Análisis de Brothers: A tale of two sons (Xbox360, PS3, STEAM)

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Recuerdo que hace unas semanas escribí una entrada en el foro, maravillado por la experiencia personal que había resultado ser Journey. Y es que en un mercado tan saturado como el de los videojuegos, donde incluso webs especializadas deben señalar lo extraño que es un juego en el que no tengas que disparar o matar algo (o a alguien), de vez en cuando asoma una pequeña brizna de hierba en el desierto, tímida, pero dispuesta a perdurar en la historia como una obra única y original, y sobre todo hermosa y emotiva, dejando de lado laboriosas cinemáticas o una complicada jugabilidad con la intención de centrarse únicamente en las emociones. Y Brothers: A tale of two sons lo consigue.

Y hablando de juegos de disparos, la sorpresa es mayúscula si tenemos en cuenta que las mentes tras Brothers son los chicos de Starbreeze Studios, cuyo juego más popular y laureado es Chronicles of Riddick: Escape from Butcher Bay, para la primera Xbox. Si bien Syndicate, su último juego, no estuvo a la altura de las expectativas parece que han sabido redimirse con este cambio de género orientando el juego a la clásica Aventura Gráfica.

Brothers: A Tale of two sons nos cuenta la historia de dos hermanos que tras perder a su madre deben afrontar numerosos peligros en busca de una cura para la enfermedad de su padre y no perderlo a él también. Disponible en Xbox Live Arcade, PlayStation Network y Steam, el juego cuenta con suficientes elementos para convertirse en una experiencia única, empezando por su jugabilidad. Con una sencillez que sorprende por su efectividad, con la palanca izquierda controlaremos al hermano mayor, mientras que con la derecha guiaremos al pequeño, y del mismo modo los gatillos son usados para interactuar con el entorno. En ningún momento el juego nos informa qué acciones están disponibles, ni cuáles son las habilidades de los hermanos: no sabemos si saben saltar, ni coger objetos, ni nada; simplemente tenemos ese único botón para interactuar y seremos nosotros, mediante la curiosidad, los que descubriremos la enorme cantidad de acciones disponibles. Desde coger una pelota, acariciar un gato, llamar a la puerta, saltar, agarrar algo, accionar una palanca… los hermanos actúan de manera natural ante casi todo lo que nos rodea.Brothers-a-tale-of-two-sons-escapando-del-perro

Cada hermano cuenta además con “habilidades” únicas, todo bajo un punto de vista realista y utilizado de manera eficiente para complicarnos la vida con diferentes puzles: la fuerza del hermano mayor nos permitirá mover palancas o cargar con nuestro hermano pequeño (el cual tiene fobia al agua debido a la muerte de su madre), mientras que, por ejemplo, controlando al menor podremos cruzar por lugares estrechos. Además, la diferente personalidad de cada hermano se ve reflejada en la forma con la que reacciona a su entorno: el mayor, más educado, saludará al hombre que está arreglando el tejado, mientras que el pequeño se dejará llevar por su lado más gamberro y se pondrá a saltar rompiendo el trabajo realizado por el sufrido hombre.

Y toda la magia creada con la personalidad de los hermanos se perdería de no contar con un mundo a la altura, cosa que por suerte no sucede. El mundo que recorremos está vivo y lleno de detalles, y si bien el juego por momentos puede acusar ser demasiado lineal, numerosas veces el camino se bifurca con senderos que nos llevan a pequeños secretos en forma de escenas o pequeñas historias que aunque breves son igual de emocionantes.brothers-xbox-playstation-steam-hermanos-frente-a-un-lago

Gráficamente sorprende, con paisajes que parecen sacados por momentos de una obra de arte, derrochando imaginación en todo momento, ayudados de bonitos efectos de luces que crean maravillosas puestas de sol o tenebrosas sombras en los momentos más oscuros del juego, con una cámara cenital que aunque podemos controlarla siempre se colocará en el mejor ángulo para ofrecernos las mejores vistas posibles (curiosamente lo menos trabajado y que por momentos parece no estar a la altura del impecable acabado técnico es el modelado de los dos hermanos, bastante sencillo, además de que el motor gráfico, el quizá demasiado gastado UNREAL ENGINE, provoca en alguna ocasión algún problema de carga de texturas, aunque ambas cosas se tratan de un aspecto menor que únicamente molestará a los más quisquillosos).

Y la inmersión creada con el apartado artístico se ayuda de un correcto apartado sonoro. Un juego prácticamente mudo, ya que si bien los hermanos balbucean algunas palabras al ser un idioma inventado toda la carga narrativa recae sobre las imágenes, ayudando a crear esa atmósfera única en la que nos sentimos inmersos en la historia, actuando como nexo entre los dos hermanos intentando mantenerlos unidos en todo momento, empatizando con ellos hasta el punto de ser un juego capaz de arrancar alguna lágrima a los más sensibles. La música cumple su objetivo de acompañar, con melodías que parecen una fusión de música celta y temas chill out, con flautas y los acordes de una guitarra acústica de fondo, nunca resaltando y quedando siempre en segundo plano.Brothers-a-tale-of-two-sons-troll-haciendo-de-puente

Si embargo el juego cuenta con un par de detalles que probablemente jueguen en su contra. El primero de ellos es el control, al que la falta de costumbre de mover a dos personajes al mismo tiempo provocará que en muchos momentos alguno de los hermanos se escape de nuestro control (sobre todo si en pantalla los tenemos invertidos respecto a su control en el mando). Algo que conforme avanza el juego empieza a solucionarse según nos habituamos a lo nuevo, pero que lamentablemente ahí tiene su segundo problema: que probablemente el juego ya se haya terminado: el juego nos durará únicamente unas tres o cuatro horas. Una durabilidad que quizá se puede antojar escasa para algunos, y más teniendo en cuenta su precio. Quizá un modo cooperativo podría haber servido para concederle cierta rejugabilidad, pero no es el caso.

Dicho esto, y como colofón final, permitidme una aclaración: no se trata de un juego tradicional. No gustará a todo el mundo pues es demasiado original (e incluso rompedor) en varios de sus apartados ya que a pesar de estar presente, el juego no busca la jugabilidad o la diversión (que la tiene, y a raudales)… lo importante es el vínculo que creamos con los dos hermanos y la historia que nos cuenta (tanto la principal como las secundarias), y creedme cuando os digo que pocos juegos lo consiguen con tanta facilidad y perfección como Brothers: A tale of two sons. Más que un videojuego estamos ante un bello cuento con una conmovedora historia.Brothers-a-tale-of-two-sons-remando-en-el-hielo

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

2 Comentarios

  1. Una experiencia recomendable (creo que el termino “juego” no le hace justicia) que toca la fibra sensible de todo aquel que lo prueba.
    Las 2 únicas pegas que le veo es su durabilidad(como has dicho en el análisis, apenas te durará 3 horas) y que llegados a cierto punto de la historia empieza volverse un poco macabra (o me lo pareció a mi)

    • Lo de la duración es un coñazo… pero en cierto modo comprensible si lo que quieres es buscar una experiencia única, alargarlo por alargarlo habría roto la magia…
      Lo mismo que un modo cooperativo, creo que el juego sería muy distinto.

      Lo de macabro entiendo lo que quieres decir, sobre todo con ese final.

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