Reseña: Blue Moon City

Para esta semana, un juego que no llegó a ser editado en España, porque no iba a hablar siempre de bestsellers de los juegos de mesa. Blue Moon City, que salió en 2006, es un Spin-Off del juego de cartas no coleccionables Blue Moon al que, desgraciadamente, aún no he tenido la oportunidad de jugar.

La primera vez que lo jugué fue en unas jornadas de rol en Barcelona. Me atrajo sobre todo por su portada, con un dibujo exquisito, con mucho detalle, lo que se repite en todos los componentes de este juego. La otra cosa que me atrajo es el autor: Reiner Knizia. Todo el que esté mínimamente puesto en el mundillo de los juegos de mesa sabe que es garantía de calidad. Reiner Knizia, doctor en matemáticas alemán, ha creado multitud de juegos de estilo Eurogame que han ganado montones de premios, entre los que encontramos bestsellers como El Señor de los Anillos, Exploradores, Modern Art o Keltis. Resumiendo, muy buen apartado artístico y la garantía de ser un juego de Reiner Knizia.

La portada.
La portada.

Desde esa primera vez lo probé alguna vez más y cuando lo encontré de segunda mano lo compré sin pensarlo demasiado, así que ahora forma parte de mi pequeña colección compartida de juegos de mesa y rol y estoy bastante orgulloso de esa adquisición. Lo bueno de este juego es que puedes jugar de 2 a 4 jugadores y funciona a la perfección tanto con 2, como con 3, como con 4, uno de esos pocos juegos que funcionan muy bien en pareja. Y como ya he dicho antes, estamos ante un Eurogame en el que, por tanto, no habrá eliminación de personajes y el factor aleatorio será mínimo.

Se trata de un juego que no ha sido traducido al castellano, hasta donde yo sé, así que cuando hable de ítems concretos del juego, recordad que se trata de una traducción personal y en ningún caso oficial. Veamos los componentes del juego:

  • 21 paneles de construcción a doble cara
  • 1 Obelisco
  • 80 cartas (10 para cada civilización)
  • 4 figuras de jugador
  • 40 marcadores cúbicos (10 para cada jugador)
  • 40 fichas de cristal (12 de valor 1 y 28 de valor 3)
  • 15 escamas de dragón
  • 3 figuras de dragón
Los componentes.
Los componentes.

Primero de todo, en este juego es importante la correcta colocación de los componentes en su lugar. El panel central, que representa el Obelisco en el que haréis las ofrendas va en medio, y a partir de éste se colocarán primero, en forma de cruz, los 4 edificios más importantes de la ciudad: el palacio real, y los templos de fuego, tierra y agua. A partir de estos cinco primeros paneles, se colocarán de forma aleatoria el resto de paneles de la ciudad, hasta formar la figura que veis en la foto. Todos los paneles tienen que estar boca abajo, con los números boca arriba. Estos paneles representan los edificios de la ciudad que hay que reconstruir y el precio que hay que pagar para conseguirlo, pero luego iremos a ello con detalle. Cada jugador elige un color, coloca su figura correspondiente en el panel central coge sus correspondientes 10 marcadores. Se barajan las cartas y se ponen en un mazo central, cada jugador coge 8. Ya estamos listos para empezar.

Colocación del juego.
Colocación del juego.

El turno de juego es simple. Lo primero es el movimiento, en el que normalmente podrás mover tu figura hasta dos paneles, ya sea horizontal o verticalmente, nunca en diagonal. Luego podrás usar tus cartas para contribuir a la reconstrucción de los edificios. Como veis, los edificios tienen un número y un color, lo que significa que tendréis que descartar cartas de ese color hasta llegar al valor numérico necesario para hacer la contribución. Las cartas tienen valores del uno al tres con lo que, por ejemplo, si quiero hacer una contribución de valor 5 negro, puedo descartar una carta de valor 2 y otra de valor 3 que sean negras. Se puede contribuir más de una vez por edificio en el mismo turno. Una vez hecha la contribución, hay que poner un marcador encima del número correspondiente. Una vez todos los números de un edificio estén cubiertos, se resolverá la reconstrucción del edificio. Pero, de nuevo, hablaré de ello luego. La fase final del turno es la de descarte y robo: puedes descartar hasta dos cartas y robar 2 más el número que hayas descartado o simplemente robar 2 cartas. Hay que recordar que muchas de las cartas tienen poderes adicionales que se pueden activar en diferentes momentos del turno, pero hablaré de ellas en detalle luego.

Vamos ahora a lo que decía de la reconstrucción de los edificios. Como podéis ver, en la parte de arriba a la izquierda del panel de edificio hay dibujadas cartas o escamas o cristales. Pues bien, esta es la recompensa que se recibe cuando se completa el edificio. Eso sí, la fila de arriba, la que está al lado del asterisco, sólo se la lleva el que más haya contribuido a la reconstrucción del edificio, mientras que los demás sólo se llevan la recompensa de abajo. Pero ahí no acaban las recompensas, si el edificio que habéis reconstruido tiene al lado, arriba o abajo un edifico completado, os llevaréis todos también la recompensa que aparezca en al panel de dichos edificios una vez girados.

