Opinión: ¿Puede una mala adaptación estropear una buena película?

Hace unas semanas hablábamos del éxito que supuso para muchos aficionados la adaptación al cine de Watchmen, la popular (y compleja a nivel argumental) novela gráfica de Alan Moore. Una de las claves del éxito a la que aludíamos era lo cuidada que era la adaptación en sí, respetando todos los aspectos, desde la elección de los actores al argumento, convirtiendo los pocos cambios que había respecto a la obra original en algo anecdótico que siempre respetaba la esencia de la historia que nos contó Moore.

El nivel de detalle pasa por respetar la ropa incluso de personajes a los que se les ha recortado la historia en la adaptación
El nivel de detalle pasa por respetar la ropa incluso de personajes a los que se les ha recortado su historia en la adaptación

Pero una buena adaptación va más allá de copiar plano a plano algo ya existente, y eso es un error en el que caemos muchos fans cuando nos enteramos de que nuestro juego o cómic favorito será adaptado al cine. Queremos actores idénticos a los personajes (y que sean de la primera línea de Hollywood, evidentemente), queremos ver plasmada cada viñeta y escena con un alto presupuesto, y a pesar de todo ello queremos emocionarnos y sorprendernos… cosa que rara vez ocurre realmente.

Suele decirse que una obra pensada para un medio difícilmente puede ser adaptada a otro medio. Un libro no puede ser plasmado en forma de película sin concesiones, y aun queda encontrar una fórmula que permita convertir un videojuego en una película exitosa. Ahí está El Señor de los Anillos, de Peter Jackson, el cual comprendió que muchos pasajes del libro de Tolkien no tenían cabida en una película de tres horas de duración sin aburrir al espectador. Las películas de Batman de Nolan difícilmente pueden considerarse buenas adaptaciones tras las muchas libertades que el director se tomó con todos los personajes, pero nadie duda de la calidad de sus películas, y los propios fans raramente se han sentido tan satisfechos con otras adaptaciones.

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¿Cuál es la clave? La esencia, el espíritu de la obra original permanece intacta. En Spider-man 2 Peter es Spider-man, con los problemas que afronta cada día en sus cómics, desde conseguir dinero extra para llegar a final de mes, preocuparse por la salud de su tía May y encontrar la forma de equilibrar su vida amorosa con su lado superheroico. Da igual los pequeños cambios relacionados con los personajes secundarios o las habilidades de Spider-man, lo importante estaba ahí.

De hecho, intentar copiar lo que ocurre en las viñetas sin respetar el espíritu original suele convertirse inmediatamente en un fracaso a la hora de contentar a los fans, como se puede ver en películas como “Kick Ass” o “Scott Pilgrim contra el mundo”. Cuesta catalogarlas como malas películas pues están muy lejos de serlo y ambas tienen un buen ritmo, personajes carismáticos y una historia original y entretenida. Pero es precisamente en esa historia que nos cuentan donde fallan a la hora de conectar con el supuesto destinatario de la película. En el caso de Kick Ass nos cuentan la historia de cómo un friki de instituto decide convertirse en el primer superhéroe del mundo real, actuando siempre en consecuencia con lo que es realmente: un chico normal y corriente, que a la hora de la verdad tendrá miedo y que probablemente termine muerto la primera vez que alguien le apunte con una pistola. En la película, sin embargo, el mensaje cambia, y parafraseando precisamente a Spider-man y su “un gran poder conlleva una gran responsabilidad” se convierte en una máquina de matar, y con su jetpack a la espalda acaba con varios de los mafiosos y termina con la chica… y no es el peor cambio de la película: el personaje de Big Daddy, interpretado por el otrora gran actor Nicholas Cage se burla de su historia convirtiéndose precisamente en aquello en lo que se parodia en el cómic de Millar. Cage sigue así en su empeño de convertirse en un superhéroe de carne y hueso destrozando de nuevo un gran personaje del mundo del cómic, como si no hubiera tenido suficiente tras Ghost Rider.

Y que conste que no es su peor película...
Y que conste que no es su peor película…

En Scott Pilgrim los cambios son más sutiles, pero no por ello menos importantes. La película sigue siendo en esencia la misma historia, con un Scott interpretado genialmente por un Michael Cera que parece nacido para el papel (lo de hacer de pringado lo debe llevar dentro), rodeado de personajes secundarios carismáticos y estrafalarios junto a numerosas referencias al mundo de los cómics, los videojuegos o la música indie… sin embargo, la historia central, el cuento de amor entre Scott y Ramona, no es creíble. En el cómic vemos a lo largo de la historia como ambos personajes se conocen, maduran, y comprenden los sacrificios que deben aceptar para conseguir una vida en pareja aceptable y equilibrada. En la película, sin embargo, todo parece un simple capricho de Scott, incomprensible para el espectador que no haya leído los cómics el cómo puede preferir a Ramona en lugar de Knives, pues a todas luces parece una relación negativa y destructiva, lejos de la complicidad que caracteriza a ambos en el cómic, como cuando Ramona explica lo que estuvo haciendo durante su ausencia, con todo el mundo pensando que habría estado de viaje o algo mas místico, y simplemente se había quedado en casa jugando a la consola y posteando en foros de internet, al igual que Scott. Puede parecer a primera vista un cambio menor fruto de los recortes de duración que debe sufrir una película, pero son esas decisiones las que convierten el final en algo incomprensible y que muchos prefieran la versión alternativa que se rodó, a pesar de no guardar relación alguna con el cómic de O’Malley.

"Hola, según el guion debo enamorarme de ti"
“Hola, según el guion debo enamorarme de ti”

Kick Ass 2 se encuentra en post-producción. Tengo curiosidad por como justificarán el final de su primera entrega, y si esta vez se centrarán más en adaptar una historia de éxito que en crear otra película de superhéroes…

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

7 Comentarios

  1. Yo creo que el hecho de querer hacer de Watchmen una buena adaptación la convirtió en una película no apta para todos los públicos, es decir, solo les gusta a aquellos que ya se han leido el cómic y demás comiqueros. Una buena adaptación, si, pero no una buena película.

    • Entiendo lo que quieres decir. Aun así he visto la película junto a gente que no se leyó el cómic y la disfrutaron lo suyo… Creo que es más por los gustos que otra cosa… no es una historia para cualquiera.

  2. Watchmen si. Kick Ass no. The Dark Knight si. V de Vendetta no. Siempre quitar. Nunca poner. A ver cuando aprenden esto.

  3. Yo creo que una película buena siempre debe ser considerada como tal pese a que provenga de un producto (libro, cómic, obra de teatro) mucho mejor. Es decir, que aunque esté mal adaptada no creo que debamos considerarla mala.
    Quizá el problema es la terminología: si en lugar de “adaptar” se utilizara “basar” todo estaría más claro. En otras palabras, si ya de antemano supiéramos que NO van a trasladar simplemente el cómic a la gran pantalla sino que se basarán en el mismo para hacer un filme nuestras expectativas cambiarían.
    Por último, está claro que las comparaciones son odiosas y es complicado hacer una conversión a la pantalla grande satisfaciendo a todos los fans.

  4. Bueno, una opinion es que las malas adaptaciones suelen estar acompañadas de malos efectos especiales, malos maquillajes y muy raramente malos efectos de sonidos.

    conozco películas que en definitiva estaban buenas pero como se salieron de la adaptación entre las que están: 300, 10,000 a.c, Dragon Ball y Street Fighter.

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