Cenital

Se habla mucho últimamente de las sagas de fantasía gritty, con personajes de moralidad gris, cínicos y sangrientos. Sin embargo, en ciencia ficción el tono parece algo más optimista. Con Cenital, novela que ya va por su segunda edición, los tiros no van por ahí. Emilio Bueso trama una novela realista, o pesimista si se prefiere, de rabiosa actualidad. Cenital se sitúa en algún punto limítrofe de la provincia de Castellón,  entre 2007 y 2014.

A veces el futurismo cercano parece perder lustre, en comparación a las perspectivas halagüeñas de la colonización espacial, el perfeccionamiento de la tecnología, el contacto con alienígenas y otros lugares comunes de la ciencia ficción. Más allá de sociedades distópicas, hay cierto interés en hacer que la ciencia ficción sea agradable: o bien ponemos la vista en el futuro como el cénit del perfeccionamiento humano, o bien hacemos uso de los retrofuturismos para remarcar que el pasado podría haber sido incluso mejor. En Cenital, Emilio Bueso te dice que el presente está siendo horrible y augura un futuro escaso. Esto nos queda claro con el mismo texto de la solapa de la edición de la Editorial Salto de Página, que reza así: <<Cenital es su primera novela de anticipación. Probablemente también la última, pues no cree que el porvenir dé para mucho más>>.

Cenital, novela de Emilio Bueso sobre el Peak Oil, supervivencia y moralidad cuando la economía se derrumba“Cenital” es el nombre de la ecoaldea que el bloguero y visionario Destral organiza algo antes de que el mundo se colapse por la falta de carburante, convocando a los aldeanos a través de su bitácora. El proyecto empieza dando la bienvenida a cualquiera que pueda aportar algo o que sea capaz de reconducir su estilo de vida previo al cenit, pero pronto se cierran las puertas. Entonces pasa a imperar la necesidad de protección, la incapacidad de crecer y el “o conmigo o contra mí”. A través de la novela, conoceremos las historias de los habitantes de Cenital y veremos como el colapso de la economía podría afectar al modo de pensar de todo un planeta.

Nos encontramos con una novela bien trabada, con giros argumentales interesantes, si bien un tanto escueta. Combina capítulos de narración clásica con presentación de personajes (mis capítulos favoritos con diferencia, aunque no es fácil señalar a un protagonista definitivo para esta historia), entradas en un blog ficticio y citas sobre la crisis energética de personajes famosos. El lenguaje de Cenital es en todo momento transparente, pero a pesar de su llaneza y de lo crudo de la historia, Cenital es una obra literaria en la que la forma tiene un peso importante. Esto ayuda a recordar que nos encontramos con una obra de ficción, a pesar de que se base en la realidad del Oil Peak y sus posibles consecuencias.

En las partes de la novela que simulan entradas de un blog a veces encontramos desde entradas en forma de ensayo, cuyo discurso he de admitir que a veces he encontrado un tanto paternalista, a entradas puramente informativas que hay que, sin embargo, tomar con sentido común: factoides y realidad se mezclan para crear un efecto dramático. Es decir, no hay que tomarse Cenital como una guía del apocalipsis, como un tratado de ecología o como un intento de adoctrinamiento político.

Es un libro tremendamente importante ahora, en este punto del tiempo y el espacio: con términos y situaciones rabiosamente actuales (el fenómeno “nini”, el 15 de mayo y los indignados, incluso se menciona el caso Madoff) difíciles de traducir a otros idiomas e incluso a otras generaciones, pues no sabemos si aguantarán bien el paso del tiempo. A cambio de ello, tenemos un panorama relevante y actual.

Hay autores que perturban por las imágenes de horror cotidiano que conjuran, autores como Palahniuk y Bret Easton Ellis. Pero hay otro tipo de literatura incómoda: la que increpa, la que hace crítica de tus costumbres y tus creencias. Una literatura agresiva pero que perdura en la mente. Si una obra provoca desazón, es buena señal. No es bueno tornar toda lectura como un confort, no es necesario que todo lo especulativo sea escapista o complaciente. Y, en ese aspecto, Cenital es excelente, puesto que muestra sin vergüenza las partes desagradables de la supervivencia, las que se tienden a ignorar pero alrededor de las cuales tenemos nuestro sistema del bienestar. Y lo digo porque la hambruna, la salud mental, el frío o la necesidad de transporte para la economía se relativizan demasiado en ficción. Cosa que llama la atención, puesto que las grandes quejas del verano tienen que ver con retrasos en aeropuertos, picaduras de mosquito o, peor todavía, talones agrietados.

Sin embargo, a pesar de que el tono y el contenido agraden, es cierto que la historia principal, si se puede hablar de ella como tal, se diluye bastante entre reflexiones de otros pensadores y que la novela tarda un poco en arrancar. A veces recuerda a un cuento que ha necesitado de tanto contexto que se ha convertido en novela, pero que sigue sabiendo a poco. Y con solamente 288 páginas, esto puede echar para atrás al lector que quiera algo más de trama por el mismo precio.

Emilio Bueso, autor de Cenital, Diástole y Esta noche arderá el cielo
Emilio Bueso, autor de Noche Cerrada, Cenital, Diástole y Esta noche arderá el cielo, además de diversos relatos

Emilio Bueso ya ha trabajado antes con antihéroes y personajes que se escapan del sistema en el mundo del terror, como los protagonistas de su novela de terror vampírico Diástole (que espero poder reseñar pronto). Tanto Cenital (2012) como Diástole (2011) le valieron sendos premios Celsius a mejor novela, además de sus correspondientes nominaciones al Premio Ignotus de mejor Novela. Durante este septiembre, encontraremos en nuestras librerías como novedad su tercera novela editada por la Editorial Salto de Página, en la Colección Púrpura: Esta Noche Arderá el Cielo. Donde en Cenital teníamos el “desierto” de la Comunidad Valenciana como paisaje, aquí tendremos el helado y misterioso norte canadiense.

En su blog, el autor castellonense anuncia que Esta Noche Arderá el Cielo se venderá a partir del 11 de septiembre. A pesar de que la espera será muy corta os aconsejo ocuparla con obras anteriores del autor. Sea o no un libro corto, si algo tiene Cenital es que su final te deja con una sonrisa en la boca. De las amargas.

[xrr rating=3.5/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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