Bloodstrike – Volumen 1: Renacidos bajo un mal signo

BloodstrikeLa década de los noventa fue uno de los mejores momentos vividos por el polémico artista Rob Liefeld, pues durante esos años abandonó Marvel, dejando una genial etapa en la serie The New Mutants, para crear junto a otros dibujantes como Jim Lee, Marc Silvestri o Todd MacFarlane en la editorial independiente Image Comic. Bajo este sello nació en 1994 la serie protagonizada por Bloodstrike, un grupo de agentes que trabajaban para el Gobierno de los Estados Unidos. Pero estos no tenían las características de los agentes normales, sino que, además de poseer superpoderes, estos habían sido resucitados por el Gobierno para pasar a formar parte del mencionado grupo. Bloodstrike nunca llegó a gozar de demasiado éxito pues, además de derivarse de la serie Youngblood, los constantes crossovers y demás cambalaches impidieron que la serie abandonase su caótico recorrido. Ahora, el encargado de retomar esta serie de los años 90 es Tim Seely, quien ha declarado que ha “estado intentado que Rob me dejase hacer Bloodstrike durante años”.

Bloodstrike – Volumen 1: Renacidos bajo un mal signo nos cuenta cómo el agente del Gobierno no muerto con superpoderes , Cabbot Stone, deja de actuar en solitario para pasar a formar parte de una nueva formación de Bloodstrike. En el nuevo grupo, liderado por Cabbot, nos encontramos con Shogun, quien posee una armadura que puede cambiar a su antojo; Fourplay, una joven que puede manipular la masa y la densidad; Tag, una supervelocista; y Deadlock, capaz de hacerse invisible.

Que todos recuerden la maldita regla principal de Bloodstrike: “Bala en la cabeza, muerto con certeza”

A lo largo del tomo veremos cómo el grupo deberá hacer frente a las diversas misiones que el Gobierno les comunica a través de una sección destinada a organizar al supergrupo. Así, una de las misiones que deberán encarar los superhéroes es hacer frente a Quanta, un grupo de villanos que quieren vengar la muerte de su líder, Michael Stone, a manos de Cabbot. Esto da pie a que partes de la historia también se centren en desarrollar la historia individual del protagonista, Cabbot, pues tanto su padre como su hermano también tienen superpoderes, siendo el progenitor de ambos el líder de un grupo de villanos con superpoderes que pretende doblegar a la raza humana y el hijo mayor, Brigade Battlestone, ex-miembro del grupo de superhéroes Youngblood. Durante otras misiones también veremos cómo Cabbot y los suyos se enfrentan a momias, sectas y a villanos a sueldo. Pero las aventuras y la acción no son las únicas que protagonizan tramas, pues también veremos las traiciones y conspiraciones que ocurren en la sección encargada de coordinar a los Bloodstrike, sirviendo esto para presentarnos al director Christos Keyes o la experta en informática Milne, personajes que también tendrán su peso en la serie.Bloodstrike

Como ya hemos comentado, el encargado de guionizar el volumen es el americano Tim Seely, quien ya ha escrito series como Hack/Slash, Revival, o las míticas series G.I. Joe y Masters del Universo. ¿Logra Seely mostrarnos un buen número? ¿Su guion es capaz de engancharnos a este nuevo comienzo de la serie? La verdad es que sí, y mucho. Seely nos presenta un guion que, sin ser nada pretencioso, cumBloodstrikeple perfectamente sus intenciones: entretener y hacer disfrutar al lector. Así, este nos plantea varias tramas argumentales, las cuales va desarrollando a menudo mediante flashbacks, que, si no resultan excesivamente originales o elaboradas, son más que interesantes y, sobretodo, entretenidas, pues gracias a la constante y explícita acción que contiene la serie y al dinamismo que caracteriza a la misma, el lector se interesará cada vez más en conocer el desarrollo de las diferentes tramas argumentales.

A pesar de que este nuevo comienzo respeta la numeración original, siendo el primer número del volumen el 26, este tomo puede ser leído de forma individual sin tener ningún tipo de conocimiento de las andadas anteriores del grupo, ya que durante la trama iremos conociendo los diferentes orígenes de cada uno de los personajes que protagonizan el tomo. Aquí chocamos con uno de los pocos puntos flojos que encontramos en la historia, pues algunos personajes o conceptos nos resultan poco originales. Por ejemplo, Michael Stone, padre de Cabbot, es un personaje canoso con poderes sobre el magnetismo que lidera un grupo de villanos con poderes que pretenden dominar a la raza humana… Así, nos encontramos algunos personajes o aspectos más que nos recuerdan a ideas ya conocidas, pero, esto es algo que nunca llega a actuar en detrimento del número.

En el apartado gráfico nos encontramos a Franchesco Gaston, quien también trabajó en la serie Hack/Slash. El artista realiza unos dibujos que, a pesar de ser un poco simples y carentes de detalles, son más que satisfactorios para acompañar la trama, encontrándose la estética marcada por el dibujante en perfecta sintonía con el género que el guionista trabaja.Bloodstrike

Tras haber rescatado a John Prophet y a Glory, Aleta nos trae el nuevo comienzo de otra clásica serie de Rob Liefeld. Las 128 páginas que componen este nuevo tomo rústico contienen 5 capítulos de la serie y varios extras como algunos textos y diversos bocetos a un precio de 13, 95 €.

A modo de conclusión, podemos decir que nos encontramos con una historia que cubre las expectativas de aquel que se hace con el tomo por la portada del mismo, pues en su interior nos encontramos con una historia más que entretenida en la que los personajes superheróicos y las escenas llenas de acción no dan un respiro al lector.

Un artículo escrito por Antonio Cañestro Lanzadera

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