Ladrón de Ladrones #2

Ladrón de Ladrones #2Segundas partes nunca fueron buenas. Lo sabe todo el mundo. Pero aun así, hay excepciones: Terminator 2, El Padrino 2, Aliens y la obra que hoy nos concierne, Ladrón de Ladrones. Aun así, el número dos de este ejemplar es simplemente a modo recopilatorio, ya que su interior alberga los números #8 al #13 de la serie original, los cuales fueron compilados bajo un mismo volumen que salió en EEUU en el mes de mayo, llegando su publicación a nuestro país de la mano de Planeta DeAgostini Cómics durante este mes.

Para los que no conozcan nada de esta serie (algo raro si están leyendo la reseña de este segundo tomo), comentar que Ladrón de Ladrones nos cuenta la historia de Conrad Paulson, uno de los mejores, por no decir el mejor, ladrón de guante blanco, el cual ha decidido retirarse de dicha forma de vida y emprender un nuevo camino, aunque como es lógico, su turbio pasado volverá a reclamar de él en numerosas ocasiones.

Algo de lo que abusaba de manera magistral el primer tomo era del uso de flashbacks para contarnos diferentes sucesos o hechos que le habían ocurrido tanto a Conrad como a sus congéneres, y si bien este es un recurso narrativo excelente, Kirkman parece que no ha querido cansar al lector con su uso, apareciendo solamente una o dos veces a lo largo de este segundo volumen.

Ladrón de Ladrones #2Al comienzo del primer número se nos contaba el estilo que solía utilizar Conrad a la hora de realizar sus actos delictivos, donde veíamos la tremenda astucia de la que hacía gala este actor, con esa primera toma de contacto en la bodega de carga de un transatlántico, donde se dejaba coger para dar credibilidad al resto de su equipo, quienes se encontraban infiltrados entre los pasajeros. Tras esto, el relato iba presentándonos diferentes personajes que cobrarían más o menos importancia en lo que a la historia se refiere, desde la joven aprendiz de ladrona Celia, sobre quien habíamos visto al inicio como se había convertido en toda una ávida atracadora, hasta la detective del FBI Elizabeth Cohen, la cual dedicaba su desdichada vida a perseguir al fantasma de Conrad. Entre todo este torbellino argumental nos topábamos con Augustus, el hijo de C. Paulson, quien valiéndose de la buena reputación que recaía sobre su apellido, había intentando inmiscuirse sin éxito en un atraco, lo que le conllevo su posterior detención y como consecuencia, hizo que su progenitor tuviese que inmiscuirse en el asunto para salvarle.

Todo esto sirve de antecedente para el siguiente volumen, el cual empieza nuevamente con Augustus, personaje al que los atracadores que vieron frustrados sus planes, ante las garantías que el joven les había proporcionado, decidirán reclamar el botín perdido. Si bien el anterior tomo había centrado su historia sobre todo en la parte “profesional” de Conrad, presentándonos en él las formas de actuar que este ladrón mantiene y a su equipo directo, en las páginas de este segundo ejemplar veremos sobre todo la relación familiar del afamado ladrón, englobándose prácticamente todos los hechos alrededor de su hijo.

Ladrón de Ladrones #2Este volumen nos mostrará la faceta más “hogareña” de Conrad, haciendo sobre todo gran hincapié en la relación que este mantiene con su hijo, demostrando como un padre puede ser capaz de realizar cualquier acto por su hijo, pese al vínculo distante que este mantenga con él. Aunque no tiene tantos “atracos” como la primera entrega, es un tomo que sirve para afianzar la personalidad de sus protagonistas, llegando a un clímax final bastante sorprendente a la par de frenético.

En cuanto al guion, al igual que ocurría en los primeros números, este no recae sobre Robert Kirkman, sino que está a cargo de James Asmus, quien plasma concienzudamente todo el argumento que Kirkman ha ideado de una manera sensacional, manteniendo ese característico estilo de serie de televisión o película policiaca. De hecho, viendo el tremendo éxito de audiencia que estaba teniendo la serie “The Walking Dead”, era de esperar ver a Ladrón de Ladrones en televisión, algo que ya es una realidad gracias al canal AMC, quien ya tiene la adaptación televisiva en marcha, aunque esperemos que en este caso sean bastante fieles al cómic, cuyo desarrollo parece estar ya pensado como un guion televisivo. En cuanto al dibujo, este es desarrollado por Shawn Martinbrought, quien ya se había encargado magistralmente de los lápices en los anteriores números, y aquí lo sigue haciendo de forma excepcional, por lo que poco más se puede añadir sobre el buen trabajo de este artista.

Este tomo, editado en España por Planeta DeAgostini Cómics, cuenta con 136 páginas a color bajo un formato rústica, incluyendo a modo de extras las portadas originales de los seis números que contiene (#8 al #13). Un cómic totalmente recomendable para cualquier lector al que le gusten las películas o series de corte policiaco y para los seguidores de Kirkman, decir que en las páginas finales comienza a apreciarse su clásico estilo narrativo utilizado en “The Walking Dead”.

2 Comentarios

  1. Yo leí el primero y le hice la critica. Era un gran refrito de personajes ultravistos y situaciones manidas. Encima lo políticamente correcto invadia toda la historia. Pensado para televisión haciendo lo que la televisión ya ofrecía en los 80. No pienso leer el segundo.

    • Hombre, a estas alturas es difícil innovar en algún tema, sobre todo en uno que concierne a algo totalmente utilizado en el mundo del cine, pero bajo mi punto de vista, su planteamiento cercano al de una serie te envuelve en él. Sobre el tema de lo políticamente correcto, esta segunda entrega nos presenta a personajes más “realistas”, e incluso nos dejan entrever un futuro bastante salvaje…

      Pero lógicamente, si el primero no te gustó, este tampoco creo que sea de tu agrado. En mi caso, que disfruté con películas como Heat, me resulta muy atractivo.

¡No te vayas sin comentar!