Chew #1: Al gusto del consumidor

Hace unos días, uno de mis compañeros puso una noticia en la que afirmaba que un cómic de Image, Chew, tendría un episodio piloto y una película de animación. Rememorando esos maravillosos momentos de disfrute entre las páginas del cómic decidí releerlo y escribir este artículo para recomendar a todo el mundo un trabajo tan original como es Chew. Desde hace unos años, Image está publicando un material lleno de calidad como son Saga, Elephantmen, The Walking Dead, Astro City o muchísimas más… Chew no es una excepción y de hecho es una de esas que te deja huella, o mordisco (ja… ja… ja…).

Portada de Chew #1
Portada de Chew #1

Situémonos en un mundo parecido al nuestro pero con “sutiles” diferencias. La primera de ellas es que el pollo está prohibido, se trata como la cocaína, pues se trafica con él y hay un gran mercado negra a sus espaldas. ¿Por qué está prohibido? Pues por culpa de la gripe aviar, o eso es lo que dicen las autoridades… Más o menos sería un mundo normal quitando la prohibición del pollo, pero es que hay más: cibópatas, gente que al comer algo (lo que sea) es capaz de saber todo el proceso de lo ingerido (incluso cuando era un animal o una planta) hasta el día de hoy. Hay muy poca gente que tenga esta habilidad, de hecho solo se conoce a 3 de ellos y uno es nuestro protagonista, Tony Chu.

Tony trabaja en la policía como detective junto a un compañero, aunque en medio de una investigación a este último le dejan fuera de combate y es entonces cuando, después de detener al malhechor y lleno de rabia, le pega un mordisco y consigue resolver el caso (recordemos que al ser cibópata y morder al criminal puede saber todo lo que ha sucedido). Aún así, su jefe le despide por haber mordido el cuerpo, aunque los de la FDA deciden contratarle, pues tienen un trabajo perfecto para él…

Ahí es donde hace equipo con Savoy, otro de los 3 cibópatas conocidos en el mundo. El jefe de Chu pretende desgastarlo de la manera más depravada posible, darle todos los casos asquerosos y sin resolver en los que sea necesario masticar alguna cosa desagradable como un muerto o heces…

Chew
Proceso de Tony al comer algo

Finalmente nuestro protagonista y su compañero se verán envueltos en una situación bastante desesperada cuando Tony descubre un secreto que conllevará mucho más de lo que él cree y que afectará a muchísimas personas (de su entorno) y países.

Como habréis notado he intentado desvelar muy poca cosa de la trama, pero es que desde las primeras páginas se nos descubren muchísimos secretos que serán importantes en futuros números aunque no nos demos cuenta. Por lo tanto es más que recomendable que al leer los 5 capítulos que contiene el primer tomo lo volvamos a releer prestando mucha atención a los detalles que se nos pueden haber escapado.

John Layman no es un desconocido para los amantes de los cómics, pues fue guionista de Detective Comics (de los Nuevos 52) y ha trabajado en varios proyectos de Marvel, sobre todo durante el período posterior a la Dinastía de M. Layman es de esos guionistas que no teme mostrar sus cartas desde el principio, y en este caso no es malo, porque tiene 8 barajas bajo la manga. Hay tanto que contar, tanto trasfondo que ir descubriendo, que a cada página se nos desvelan más detalles que otros hubieran dejado para un final de tomo o de ciclo. Layman consigue crear unos personajes muy variopintos y con una personalidad tan marcada que ninguno tiene ni un ápice del otro. Los personajes son extravagantes y poco realistas, pero esto en un cómic como Chew, en el que se trabaja en una pseudorealidad, es todo un acierto. La historia, aunque al principio pueda parecer disparatada y sin consistencia, demuestra pasados unos capítulos que está bien madurada y es muy adulta.

Chew
Así suelen terminar las escenas de violencia…

Rob Guillory quizás no es demasiado conocido, pues no ha trabajado en demasiadas series a parte de Chew. Aunque esto no debe desmerecerle, pues Chew ha sido ganadora en 2010 del premio Eisner a mejor serie nueva. Esto, a parte de una garantía es un logro; pues siendo tan novel, alzarse con un premio así es de admirar. El estilo de Guillory es agresivo, muy cuadriculado pero con mucha personalidad, con rasgos marcados y algo desagradable en ocasiones, recreándose en vómitos, sangre y escenas desagradables. Al ser un cómic dentro del sello Image no resulta nada impactante, pues hemos podido ver escenas similares en The Walking Dead, por citar alguna serie. Las escenas de acción que Guillory dibuja solo pueden calificarse como muy dinámicas, pues consigue crear en una viñeta lo que algunos artistas necesitarían hacer en 2 o 3.

Planeta DeAgostini nos trae una de las mejores series de 2009-2010 y de las mejores series de Image en unos tomitos en tapa blanda, a todo color a un precio recomendado de 12,95, bastante ajustado para la calidad que desprenden las páginas. No se aprecian errores tipográficos y la edición está cuidada, todo un detalle. De momento contamos con 6 tomos mientras se van publicando en USA, así que paciencia.

Chew es fresco, visceral, divertido, brutal, una sátira política disfrazada de una serie irreverente y sin complejos que encandilará a propios y a extraños. Si alguna vez me habéis hecho caso en alguna de mis recomendaciones esta debe ser una de esas en las que lo hago con más fervor, pues Chew es… un mordisco en el ojo.

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