Fénix nº01 (nueva edición)

fenix-amanecer-01-portadaFénix es considerada por su propio autor como la obra de su vida. Y si tenemos en cuenta que su autor es ni más ni menos que el padre del manga, Osamu Tezuka, podéis imaginaros que las expectativas son muy altas. Una obra de más de tres mil páginas en las que su creador intenta examinar cuestiones tan filosóficas como lo son la vida y la muerte, en la que empezó a trabajar en el año 1959 y que quedaría inconclusa tras su muerte en 1989. Aunque ya fue publicada en nuestro país hace años, la editorial Planeta DeAgostini nos ofrece de nuevo la oportunidad de conseguir esta imprescindible historia en su mejor edición posible, algo que os recomiendo encarecidamente. ¿Los motivos? Muchos, pero a continuación repasaremos algunas de sus claves.

Para empezar, un manga de Osamu Tezuka es sinónimo de calidad. Precursor de muchas ideas que permanecen hoy en día inalterables, sus historias fueron pioneras y atrevidas, con un estilo muy personal, quizá hoy algo anticuado pero en el que se pueden ver trazos de algunos de los elementos más reconocibles del manga japonés, el más destacable de ellos quizá sea los ojos grandes de los protagonistas y que tanto se usa hoy en día para satirizarlo. Astroboy, La princesa caballero, Kimba, el león blanco… muchas de sus obras permanecen en nuestra memoria años después, y mangakas (y autores de otros géneros) siguen aprendiendo de su trabajo día a día, hasta llegar al punto que si bien el propio Tezuka confesó más de una vez que parte de su inspiración siempre fue el trabajo de Walt Disney, años después de la muerte de ambos la compañía americana se inspiraría en el trabajo del japonés para crear una de sus películas más conocidas y exitosas: El rey león.

Fénix es además uno de sus mejores trabajos, no obstante como ya hemos dicho ocupó la mayor parte de su carrera el desarrollar su historia, que sería publicada en formato episódico en varias revistas, con todos sus episodios recopilados en 12 tomos. A pesar de ser una obra inconclusa (siempre quedará la duda de si el autor preparaba un gran final que lo explicase todo) parte de la magia de Fénix está en que su formato permite la lectura de los distintos volúmenes por separados, pues se tratan de historias autoconclusivas separadas entre si tanto los personajes como las épocas en las que transcurre. Su primer tomo, titulado Amanecer, nos explica los orígenes del país de Japón a través de varios personajes obsesionados con la misma idea: atrapar al ave mitológica conocida como el Fénix, pues cuenta la leyenda que aquel que beba su sangre tendrá la vida eterna. Basándose en textos mitológicos e históricos Tezuka se imagina como pudieron haber sido aquellos primeros años en los que los habitantes de Japón no era más que un conjunto de tribus rurales y como poco a poco la condición humana se impuso, convirtiéndose en el imperio conocido hoy en día por todos.fenix-enterrados-vivos

A lo largo de once capítulos conoceremos una historia emocionante y divertida, cruda por momentos pero manteniendo siempre el tono desenfadado que caracterizaba a Tezuka. A pesar de las décadas transcurridas desde su publicación se mantiene fresca y original, e incluso a algunos puede que la forma de narrar la historia les recuerde a otras más modernas como por ejemplo Juego de Tronos, pues se trata de una obra coral, sin un protagonista definido y todos con una moralidad gris, e incluso aquellos considerados como villanos en un principio nuestra opinión sobre ellos puede cambiar al mismo ritmo que el punto de vista utilizado por el autor.

Como curiosidad Tezuka rompe constantemente la cuarta pared, con los personajes siendo conscientes de que son elementos de un cómic, bromeando sobre la forma de trabajar del autor o a veces incluso con apariciones estelares de personajes contemporáneos del mundo del manga o el cine… ¡E incluso el propio Tezuka aparece un par de veces! (en esos casos es de agradecer la traducción por parte de Planeta DeAgostini, ya que muchas viñetas y diálogos cuentan con anotaciones a pie de pagina ya sea con información historia o simple datos curiosos).

La edición de Planeta DeAgostini es de las mejores que podía tener semejante obra, respetando los deseos del autor en cuanto al tamaño (se dice que siempre defendió que Fénix no era una obra que debía ser leída en formato pequeño), tapa dura y algunas páginas a color, además de la inclusión de las páginas introductorias a cada capítulo y comentarios del propio Tezuka, convirtiéndola en la más completa hasta la fecha. Cuenta con un único error de texto entre bocadillos intercambiado, pero todo lo demás alcanza la calidad esperada en un manga de más de 350 páginas que aunque por su precio no sea un producto destinado a todo el mundo (25 €), vale cada uno de sus euros.

Un manga perfecto para ser leído tanto por su valor histórico como por su calidad.

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Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

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