ELvideoclub: Stardust

Hoy es viernes, día de estrenos. Si tenéis pensado ir al cine podréis ver Ira de Titanes, de la que hemos hecho un seguimiento en nuestra web, u otras como Los cazarrecompensas, [REC] 3 o Lorax, en busca de la trúfula perdida.

Pero para los que les apetezca quedarse en casa con la comodidad del sofá desde La casa de El queremos recomendaros una película de aventuras como pocas existen. Hoy quiero hablaros de Stardust.

Se trata de una adaptación de la novela homónima, escrita por Neil Gaiman (American Gods, Sandman), y como suele ser habitual en él tenemos ante nosotros un cuento donde distintas mitologías y creencias se mezclan para ofrecernos otra perspectiva de historias que ya conocemos, así nos encontraremos con piratas metrosexuales, príncipes no tan buenos y estrellas caídas del cielo que ansían el amor.

Tristán ha crecido en Muro, pueblo llamado así porque un muro lo separa de un reino fantástico, o eso cree la gente ya que está prohibido cruzarlo. Consciente de que en breve deberá dar el salto a la madurez, decide confesar su amor a Victoria, y esta, para creerle, le pide que le traiga un pedazo de la estrella que ambos ven caer más allá del muro. Tristán, sin dudarlo, lo cruza, empezando una aventura en la que descubrirá sus orígenes, el significado de madurar y que el amor verdadero no siempre es quien creemos.

Cuando encuentra la estrella se encuentra en medio de varias personas con sus propios intereses, como un trío de brujas que quieren el corazón de la estrella para recuperar la juventud, un enfrentamiento entre príncipes hermanos para ver quien consigue heredar el trono de su padre y la propia estrella que quiere volver a casa.

Es, ante todo, un cuento. Y como tal, obedece a una serie de normas en las que los buenos son muy buenos y los malos son malvados, con su respectivas moralejas que siempre nos ofrece esta clase de productos. ¿Qué es lo que le hace destacar por encima de cualquier otra historia? Pues precisamente su cautivadora y original historia, ayudada de unos personajes consistentes interpretados por grandes estrellas que realmente parecen estar disfrutando de su trabajo. Inmensos sobre todo Robert De Niro y Michelle Pfeiffer, como pirata y bruja respectivamente. La trama apenas ofrece giros interesantes mas allá de los propios del género, y quizá abuse un poco del humor, aunque por otro lado algo normal en un producto destinado para toda la familia (como ejemplo, la poca sangre que se ve es de color azul, en parte para suavizar el tono, en parte para bromear con el término “sangre azul” propio de la realeza).

En la dirección nos encontramos al casi novato por entonces Mathew Vaughn, al que años después llegaríamos a apreciar por X-Men First Class o Kick Ass, pero que en el caso que nos ocupa se trata de uno de sus primeros trabajos como director (anteriormente lo vimos en Layer Cake (2004)). Técnicamente cumple, sin que ninguno de sus apartados chirríe pero tampoco resalte, lo cual no lo convierte en una película mediocre ni mucho menos. Los efectos especiales son resultones, sin recrearse en exceso en ellos y convertidos en un elemento más que fácilmente pasa desapercibido.

En conjunto se trata de una película muy entretenida y apropiada para ver en familia, con la sensación de estar viendo un cuento al más puro estilo Disney en su buena época. Por lo contrario, si sois de los que aborrecen esta clase de productos, sin duda alguna esta no es vuestra película, aunque recomendaría encarecidamente que si alguna vez tuvierais que cometer la excepción de ver alguna de este estilo, que probarais con Stardust, ya que aunque puede que no se trate de la mejor en su género sin duda tiene suficiente personalidad propia como para ser recordada durante mucho tiempo.

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

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