X-Factor V.3 #1-#50

En todos los sectores hay grandes “tapados”, grandes series o videojuegos que por temática o estilo no son los que mejores venden pero son excelentes. Quizás ahora con internet sucede menos, sobretodo en el mundo del videojuego, aunque en los cómics siempre existirán esas series excelentes que sin entender del todo el porqué no tienen el éxito que deberían. Un ejemplo de esto es la serie que aquí intentaremos analizar: X-Factor, una serie increíble en muchos sentidos y que hasta hace poco no ha tenido el impacto que se merecía.

X-Factor es una serie larga, de hecho se sigue editando desde 2005 hasta la actualidad, cosa que dice mucho de ella. En estos primeros 50 números que reseñamos se gesta toda la esencia del grupo y toda su mitología interna. El elenco de personajes bastante desconocido casi por todo el mundo hace que el empezar con la serie no sea nada tedioso y desde el minuto uno vemos cuales son las armas de la serie: novela negra + humor estúpido, éxito asegurado. Aunque forma parte de las colecciones de los X-Men, al ser mutantes… poco tienen que ver en cuanto a modus operandi o cohesión de grupo. De hecho aquí las relaciones son MUY fuertes entre todos ellos, cada parte del grupo tiene sus más y sus menos con el resto y eso hace que las situaciones puedan ser de lo más variopintas.

El primer grupo de X-Factor Investigations
El primer grupo de X-Factor Investigations

Tenemos a Jamie Madrox, el hombre múltiple, el corazón de la serie y a su vez su peor enemigo, pues nunca fue un personaje muy respetado y se arriesgaron mucho al darle una colección semejante. Este es uno de esos grupos atípico, pues ya en los primeros números contaremos con 4 féminas que animarán las páginas de X-Factor: Monet, Siryn, Wolfsbane y la magnífica Layla Miller. Este último personaje es sin duda alguna una inclusión de lo más oportuna, uno de los mejores personajes que recuerdo en años por su misticismo y las revelaciones que se van dando a su paso. De hecho esta serie que ahora mismo cuenta con casi 100 números se puede dividir en dos partes y la primera de ellas termina justamente en el número 50, cuando se descubre “toda” la historia de Layla. Este personaje salió de las páginas de Dinastía de M, siendo la única que podía despertar a los héroes y devolverles la cordura. Hay otro personaje principal muy entrañable, Strong Guy o Guido para los amigos, hará que todo sea mejor, le da un toque muy humano a la serie que resulta de lo más acertado. Y finalmente el último integrante de los primeros capítulos, Rictor, exmutante que le imprimirá drama al asunto.

En cuanto a la historia, simplemente brillante. Cada arco argumental es una pequeña obra de arte que añade valor al conjunto. De hecho diría que a diferencia de las series principales de los mutantes, todas y cada una de las historias contadas tienen repercusión en la serie. Además, al contrario de lo que cabría esperar, las investigaciones de X-Factor visitan un montón de series del universo Marvel como los 4 Fantásticos, She Hulk, diferentes subseries de los X-Men, Secret Warriors y muchas más. Y por si fuera poco, es de las series que tienen más intervenciones en los eventos como la Civil War, Divided We Stand, Complejo de Mesías, Dinastía de M, Hijo de M y muchas otras. En definitiva, la agencia de investigaciones que montan los miembros de X-Factor hacen de ella una serie imprescindible, tanto por el carisma que transmiten los personajes como por la calidad de las historias.

Madrox siempre en problemas...
Madrox siempre en problemas…

El dibujo es para mi un punto muy fuerte de la historia, pues como comentaba hace unas líneas, al tener estilo de novela negra un dibujo oscuro, lleno de trazos y sombras le da todavía más credibilidad a lo que nos cuentan. El dibujo es muy consistente a lo largo de los primeros 50 números excepto en un par de arcos argumentales que sinceramente no entiendo como pudieron hacerle esto a la serie. La calidad bajó notoriamente e hizo que los personajes perdieran totalmente sus formas y matices, era muy impersonal y parecía obra de un niño de 10 años. Quitando estos pocos números podemos decir que el resultado visual es muy positivo y las confrontaciones que se suceden en los diferentes números tienen escenas muy bien llevadas gracias a las posibilidades que ofrece Jamie Madrox al equipo.

En España hemos podido disfrutar de la serie desde el número 1 además de algún número satélite como Madrox. Una serie llena de drama y buen hacer que la hace imprescindible, no os alejéis por no ser una serie principal ni participar en ella mutantes conocidos por todos, os aseguro que no decepciona y engancha cosa mala.

Soy Layla Miller, sé cosas
Soy Layla Miller, sé cosas

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