El Hobbit: Un Viaje Inesperado

Después de 10 años del lanzamiento de la primera película de El Señor de los Anillos (ESDLA), dirigida por el señor Peter Jackson, volvemos a adentrarnos en la Tierra Media, aunque 60 años antes. Mucho se ha hablado y cuestionado sobre la precuela, su división en 3 films, el alargar el metraje hasta las 2 horas y media y si una historia para niños podía conseguir lo que en su día ya consiguió ESDLA. Ahora, después del primer visionado ya empiezan a aparecer las primeras críticas, casi todas coinciden en un positivismo relativo que no termina de encandilar. Personalmente, como lector aficionado a Tolkien, amante del cine y seguidor de la fantasía épica, puedo decir que estamos ante una más que buena película. Es emotiva, tiene acción, no se hace pesada y además tiene a Gollum.

Después de esta entradilla con puyas varias debido al descontento general, a mi parecer por querer ir de duro e imitar a ciertos sectores de la prensa y por querer un ESDLA 4, intentaré desgranaros poco a poco todos los entresijos de una de las películas del año.

Empecemos por el principio. ¿Qué es El Hobbit? Pues nada más y nada menos que la primera obra en la Tierra Media, un universo ficticio que J.R.R. Tolkien (John Ronald Reuel para los que siempre se han preguntado qué son las J.R.R.) creó en un principio para entretener a sus hijos. Más tarde crearía El Silmalirion y El Señor de los Anillos, libros en principio enfocados para un público más adulto. Huelga decir que se convirtió en un éxito y aún hoy se sigue vendiendo increíblemente bien. De hecho, este mismo año se celebra el 75 aniversario de su publicación, entre otras cosas con una edición especial del libro.

El libro a grandes rasgos cuenta la historia de el viaje de ida y vuelta de un hobbit llamado Bilbo Bolsón hacia la aventura, una aventura que años más tarde traería unas consecuencias contadas a través de ESDLA. El título original de la novela es “The Hobbit, or There and Back Again”, que en español podríamos traducir com la historia de una ida y vuelta. Una ida sin duda alguna marcada por todas las aventuras que vive el protagonista, Bilbo, junto a los enanos y Gandalf.

Cartel de El Hobbit
Cartel de El Hobbit

“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit…” Así es como debería empezar nuestra historia. Pero no, esta vez no. Algo que nunca antes pudimos ver, la batalla en la que Smaug derrota y ahuyenta a los enanos de Erebor, también conocida como la Montaña Solitaria. En esa batalla recreada increíblemente, juegan magistralmente con el dragón Smaug, un escupefuejo en el que no se ve su forma entera en ningún momento. Psicológicamente el que no veamos al malo de la película es un recurso bastante interesante, pues todavía acrecenta más ese halo misterioso que quieren que sintamos. Una vez terminado ese prólogo, nos devuelven a la Comarca, a Bolsón Cerrado, donde vive Bilbo Bolsón, nuestro protagonista hobbit que está escribiendo su libro de aventuras. Es muy curioso como juegan con la primera película de El Señor de los Anillos, pues esta escena sucede unos minutos antes de la llegada de Gandalf para celebrar la fiesta de Bilbo. Después de el primer flashback y del flashforward hacia ESDLA, la historia se sitúa 60 años antes de los sucesos de la vuelta de Sauron al poder y la comunidad del anillo. Bilbo Bolsón es un hobbit como todos los demás, vive sin preocupaciones ajenas a su fuero interno, no necesita vivir aventuras y sobretodo vive tranquilo. Pero toda esta paz se ve truncada por la llegada de Gandalf, uno de los 5 magos de la Tierra Media con un carácter muy especial y temperamental. Más tarde, esa noche, se van presentando una serie de enanos que arrasan con toda la comida de la casa de Bilbo, que demasiado temeroso de echarles o no ser lo suficientemente hospitalario ve como su casa es invadida por sus malos modales y su música. Finalmente, 13 enanos, un mago y un hobbit se reunen bajo la llama de una vela y es ahí donde se empieza a desdibujar el propósito de Gandalf y los enanos.

