Análisis de Payday 2

PayDay 2

La gran mayoría de nosotros hemos jugado en multitud de ocasiones a juegos en los que nos poníamos en la piel de un grupo de policías que teníamos que lidiar con atracadores, terroristas o asesinos (los más nostálgicos recordarán clásicos como Swat o Counter Strike). Pero siendo sinceros, hasta ahora había habido muy pocos juegos, por no decir prácticamente ninguno, que tratase exclusivamente de llevar a cabo atracos de forma cooperativa. Si bien es verdad que habíamos podido disfrutar de dicho modo en algunas misiones del GTA IV, o incluso en el pobre online de Kane & Linch, personalmente hasta la salida del primer Payday, cuyo nombre era “The Heist”, no habían sido satisfechas las expectativas de vernos convertidos en verdaderos atracadores junto a nuestros compañeros de misión.

Para los que no conozcáis la saga, comentaros que “Payday: The Heist” nos proponía meternos en la piel de uno de los cuatro atracadores (Dallas, Wolf, Hoxton y Chains) que se dedican a llevar a cabo diversos objetivos a lo largo de una ciudad. Un juego que fue creado por el novel estudio Overkill, estando disponible para su descarga en PSN Network y Steam a finales de 2011, el cual sinceramente pasó bastante desapercibo, pese a la gran innovación de su propuesta. Ahora, tras un tiempo de desarrollo, acaba de aparecer en nuestro país la segunda parte de este juego (Ps3, Xbox y Pc), para la que habían vaticinado que incluirían sendas mejoras, creando una experiencia cooperativa mucho más inmersiva. ¿Pero han conseguido lo que se proponían?

La verdad es que la primera entrega, pese a gozar de una muy buena propuesta, pecaba de ciertos fallos, como el hecho de tener pocos escenarios, carecer de personalización de armas (salvo las que íbamos desbloqueando con cada estilo) y convertirse a la larga en algo lineal. Aun así, no debemos olvidar que el juego salió por un muy módico precio comparado con el resto de juegos, hecho que hacía que le perdonásemos la mayoría de errores. Pero al crear el Payday 2, sus desarrolladores se dieron cuenta de que querían progresar en gran manera, y no estancarse en un juego similar al que se le cambia simplemente la numeración, cosa que vemos hoy en día en numerosas franquicias (omitiré nombres para no ofender a nadie).

Análisis de Payday 2

Para ello, comenzaron lavando la cara a la forma de seleccionar misiones, teniendo ahora un mapa de la ciudad denominado Crime.net, en el que van apareciendo diferentes encargos, variando estos su dificultad y ganancias de forma aleatoria. Mediante esta manera, podemos encontrarnos por ejemplo a la vez dos trabajos en “El Club”, uno de ellos con 2 estrellas de ganancias (hasta siete) y 3 de dificultad (Overkill), y el otro con 5 estrellas de ganancias y 2 de dificultad (Muy difícil). Según vayamos avanzando de nivel, irán apareciendo nuevos encargos en Crime.net, los cuales nos mostrarán nuevos escenarios y objetivos. Cada misión aparece durante unos segundos en la pantalla, y si no la seleccionamos desaparecerá, volviendo a aparecer otra diferente. También existen unos encargos cuyo nombre aparece en rojo, los cuales tendremos que realizar correctamente en su totalidad, ya que si fracasamos, no podremos volverlos a repetir hasta que vuelvan a aparecer. Este método de selección supone por un lado la posibilidad de variar constantemente de trabajos o de forma de llevarlos a cabo, aunque por otro lado, no tendremos forma de entrar directamente a una misión en la dificultad y ganancia que nosotros queramos, ya que tendremos que esperar a que aparezca.

En cuanto a la dificultad, se han creado cuatro variantes, mostradas mediante estrellas amarillas. Tenemos así el modo normal (sin estrellas), el difícil, el muy difícil y el overkill (de 1 a 3 estrellas amarillas), los cuales nos dan un plus de experiencia al finalizar con éxito la misión. Esta experiencia es utilizada para ir desbloqueando mejoras en los árboles de habilidad, los cuales se han mejorado gratamente. Así, podemos desde desbloquear la opción de tener una mayor velocidad cuando vamos cargados con una bolsa, hasta poder convertir a enemigos en aliados, pasando por el adquirir una sierra mecánica o poder poner dos torretas. Tenemos así cuatro ramas de aprendizaje, centradas cada una de ellas en un estilo (Mente maestra, Sicario, Técnico y Fantasma), que se componen de una gran totalidad de mejoras, las cuales dotan al juego de gran versatilidad a la hora de llevar a cabo los atracos con nuestros compañeros.

