Ready Player One

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Oasis es la madre de todas las redes sociales. En ella puedes ver cualquier película que se haya rodado nunca, acceder a la mayor base de datos de libros y cómics, navegar por la red, chatear, participar en juegos de rol o videojuegos clásicos con tus amigos. Y para ayudar en la inmersión, con la ayuda de unas gafas virtuales creas un avatar (que, gracias al anonimato que ofrece la red, puede ser aquello que siempre has querido ser), lo vistes y completando misiones (o pagando por ello) consigues diferentes objetos de diversa Ready-Player-One-Wade-Wattsutilidad para equiparlo (desde una espada láser a un delorean). Puedes ir de compras, estudiar online, trabajar… simplemente puedes vivir en ella.

Y tal y como está el mundo, para muchos es la mejor opción. Nos encontramos en un futuro distópico no muy lejano, donde la escasez de fuentes de energía ha desembocado en una crisis global, económica y social, provocando hambrunas y pobreza. Mucha gente vive en destartalados campos de caravanas apiladas las unas encima de las otras a las afueras de las grandes ciudades, entre ellos nuestro protagonista, Wade Watts, el cual vive con su tía tras la muerte de sus padres, y al igual que otro conocido héroe del mundo de la literatura el trato que recibe por parte de ella (por parte de todo el mundo a su alrededor, más bien) es vejatorio e inhumano. Su única esperanza es ser el primero en encontrar el “huevo de pascua” que el creador de Oasis, James Halliday, escondió en el juego antes de morir, pues en su testamento especificó que aquel que abra las tres puertas y encuentre el huevo, heredará toda su fortuna.

Ready Player One es la primera novela de su autor, Ernest Cline, y es algo que se nota. Sin embargo a pesar de sus carencias ha sabido crear una historia interesante y emocionante, que atrapa de principio a fin, en parte por lo aterrador que resulta pensar lo cerca que está ese futuro (tan solo hay que fijarse en la gente cuando viaja en cualquier medio de transporte público, todos cabizbajos Ready-Player-One -Ernest-Cline-portadacon su consciencia atrapada por sus smartphones), pero sobre todo porque todo el libro es un homenaje a los años 80 y la primera generación de videojuegos. Y no son simples guiños o menciones insertadas al azar como por ejemplo ocurre en Big Bang Theory: el autor demuestra constantemente que es su mundo, que creció enganchado a una Atari, y muchas referencias alcanzan importancia argumental, desde el mundo de la música (Duran Duran, Journey, Oingo Boingo…), pasando por el cine (Regreso al futuro, Los caballeros de la mesa cuadrada, Blade Runner, Juegos de guerra) y toda clase de juegos (Asteroids, Dragones y Mazmorras, Pac-man).

Se convierte así en una lectura ligera, muy amena, destinada a un público muy concreto. Si eres ajeno al mundo geek probablemente el libro te resulte poco más que entretenido, la típica historia de chico mediocre que se convierte en héroe, con las figuras de “mejor amigo”, “la chica” y “malo con esbirros” incluidas. Pero si te consideras aficionado (no necesariamente un experto) de los videojuegos, los cómics o simplemente la cultura pop de los años 80 probablemente se convierta en uno de los libros más divertidos que puedas leer en mucho tiempo. Y de ello debió darse cuenta Warner pues nada más publicarse el libro compró los derechos para una adaptación al cine, con fecha prevista de estreno en el 2014 y con guion del mismo autor (aunque suponemos que debido a lo complicado que es el mundo de los derechos en el cine, las referencias y guiños serán limitados).

El libro está publicado en nuestro país por Ediciones B en una edición de casi 500 páginas por 18,00€.Ready-Player-One-Parzival-en-la-fiesta-de-Ogg

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

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