Reseña de La Red Social

La Red Social-Cartel de la película

Hoy en día se puede decir que hemos superado, con creces, la llamada “Era de la información” y que las (ahora no tan) nuevas tecnologías se han convertido en estándar. Los acontecimientos se viven en las redes sociales con una dimensión nunca vista e incluso las televisiones se hacen eco de lo que en ellas acontece (opiniones, noticias), probablemente porque ahora se encuentran un paso por detrás de éstas. Podría decirse, incluso, que será extraño encontrar a una persona menor de 40 años en las sociedades occidentales que no tenga una cuenta de Twitter o no esté presente en otra de las redes sociales por excelencia, Facebook.

La Red Social (The Social Network, David Fincher, 2010) viene a contarnos de forma somera el nacimiento y origen de esta última, con algunas pinceladas sobre sus primeros tiempos, basándose el guión hábilmente escrito por Aaron Sorkin en el libro de Ben Mezrich, The Accidental Billionaires. En línea general de principio, la elección temática de la película puede resultar arriesgada, porque la creación, fundación y crecimiento de Facebook no tiene, desde un punto de vista interno, grandes sorpesas (obviando el aspecto externo, es decir, el fenómeno sociológico que ha supuesto la implantación generalizada de las redes sociales), siendo de lo más convencional: nacimiento de la idea, búsqueda y obtención de financiación y finalmente, desarrollo de la misma. Ni siquiera, a diferencia de otras narraciones históricas, biográficas o, sencillamente, basadas en hechos reales, cuenta con unos protagonistas con vidas agitadas y truculentas experiencias; como sí lo hacían Nixon (Oliver Stone, 1995),  Ray (Taylor Hackford, 2004),  o incluso, Camarón (Jaime Chávarri, 2005). El fragmento de la vida de los co-fundadores de Facebook, Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) y Eduardo Saverin (Andrew Garfield); del cofundador de Napster, Sean Parker (Justin Timberlake), como protagonistas, y del resto de secundarios que nos propone conocer La Red Social no es, con franqueza, muy cinematográfica. Sin embargo, es algo que se convierte en un detalle menor cuando el que dirige todo el espectáculo es David Fincher.

Mark Zuckerberg, cofundador de Facebook
Mark Zuckerberg, co-fundador de Facebook

La Red Social es un claro ejemplo de cine de autor. No porque carezca de los convencionalismos propios de una gran producción de Hollywood, sino porque la marca, la seña y la impronta que en ella deja su director, David Fincher, es absolutamente insustituible. El director de Denver es capaz de recoger unos mimbres de dudosa calidad (una historia con pocas anécdotas reseñables y un reparto discreto) y devolver un producto más que satisfactorio, a base de enfatizar un arte casi perdido en el cine actual, la narración. Fincher es consciente de que lo relevante en el medio audiovisual actual no es tanto ser original en qué se cuenta, sino en el cómo. Lo que originalmente es una propuesta yerma cobra un interés creciente, buscando la complicidad del espectador, al que se le va dando información, por un lado, sobre el origen de Facebook y por otro sobre las demandas judiciales que ha de afrontar Zuckerberg , que nos avanza que la relación del protagonista con el resto de los personajes no será siempre feliz. Saber cómo llegan a enemistarse Zuckerberg y Saverin cobra, de golpe, una relevancia extraordinaria. Al igual que ya hiciera en Zodiac (2007), Fincher cuenta una historia sin alardes a base de imprimir ritmo a la película. De hecho, sus dos horas de duración se pasan volando, porque en ningún momento deja de acontecer algo relevante en pantalla: los personajes van al grano en unos diálogos genialmente escritos por Sorkin (no en vano ganador del Oscar™ y el Bafta en la categoría de Mejor Guión Adaptado) y la historia avanza siempre de forma decidida, a lo que colabora el ágil montaje de Kirk Baxter y Angus Wall (también galardonados).

La Red Social 2

La Red Social 2Confirmando una obviedad, los que busquen un relato con precisión histórica sobre la fundación de la empresa o sobre la vida de sus protagonistas, no lo encontrarán aquí. Las declaraciones hechas por Zuckerberg, Saverin y el resto de los representados insinúan que se ha agitado premeditadamente alguno de los episodios narrados en la cinta. Pero, más allá  de que es algo que el espectador debe dar por supuesto (porque se trata de un guión basado en un libro que a su vez se basa en hechos que presuntamente vivieron así los personajes, esto es, cuenta lo que alguien le ha dicho que le han dicho), no hay que olvidar que estamos ante un producto cinematográfico que no pretende ser ejemplo de rigurosidad, sino contar una historia de la mejor manera posible.

Técnicamente, la película es fantástica. Además de la diáfana fotografía de Jeff Cronenweth, conviene destacar que la cámara está siempre donde debe estar, coadyuvando a un reparto al que Fincher exprime todo su talento. Todo y que ninguno de los protagonistas son superestrellas de la interpretación, están más que correctos, si bien Garfield es quizá el más inexpresivo de todos, a pesar de que la cámara le quiere y destila un extraño carisma que da credibilidad al personaje de Eduardo Savarin. Todo ello envuelto por la música compuesta a cuatro manos por Trent Reznor y Atticus Ross, de corte electrónico y que encaja muy bien en el ambiente que pretende el film, siendo reconocida su labor ganando un Globo de Oro y un Oscar™ a la Mejor Música Original.

En resumen, La Red Social es una película ágil, que sabe muy bien qué y cómo quiere contar, con un ritmo alto, bien interpretada y sobre todo muy bien dirigida.

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