Watchmen (Cómic)

A mediados dPortada de "Watchmen"e la década de los 80, Alan Moore, un guionista inglés recién llegado al cómic estadounidense precedido por la buena crítica y recepción que habían tenido anteriormente sus obras “V de Vendetta” y “Miracleman”, buscaba escribir una obra basada en superhéroes que no siguiese los cánones típicos de las historias de estos contadas hasta el momento. Así que mientras que el resto de guionistas buscaban conseguir que sus personajes fueran los más fuertes, Alan Moore tomaba la senda contraria, escribiendo una obra que ofrecía la cara oculta de los superhéroes, sus miserias y debilidades. Es así como comenzó a hilvanar lo que sería su obra maestra: Watchmen.

Tras en 1977 haberse aprobado la ley Keenne en la que se declaraba ilegal todo tipo de enmascarados, el grupo de superhéroes conocido como Watchmen (los Vigilantes) decidieron separarse tomando cada uno su propio camino: el Dr. Manhattan (junto a su pareja, Espectro de Seda) y el Comediante se pusieron al servicio del gobierno, Búho Nocturno retomó su pacífica vida, Ozymandias se convirtió en uno de los empresarios más importantes del mundo… Todos abandonaron su labor como superhéroes, menos Rorschach, el cual siguió castigando los crímenes y demás fechorías de forma ilegal siendo perseguido por la policía. Es este quien, 8 años más tarde, en 1985, cuando la Guerra Fría se encuentra próxima a su apogeo, acude a la escena del crimen del asesinato de Edward Blake, quien resulta ser el antiguo superhéroe el Comediante. Esto lleva a Rorschach a comenzar a descubrir lo que parece ser un plan para acabar con los enmascarados. Pero esto no es más que el pretexto para sumergirnos en una obra altamente compleja y llena de historias secundarias difíciles de resumir aquí.

El genial Alan Moore nos presenta esta obra maestra en la que teje una historia simplemente genial, compleja a la par que dinámica, la cual conseguirá atrapar desde la primera viñeta al lector. Como ya hemos dicho, la obra cuenta con un eje principal que Alan Moore usa para ir poniendo eDr. Manhattann marcha al resto de historias secundarias, las que realmente protagonizan el cómic. Estas historias secundarias se basan en las relacones personales entre estos y, siendo muy escuetos, creando algo semejante a lo que se podría decir un ensayo sobre los superhéroes: su función en la sociedad, sus perfiles psicológicos, sus problemas… De hecho, el propio Alan Moore declaró que “en muchos sentidos, más que tratar sobre un superhéroe individual o un grupo, este proyecto de libro trata sobre su mundo, cómo viven en él y las consecuencias que esto conlleva“. Y es que si algo contiene esta obra, es una dura y fuerte crítica social, llegando a reflejar mediante distintos recursos lo peor de esta. Esto, junto a la gran cantidad de temas que trata (la guerra y sus consecuencias, el poder, el determinismo…), hace que sea una obra de lo más completa que engloba en su historia las diversas temáticas de forma brillante, haciendo que realmente Watchmen sea algo más que una novela gráfica, que este concepto quede ridículo para todo lo que quiere expresar.

La gran variedad temática desarrollada en las historias secundarias hacen que este sea un cómic lleno de matices, una de los aspectos más significativos de la obra junto a sus personajes. Desde el primer momento, Alan Moore quiso que Watchmen estuviese protagonizada por los personajes de DC, pero los importantes acontecimientos y las numerosas muertes de personajes que contenía la obra hizo que se desechara la idea, pero esto no evitó que Moore basara a sus personajes en diversos superhéroes de Charlton Comics, editorial engullida por DC. Así pues, el Dr Manhattan se basa en el Capitán Átomo, el Comediante en Pacemaker, el Búho Nocturno en Blue Beetle, Ozymandias en Thunderbolt, Rorschach en Question y Espectro de Seda en el Canario Negro y Phantom Lady. A pesar de basar sus personajes en los de Charlton, la falta de ligaduras que presentaba la creación de nuevos personajes hizo que Moore se encontrase libre para realizarlos como más le conviniese para su historia. Sobre estos personajes, de los cuales el único con superpoderes es el Dr. Manhattan, vamos descubriendo poco a poco sus relaciones, sus pasados y sus personalidades, las cuales se encuentran brillantemente definidas y diferenciadas del resto de compañeros y de los numeroso secundarios igualmente bien creados, permitiéndonos así la oportunidad de abordar los sucesos y el contexto desde distintos puntos de vista.

Otro de los pilares del éxito en el que se apoya Watchmen es el compañero de Moore, Dave Gibbons, quien se encarga del apartado gráfico. Al igual que ocurre con el guion de Moore, desde la primera viñeta podemos observar el acierto con el que Gibbons van plasmando la historia en cada escena, en cada página, pues, a pesar de ser también bastante buenos, los dibujos en sí no son lo mejor que nos presenta el dibujante inglés, sino la ingeniosa forma en la que Gibbons va desarrollando la escena viñeta a viñeta, mostrándonos finalmente una página con un extraordinario mosaico. Sus dibujos, tremendamente detallistas y expresivos, se encuentran coloreados por John Higgins, quien completa este trío de ases con sus colores inteligentemente usados manteniéndose la alta calidad marcada por sus dos compañeros.Rorschach

Si el refrán “las grandes esencias van en pequeños frascos” es cierto, Watchmen es la excepción que confirma la regla, ya que la edición de Watchmen que Planeta de Agostini nos presenta a unos más que justos 35 euros contiene 464 páginas en las que podemos encontrar los 12 números publicados entre 1986 y 1987 que contienen la historia y gran cantidad de material adicional, ya que al final de cada capítulo nos encontramos autobiografías ficticias de los superhéroes o varios artículos, igualmente ficticios, relacionados con estos o con los sucesos acontecidos en dicho capítulo. Este excelente y voluminoso tomo finaliza con unas páginas escritas por el mismísimo Alan Moore en las que habla sobre la historia y nos desvela la fuente de inspiración para cada personaje y su papel en la historia. Tampoco podían faltar los bocetos y las diversas portadas creadas por Gibbons para que este tomo quedase totalmente completo.

Finalizando, Watchmen es un claro punto de referencia en el noveno arte y una de las mejores obras de ciencia ficción en general, una obra narrada de forma magistral compuesta por multitud de piezas y aspectos que Alan Moore hace encajar perfectamente como si de un reloj suizo se tratase. Una novela gráfica que no dejará indiferente a nadie y que hará que los cómics de Batman o los Vengadores sean vistos  un tanto más infantiles. No lo dudes, si te precias un amante del cómic y las buenas historias en general, cómpratelo.

Un artículo escrito por Antonio Cañestro Lanzadera

Moore y Gibbons
Moore y Gibbons, los artífices de Watchmen.

2 Comentarios

¡No te vayas sin comentar!