El rey de los enanos, Thrór, después de su exilio intentó recuperar la antigua morada de los enanos, Moria, aunque los orcos se les habían adelantado y en una cruenta batalla, pereció a manos de Azog, jefe de los Orcos. No queda claro que pasa con Thráin, pues comentan que enloqueció, pero gracias al libro original y en los apéndices se conoce que fue secuestrado por Sauron para conseguir su anillo de poder para poder encontrar al anillo único. Lo que sí que se cuenta es que el enano le hace entrega de una llave y un mapa al mago y que este se lo entrega al último descendiente de los reyes enanos, Thorin, quién se encuentran entre la tropa de la casa de Bilbo. Su propósito es recuperar Erebor de las manos de Smaug y devolverle al pueblo enano su esplendor. Gandal le propone a Bilbo ser su saqueador, puesto que al ser pequeño y escurridizo le sería de gran utilidad al grupo. Bilbo por supuesto se niega, es un hobbit y a los hobbits no les gustan las aventuras, aunque desde pequeño siempre había soñado con ver mundo… Así que finalmente, y después de una noche, se reune con el grupo y se embarca en un viaje inesperado.

La historia rellena perfectamente muchos huecos de las anteriores películas, como la relación de Galadriel con Gandalf, los primeros atisbos de corrupción de Saruman, la enemistad de los enanos con los elfos e incluso llegamos a ver otro de los 5 magos, Radagast. Es muy curioso que aparezca este personaje, pues apenas se sabe de él en los libros de ESDLA. Radagast el pardo era el único que merecía el respeto de Gandalf y Peter Jackson le ha otorgado un papel más o menos importante en esta primera parte de El Hobbit. Personalmente creo que es una inclusión divertida y dinámica aunque innecesaria, no forma parte de la trama central y aporta más bien poco, aunque ayuda a la compañía a sobrevivir a los orcos. Este mago se apartó del camino que deben seguir todos ellos y se dedicó en cuerpo y alma a los animales, aunque gracias a él podemos ver como el Bosque Verde se transforma en el Bosque Negro.

Hay una serie de inconsistencias en cuanto a los eventos ocurridos, aunque se agradece que podamos ver este tipo de detalles. Otro de los eventos extraños es el del Nigromante, que muchos sabréis de quién se trata, aunque en la película lo introducen de forma abrupta para que podamos empezar a ver lo que nos deparará el futuro. La historia original se completa perfectamente con estos detalles y con escenas de acción extra que ayudan a darle un ritmo bastante bueno a la película. Quiero hacer un apunte, y es que creo que durante la escena de la guarida de los Trasgos en la que la compañía debe escapar y a su vez  Bilbo se encuentra con Gollum, el cambio de ritmo se hace muy patente y queda extraño. Por un lado tenemos la acción frenética de la escapada de los enanos y Gandalf y por otro a Bilbo en una cueva oscura con Gollum en la que simplemente hablan. La conjunción de esas dos escenas y la transición entre ellas es extraña y no se mezcla bien. A parte de eso, la película no se hace pesada en ningún momento aunque por la red se ha creado el mito que el principio es lento y hay poca acción, cuando creo que el prólogo es magnífico y la noche que los enanos pasan en casa de Bilbo es muy divertida y bien llevada. El final es bastante correcto, pues resuelven la situación y parece que empieza una nueva etapa, así que no termina abruptamente como en la primera parte de ESDLA.

Un Bilbo Bolsón perfectamente interpretado
Un Bilbo Bolsón perfectamente interpretado