Análisis de Payday 2

Sobre la personalización, el juego dista totalmente de la primera entrega, donde solo podíamos elegir entre ocho máscaras y varias armas. Ahora, cada vez que concluyamos una misión con éxito seremos recompensados con una carta, la cual nos desbloqueará o bien una mejora para las armas, o bien una máscara o un diseño (textura, color o dibujo) para esta. Nuestras recompensas serán añadidas a nuestro inventario, pudiendo ir a este antes de comenzar una misión y elegir entre un gran número de armas principales o secundarias (podemos tener un máximo de nueve en nuestro inventario, las cuales podremos vender para comprar otras en su lugar), eligiendo una de cada tipo para llevar en los trabajos. De esta forma, es bastante difícil coincidir dos personas con las mismas armas o máscaras en niveles avanzados, ya que cada uno las habrá personalizado a su gusto (a las armas se les pueden añadir numerosos accesorios, y las máscaras también pueden ser modificadas).

Pero lo más importante sea tal vez el apartado de las misiones y su variedad, donde todos esperábamos una gran mejoría, y la verdad es que lo han conseguido. Mientras que en Payday: The Heist teníamos una media docena de escenarios, para este juego han decidido realizar una mejora sustancial, teniendo así unas doce misiones diferentes, muchas de las cuales se componen de dos o tres escenarios individuales, debido a que ciertos trabajos nos llevarán más de un día realizarlos, por lo que iremos avanzando en ellos como si de una pequeña campaña se tratase. Podemos desde robar el típico banco, hasta tener que entrar en un laboratorio de metanfetamina (al más puro estilo Breaking Bad), para crear nosotros la droga, salir con las bolsas y en la siguiente misión llevársela a nuestros distribuidores, teniendo que escapar frenéticamente por un garaje en el tercer día.

Análisis de Payday 2

Como podéis observar, la variedad de misiones es sustancial, pero no solo por el hecho de realizarse en diversos escenarios, sino porque en cada partida, ciertos objetos variarán de forma totalmente aleatoria. Así, si en una misión había dos cajas fuertes en una tienda, puede que en la otra no haya ninguna, ocurriendo lo mismo con las cámaras de seguridad o los agentes, creando así una nueva experiencia en cada misión. Además, tenemos numerosas formas de realizar nuestros objetivos, ya sea de forma sigilosa, coordinándonos entre nosotros, o de forma agresiva, plantando cara a todo el elenco de policías que irán apareciendo, entre los que tenemos desde la Swat o el Táser, hasta el clásico Bulldozer (ahora mucho más difícil de matar), pasando por policías con escudo o francotiradores. También se incluye la posibilidad de comprar recursos antes de iniciar un trabajo, lo que nos otorgará varias ayudas durante la misión.

Otra mejora que también podemos percibir es su aspecto gráfico, el cual está mucho más trabajado, mostrando ahora unos escenarios muy detallados, aunque lógicamente no se puede comparar a  juegos triple A. El sonido sigue manteniendo las voces en inglés, pero es un detalle carente de importancia para los que no dominen dicho idioma, debido a que todos los textos están en castellano, incluyendo subtítulos.

Análisis de Payday 2

En cuanto al aspecto negativo, al igual que ocurría en la primera entrega, este es un juego pensado para jugar en cooperativo, por lo que si nuestra idea es jugarlo de forma individual, veremos como la IA no nos ayudará prácticamente en nada, limitándose a disparar o levantarnos del suelo, pero no realizando ningún objetivo de la misión. Por otra parte, el juego tiene varios fallos gráficos puntuales, además de fallar notablemente el matchmaking, siendo prácticamente imposible jugar online a menos que contemos con amigos, pero Overkill ya ha avisado que están trabajando en un parche para solventar dichos errores, algo que es de agradecer.

En resumen, Payday 2 supera con creces a su antecesor, añadiendo numerosas mejoras que supondrán horas y horas de diversión, permitiéndonos así sumergirnos en la vida de cuatro atracadores de bancos que empiezan a despuntar en el oscuro mundo criminal en el que se mueven. Sus numerosas opciones y personalización harán que cada partida sea totalmente diferente de la anterior, proponiéndonos un trepidante juego cooperativo que mantiene la misma esencia innovadora de la primera entrega.

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