Detalle de algunos edificios.
Detalle de algunos edificios.

Por otro lado tenemos las escamas de dragón. Hay edificios que al completarlos te dan escamas, pero también se pueden conseguir escamas extra si al completar el edificio, hay un dragón presente en el panel, una extra por cada dragón presente. Eso se consigue con ciertas cartas que permiten mover a los 3 dragones de un sitio a otro. Pero ya hablaré de las cartas concretas luego. Los jugadores irán acumulando escamas hasta que no queden más encima de la mesa (los totales de escamas disponibles varían según el número de jugadores). Una vez no haya ninguna, se hace el recuento de escamas, el que tenga más se lleva 6 cristales, y los otros jugadores que tengan al menos tres escamas se llevan 3 cristales. Una vez hecho eso, los jugadores que hayan conseguido cristales devolverán las escamas a la mesa, los que no, los mantendrán. Se repetirá el proceso cada vez que se agoten las escamas disponibles en la mesa.

Cartas y dragones.
Cartas y dragones.
El obelisco.
El obelisco.

Como veis, tanto los edificios como las escamas dan como recompensa cristales, que son la base del juego. Una vez tengáis suficientes, podéis volver al obelisco centro del juego para hacer una ofrenda de cristales. El precio de las ofrendas va en aumento, las primeras 4 valen 7 cristales, luego 8, luego 9, etcétera. El primer jugador que haga un cierto número de ofrendas ganará la partida (el número de ofrendas necesarias para ganar también depende del número de jugadores). En general, sólo se puede hacer una ofrenda por turno, pero se pueden hacer hasta 2 en un mismo turno con ciertas cartas.

Y en general, en eso se basa el juego, en moverse de panel en panel reconstruyendo edificios con vuestras cartas, obteniendo cristales como recompensa y ofreciéndolos en el obelisco central.

Hay 8 colores de cartas distintos, cada uno representando una civilización, cada color además tiene un poder diferente. Las cartas se pueden usar descartándolas para obtener su valor numérico en la contribución para reconstruir un edificio o bien descartándolas también para activar su poder especial, ya sea en la fase de movimiento o en la de contribución.

Las cartas negras, rojas y azules permiten mover al dragón rojo, verde y azul respectivamente, ya sea directamente al panel que queráis o 3 paneles en la dirección deseada. Eso sirve para llamar al dragón justo antes de completar un edificio y llevarte las escamas de dragón adicionales que den. Las cartas grises permiten ser descartadas para moverse o bien directamente a cualquier panel o bien 2 paneles en la dirección que queráis. Todas las cartas verdes tienen valor uno y sirven como color comodín a la hora de hacer una contribución. Descartando dos cartas marrones obtienes un 3 de cualquier color. Las cartas blancas se pueden descartar para hacer que cierto número de cartas de tu mano se conviertan en cartas de otro color. Y finalmente las cartas amarillas, que permiten hacer dos ofrendas al obelisco en vez de una en un mismo turno pagando cierto número de cristales extra para ello.

Detalle de algunas cartas.
Detalle de algunas cartas.

Y nada, antes de acabar, ciertas recomendaciones. Blue Moon City es un Eurogame y, como tal, premia la colaboración entre los jugadores. No intentéis completar un edificio vosotros solos haciendo todas las contribuciones, porque en realidad, con sólo hacer la mayoría de las contribuciones os llevaréis la misma recompensa. El juego está diseñado para que todos o al menos casi todos los edificios se completen, con lo que aunque al principio invertir aquí y allá en contribuciones a edificios puede no dar resultados a priori, más adelante lo hará. Otra cosa, usad los dragones, llamadlos siempre que tengáis oportunidad, y conseguid escamas, porque tienen un valor muy cercano al de un cristal, en realidad, y es un modo de conseguir una ventaja adicional en un juego que, por norma general, siempre está muy reñido. No os despistéis con las ofrendas, tampoco, las cuatro primeras son muy baratas en comparación, así que en cuanto tengáis los cristales para hacer dos a la vez, id corriendo al obelisco. La carta amarilla que permite hacer dos ofrendas a la vez vale su peso en oro, sobretodo la que permite hacerlo por sólo un cristal adicional, si la conseguís, guardadla como un tesoro.

Edificios de las expansiones promocionales.
Edificios de las expansiones promocionales.

Resumiendo, estamos ante un muy buen juego, un Eurogame en toda regla con un arte muy elegante y con unas normas sencillas y equilibradas. Un clásico de Reiner Knizia que no llegó a nuestras tierras traducido, pero que es probable que podáis encontrar en las colecciones de muchos clubs de rol, si queréis probarlo. Obviamente también se puede adquirir online. Si os gustan los Eurogames, este tiene muchas posibilidades. También comentar que salieron dos mini expansiones  promocionales con un total de 4 edificios nuevos, bastante difíciles de conseguir. Os dejo la imagen, eso sí.

[xrr rating=4/5]

PVP: Descatalogado, precio variable, según ofertas.

60 minutos de juego

De 2 a 4 jugadores.

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