma, el resto de la franquicia de Alien (excepto Aliens, en la que James Cameron rechazó su colaboración, lo cual exime a esta película de la atmósfera angustiosa característica de la saga). También colaboró en la creación de los decorados de Polstergeist II, los cuales fueron retocados por la producción provocando un triste desconsuelo, desaprobación y descontento al diseñador suizo.
Futuro salón de unos norteamericanos ricos
Merchandising, popularidad y, nuevamente, merchandising. Actualmente, los norteamericanos ricos compran muebles inspirados en los diseños de Giger. Los originales, creados y elaborados en el taller de Fries, fueron donados al Giger Bar en Coria. Sí, amigos, hay un Bar Giger. De hecho, en su tiempo llegaron a ser dos: el Giger Bar de Tokio y el Giger Bar de Coria, aunque el primero tuvo que cerrarse debido a asuntos turbios de la yakuza.
Bar Giger
La estética biomecánica cobró nombre gracias a Giger, inspirando a tatuadores, ilustradores y adictos al ciberpunk. Giger colaboró en el diseño de numerosos videojuegos (Dark Seed, por ejemplo), diseño de guitarras y de álbumes musicales (To Megatherion, de Celtic Frost).
Nuestro artista invitado, a su vez, nos invita a su castillo en St. Germain, en Gruyeres (Suiza), que está provisto de su propio museo: Giger Museum. En él se puede gozar del deleite en directo de la obra que no aparece en sus películas (y de la que aparece).
Museo Giger
Giger sigue en activo, realizando numerosas exposiciones, publicando libros, inspirando a otros artistas y, como no, asistiendo a bares, (gigerianos, claro), donde se reúne con figuras como Cronenbreg y Barker, para que La Nueva Carne continúe su procreación.
Escrito por P. Borrego
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1 Comentario

  1. Giger es uno de los mas grandes artistas de nuestros tiempos, me siento afortunado de poder conocer, aunque sea un poco de su extensa obra

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