Acero puro (2011)

Acero Puro

Inocente brutalidad“. Así es como podríamos definir a la película de la que vamos a hablar en ElVideoclub de hoy. Posiblemente no entendamos a qué nos referimos con la expresión de “inocente brutalidad” pero a lo largo de la reseña de esta película trataremos de haceros comprender el porqué de esta curiosa mezcla de palabras. Así que os invito a que nos adentremos en el mundo en el que el director Shawn Levy y los actores Hugh Jackman, Evangeline Lilly, Dakota Goyo y, sobre todo, Atom el robot, nos introducirán. Marchando una ración de… ¡Acero Puro!

La verdad es que a día de hoy disponemos de distintas películas en las que aparecen robots, pero ninguna como esta.  Ambientada en un futuro cercano en el que el boxeo se ha convertido en una disciplina deportiva puramente tecnológica, Charlie Kenton, al que  Hugh Jackman da vida, es un boxeador fracasado que perdió la oportunidad de ganar un título cuando robots de 900 kilogramos y 2,50 metros de altura se apoderaron del ring.

Charlie sobrevive asociado con la hija de su fallecido entrenador y mentor, Bailey, interpretada por Kate Austen Evangeline Lilly, la cual le ayuda con la reparación de los robots y demás ajustes de software, con los que pelea en combates de segunda fila. Sin embargo, el exceso de riesgo y de confianza hace que toque fondo y no tenga más remedio que trabajar con Max, su hijo, (interpretado por un artista en ciernes, Dakota Goyo) quien aparece en su vida después de que su madre muera en un accidente y el despreocupado padre quien dejó abandonada a la familia, se ve “obligado” (ese “obligado” debería ir entre muchísimas comillas…) a convivir con él.

Juntos crearán y entrenarán a Atom (supongo que a todos nos entrará cierta nostalgia al recordarnos este nombre al apellido de un niño que militaba en un equipo conocido como el New Team), un robot salido de un vertedero y preparado para recibir más que para dar. El caso es que el listón está muy alto en las grandes ligas de luchas de robots en donde los diseños y controles de los mismos son infinitamente más sofisticados que lo que un niño y su fracasado padre pueden aportar a un robot de vertedero, pero todo vale para ganar y, contra todo pronóstico, Charlie y Max tendrán una última oportunidad para triunfar, llegando a poder enfrentarse al campeón de la liga de boxeo de robots, el titánico y todopoderoso, Zeus. Algo así solo será posible con grandes dosis de complicidad entre padre-hijo-robot y muchísima fe.  Pero, ¿lo conseguirán? Y, la relación entre padre e hijo, ¿llegará a buen puerto? Os recomiendo que la veáis para poder comprobar por vosotros mismos estos detalles finales y otros muchos de la trama.

En cuanto al papel que juegan sus protagonistas, me ha sorprendido gratamente el descubrimiento de Dakota Goyo en el papel de Max, quien parecía que iba a eclipsar el papel de su padre, lo cual a mi personalmente me habría parecido un error, pero finalmente lo que hizo fue complementarlo estupendamente. En cuanto a Hugh Jackman se ve que disfrutó con la película. Dio a su personaje ese aire de dejadez en algunos momentos, a la vez que reflejaba el espíritu aprovechado y rufián pero también se va vislumbrando poco a poco el cambio del mismo, aunque personalmente, me gusta más verle como Lobezno… Por último el papel de Evangeline Lilly como Bailey puede parecer que tiene poco protagonismo, pero a pesar de su escasa presencia, el papel que juega en la película como “objeto incentivador” en la unión entre padre e hijo e incluso robot, es muy importante y lo consigue transmitir a la perfección.

Evangeline Lilly y Hugh Jackman

Destacar que este film  en mi opinión es una especie de fusión entre las películas de “Transformers” por la similitud de los robots y  “Rocky” obviamente por las peleas y por el contenido dramático en el que prima el afán de superación de alguien que no daba un duro por él, lo cual me sorprendió gratamente, puesto que ambas me parecen dos peliculones y han unido estos dos géneros  en este film de forma que además, puede ser vista por niños y adultos, aparte que contiene  acción de la que podríamos llamar sana o apta y puntos de humor que amenizan  muchísimo sus 127 minutos de duración.

Lo mejor de toda la película: los brutales combates entre los bestiales robots boxeadores y esa mezcla de la inocencia que transmite Atom cuando está con Max imitándole y bailando, con su letalidad en el ring, de ahí lo que mencionábamos al principio de la reseña con lo de “inocente brutalidad”. El film también invita a reflexionar sobre las prioridades de la vida a la par que nos muestra el lado más humano de alguien obsesionado con su propio yo.

Como bien digo los robots son impresionantes y de un realismo que sorprende, aunque en estos tiempos de tecnología no sea tan difícil dar vida a cosas que no la tienen.

Puede que la apariencia de la pelicula de primeras sea un poco infantil, ya que al haber un niño que le gustan los robots de su padre etc… pudiera parecer para niños, y no negaré que sí tiene sus puntos más “inocentes” la película, pero como tiene diversidad de momentos que además son los que más prevalecen, como las peleas en el ring, los entrenamientos, la creación de los robots, la tecnología utilizada y demás, pues se fusiona perfectamente con el lado más infantil por lo que es totalmente masticable a cualquier edad, otra razón más por la que hablábamos de la “inocente brutalidad” que refleja la película. Sin embargo, la inocencia del film y el exceso de trama familiar del mismo que iba a quitar protagonismo a la parte de acción que contiene ha sido excelentemente limitado, suprimiendo algunas escenas como podréis comprobar en los extras del blu-ray, como el “guion de las mariposas” o la escena extendida de las niñas con Charlie y su robot, las cuales, os invito a que veáis si tenéis ocasión, pues especialmente el guion de las mariposas, por separado es emotivo, aunque es un acierto que no se incluyera en el film.

Como conclusión mencionar que en sí la película es simple, muy fácil de entender y de seguir pero eso no impide que tenga un argumento muy original como habréis podido comprobar a lo largo de la reseña.

A pesar de que hoy día  no disponemos de robots de estas características, lo mezclan muy bien con la época que vivimos, por lo que le da aún más realismo. Este film es un candidato perfecto para ver en cualquier momento de tranquilidad en la que uno desee mezclar realidad y ficción sin moverse del sofá, por lo que desde La Casa de EL, os recomendamos su visionado para este fin de semana.

 

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