Martin Freeman se ha revelado como un gran Bilbo y lo interpreta magníficamente, trasladando por completo su personalidad del papel a la pantalla. El actor que interpretó a Watson en la serie de Sherlock sorprende y consigue transmitir a la perfección todo el aprendizaje interno por el que pasa el hobbit, ese viaje inesperado del alma del título de la película. Y es que el viaje, no es solo algo literal, sino el crecimiento personal que hacen todos los personajes a lo largo de su periplo. El discurso que Bilbo da a sus compañeros poco antes de terminar el film es más que emotivo y realmente llega, demostrándose así cuanto ha crecido durante el tiempo que ha pasado junto a ellos. Otro que crece espiritualmente es Thorin, interpretado por un más que correcto Richard Armitage, quién ha aparecido en películas como Capitán América o Star Wars: La Amenaza Fantasma. El personaje de Thorin es el del clásico enano orgulloso, pero que también sufre por su pueblo y quiere recuperar sus tierras para poder ofrecerles lo que merecen. Gandalf, interpretado por el eterno Ian McKellen, sigue soberbio y transmite esa inseguridad y miedos de los que se hablan a lo largo de la película a la par que esa genialidad de mago loco que le caracteriza. No tengo palabras para describir la actuación de Andy Serkis, ni orcos ni trasgos ni Sauron ni nada, lo que da miedo de verdad es Gollum, pues el miedo e inseguridad que infunde al espectador no lo consigue ninguna otra criatura y una vez más borda el papel. Los actores invitados que interpretan a Elrond y Galadriel siguen magníficos y seamos sinceros, ver a Cate Blanchett en pantalla es siempre de agradecer.

La banda sonora juega con la desventaja de la comparación, como en general toda la película. Al ser una historia en principio mucho menos épica y más enfocada al viaje interno, las melodías son más tranquilas y en general la música transmite melancolía. Muchos temas se mantienen como el del anillo único o Gollum y la verdad, se agradece. Como no podía ser de otro modo Howard Shore es el encargado de darle vida de nuevo a la música en esta nueva visita a la Tierra Media, y puedo decir que no hace un mal trabajo, pero no se le debe comparar con anteriores composiciones, pues es otro tipo de historia más intimista a pesar de los momentos de acción.

Finalmente, solo queda hablar de Peter Jackson, muy criticado por la voluntad de querer formar una trilogía con El Hobbit, aunque viendo el resultado le felicito. Aprovechando que tenía los derechos de los apéndices, ha conseguido rellenar huecos y momentos importantes a la historia original de Tolkien y su adaptación es tremendamente entretenida. Personalmente creo que el que Guillermo del Toro se retirara finalmente ha sido un acierto, y no porque no me guste, sino porque creo que Peter Jackson es el hombre perfecto para trasladar las páginas de Tolkien a los cines. Ha conseguido con una historia más pequeña y menos ambiciosa crear un trasfondo para El Señor de los Anillos con mucha fuerza y que servirá a fans y neófitos para entender mejor todos los intríngulis de la saga. Las otras dos películas ya están rodadas y nos esperan momentos brillantes con Smaug y otro gran enemigo que esperemos sepan plasmar correctamente, aunque deberemos esperar 1 año entre película y película.

Thorin, hijo de Thráin, hijo de Thrór, rey de los enanos
Thorin, hijo de Thráin, hijo de Thrór, rey de los enanos

Antes de terminar quería intentar transmitiros mis sensaciones al salir del cine, pues es una película que causa controversias entre los fans de El Señor de los Anillos. Primeramente recordaros que no es parte de la trilogía ni de la épica historia que allí se cuenta, pues es una aventura de dimensiones más pequeñas y menos pretensiosa y debe entenderse así, así que las comparaciones con la trilogía no le harán ningún bien. Segundo, no dejéis llevaros por las críticas que se llevan últimamente, que si no dicen que algo no es bueno no se leen. Es una película para disfrutar y pasárselo bien, los 166 minutos me mantuve pegado a la butaca y salí con una sonrisa de oreja a oreja. Una hisotria de aventuras sin mayor pretensión que divertir y lo consigue con creces. Seguro que me dejo un millón de cosas en el tintero, pero al fin y al cabo sois vosotros los que tenéis que juzgar la película.

Así pues, os animo a que vayáis todos a ver El Hobbit: Un Viaje Inesperado, una película tremendamente entretenida y llena de sorpresas agradables. Los enanos os harán reír, Gandalf os encandilará, Galadriel os enamorará y creceréis junto a Bilbo en su viaje más inesperado. Disfrutaréis como ENANOS.

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