Max Furia: Mis Guerras Perdidas #1

max-furia-mis-guerras-perdidas-1-comic-ennis-parlovSi tuviera que escoger el guionista que más me ha sorprendido durante esta primera mitad del año, mi elección estaría muy clara: Garth Ennis ya que, pese a haber leído solamente dos obras suyas -la que nos ocupa y The Boys-, me ha cautivado su peculiar sentido del humor y su forma de narrar; así como los temas que suele tratar en sus obras.

En este regreso a Marvel tras su etapa al frente del Castigador, Ennis se ocupa en esta ocasión de Nick Furia. No obstante, el coronel Furia aún no dirige la agencia SHIELD, sino que todavía trabaja para la CIA como agente especial en operaciones de diversa índole. Este trabajo, junto al suero que corre por las venas del coronel y que retrasa al envejecimiento, permiten al guionista hacer participar al protagonista en multitud de sucesos históricos importantes; todos ellos relativos a la Guerra Fría.

Así pues, en este primer tomo, que contiene los dos primeros arcos argumentales de la serie, Nick Furia intervendrá en dos acontecimientos importantes para evitar la expansión del comunismo y, en consecuencia, del mayor rival de Estados Unidos en aquella época: la Unión Soviética. De este modo, un Nick Furia de avanzada edad nos irá contando mediante flashbacks lo que sucedió en cada lugar.

En los primeros tres episodios, el coronel es enviado a Indochina -actual Vietnam-, por aquel entonces colonia francesa, para evaluar la situación. Más concretamente, debe medir el peligro que supone el Viet Cong, el ejército que lucha por la independencia de Vietnam, para la estabilidad política de la zona. Este primer arco sirve para presentar a los cuatro personajes principales.

Furia contará con la ayuda de Hatherly, un experto tirador con una personalidad muy diferente a la suya que se convertirá en su gran apoyo en combate. En Indochina también conocerá a la señorita DeFabio, una mujer con carácter    que ejerce como secretaria del congresista McCuskey. Este último es un hombre muy vinculado a la CIA y muy preocupado por la expansión del comunismo, además de por su carrera política.

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En la segunda mitad del tomo, revivimos el ataque norteamericano a la Bahía de Cochinos, un intento de invasión por parte de la CIA y de exiliados cubanos. El coronel Furia, además, recibirá una misión especial con la que aumentar las probabilidades de éxito del ataque: matar al mismísimo Fidel Castro, por aquel entonces el dirigente de Cuba.

Además de la trama bélica, reflejada de forma muy realista, en el cómic encontramos el típico humor gamberro al que Garth Ennis nos tiene acostumbrados. Así, el guionista ofrece una crítica ácida al comportamiento de ambos bandos, por lo que su visión del conflicto es neutral, sin apoyar a un bando u otro. A su vez, el cómic contiene escenas de violencia explícitas y, en menor medida, también escenas sexuales; de modo que es un cómic sólo para adultos. Sin embargo, no se abusa de las anteriores escenas, ya que están supeditadas a la historia.

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En cuanto al dibujo, Goran Parlov posee un estilo propio alejado del realismo típico actual. Aún así,  consigue reflejar magistralmente las expresiones de los personajes, de manera que con el mero hecho de verlos ya sabemos cómo se sienten. También es necesario mencionar su dominio en las escenas de acción, mostrándolas de forma que no resulten caóticas o confusas. En definitiva, el lápiz del polaco es el complemento ideal a los guiones del irlandés.

Respecto a la edición, Panini ha publicado los séis primeros números USA en formato rústica a 12€. Por tanto, la colección tendrá sólo dos tomos ya que, desgraciadamente, ha sido cancelada con trece capítulos en su haber. Concluyendo, Ennis y Parlov nos ofrecen un cómic distinto a lo habitual que relata hábilmente lo sucedido en la Guerra Fría y nos ofrece una visión distinta de Nick Furia. Así pues, si os gusta el guionista, el género bélico o, mejor aún, ambas cosas, es un cómic muy recomendado.

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