Entrevista a Vicente Hernándiz

Vicente Hernándiz
Vicente Hernándiz en una imagen de archivo

La Casa de El ha tenido la oportunidad de tener una charla en exclusiva con Vicente Hernándiz, escritor valenciano de ciencia ficción que hoy mismo presenta su nueva novela “En el Brazo de Orión”, y con la que finalizará la obra que comenzó hace dos años, con la publicación de “Cuando las estrellas nos llamen”.

Esa primera novela, que se encontraba descatalogada en muchos puntos de venta, estará disponible hacia finales de año en una reedición mejorada y revisada con corrección de pequeñas erratas y retoques de sintaxis. Incluirá también un nomenclátor (descripción de personajes, lugares, palabras…) y podrá adquirirse en la propia página web del autor, con un precio más económico que antes. Además, incluirá dedicatoria y los gastos de envío, que correrán a cargo del escritor (de momento, únicamente se podrá obtener desde España, pero siguen trabajando para poder adquirirla desde cualquier parte del mundo).

La segunda parte, “En el Brazo de Orión” ya está disponible para su compra, también con dedicatoria y gastos de envío incluidos; próximamente, podréis leer la reseña en La Casa de El.

Quería “Darle al lector más por menos precio”, pero para ello no me queda más remedio que sacrificar las ventas en librería y dejar únicamente la página web como forma de adquirir el ejemplar. En algunas tiendas físicas en Valencia también se podrá conseguir – como por ejemplo en la librería de la calle Humanista Mariner – pero será por colaboraciones.
No sé qué será mejor a la larga, pero lo que sé es que ahora mismo el lector podrá adquirir el libro por seis euros menos que antes y además dedicado.

1. ¿Hay algún aspecto en el que le hubiera gustado profundizar y no haya podido?

Me hubiera gustado profundizar más en la vida del planeta que creo para la obra, Centrean. Y también profundizar más en esta segunda novela, pero los acontecimientos que van sucediendo conllevan lo que las dos novelas son y ya no podía abarcar más.

Mi idea era hacer una novela de unas trescientas cincuenta páginas y cuando me puse a escribirlas me pregunté a mí mismo “¿seré capaz?”, porque lo que no quería era meter paja. Pero quería hacer una novela más extensa, de por lo menos trescientas páginas, para demostrarme a mí mismo que era capaz de hacerlo, y cuando llegué a las trescientas me dije “esta historia… ¡ni con ochocientas!”, por lo que busqué la forma de finalizarla como acaba la primera parte, y que pudiera seguir. Pero, realmente no en una segunda parte, eso implica algo más de lo mismo. Son sencillamente más capítulos de la novela, pero en un segundo bloque. La idea es que esta segunda parte fuera más corta y que terminara la historia. Y lo he conseguido, aunque la historia podría haber tenido por lo menos cien páginas más.

2. ¿Le llevó algún problema con las editoriales el hecho de tener dos novelas en lugar de una?

Sí que hubo problemas con algunas editoriales para publicar la segunda novela, ya que era una continuación, lo que hacía más difícil su distribución. Eso también ha llevado a tener que rechazar algunos contratos con editoriales, porque únicamente querían trabajar con la primera parte: corregirla y relanzarla de nuevo para principios de la Feria del Libro de abril y mayo.  Pero yo tenía un compromiso con aquellos que habían leído ya la primera, y querían continuarla. ¿Cómo iba yo a dejar a esas personas sin una continuación? Pero la editorial quería relanzarla y, dependiendo de las ventas, continuar editando la segunda parte, un año después. ¡Estamos hablando de abril de 2015! Tuve que rechazarla porque tenía que satisfacer a los lectores que habían leído la primera. Tengo una obligación moral para con ellos; con la literatura pretendo satisfacer una ilusión – la de escribir y ser leído –  y la de saber si gustará lo que hago o no. Y he descubierto que al que lee ciencia ficción habitualmente, la novela le ha encantado. Al que no, suele encontrarla más bien normalita.

3. ¿Cabe la posibilidad de utilizar algo de lo que ya se ha creado (personajes, ambientación…) en otra historia?

En el mundo que he creado para la novela cabe de todo, se podrían hacer por lo menos 60 novelas. Pero en principio no tengo intención de continuar nada. La idea es aparcar estos personajes y diseñar otros nuevos; ahora mismo estoy un poco saturado de ellos. Quiero ver cómo desarrollar nuevos, qué serán capaces de hacer, dónde se moverán… tengo más ilusión en eso. Lo cual no quiere decir que en un momento determinado quiera volver a retomar algo de lo ya creado, pero lo importante ahora mismo es que la historia está terminada y que ese mundo queda ahí, a pesar de que tenga potencial para seguir usándose.

“Creo que toda la literatura en sí es ficción, pero aquí hacemos una ficción más aguda de la ciencia. Ya traté en un artículo algo similar, donde quería demostrar que algunas personas han intentado buscar errores gramaticales dentro de lo que es la idea que tú transmites, pero no es un error gramatical, lo es de física. Hay cosas que puede que jamás sean posibles (ficción), pero que hemos hecho posible en la historia (ciencia).

Se han intentado mitigar algunas cosas de la novela, pero yo las llamo “licencias narrativas” de un momento determinado, para que la historia funcione con una física ficticia – que no existe ahora mismo. Cuando Julio Verne empezó a hablar del submarino y de gente con escafandras saliendo de él era algo que no existía, pero ahora sí. Entre otras cosas. Por lo tanto él también hacía ficción de la ciencia, pero ahora lo vemos con otros ojos. ¿Quién sabe si no se podrá conseguir también algunas cosas contadas en la novela?

4. Una vez terminada la novela, ¿sintió necesidad de modificar alguna cosa?

Nada, estoy contentísimo. Lo que me duele es tener que desaprovechar algo, pero en ocasiones es necesario para la historia. Creo que no podría hacer nada por mejorarla: podría cambiarla, darle otro enfoque, otras acciones de los protagonistas, pero estoy satisfecho con ella. Además el ritmo que tiene es bueno para que la gente se enganche como se está enganchando, según me han comentado los propios lectores. Lo que haré en esta parte es alternar más historias con presentación de personajes, porque he recibido críticas y comentarios al respecto, que decía que las presentaciones de los personajes – a veces demasiado exhaustivas – durante las cien primeras páginas, ralentizaban el ritmo de la historia, porque no ocurría nada, estaba todo detenido.

En cambio otros opinaban que era la parte más interesante porque definía los personajes y daba las claves para luego continuar. ¿Son errores o aciertos? Pues no lo sé, pero no lo voy a cambiar porque la novela es así, así es como nació, y pienso que no vale la pena cambiarle la estética. Se pueden cambiar frases sueltas, que no aporten nada, o que te das cuenta que acaban repitiéndose, pero sustancialmente no cambiaría nada y creo que no debo hacerlo.

5. ¿Qué podemos esperar de “En el Brazo de Orión”?

Seguirá el mismo estilo que la primera, una novela de aventuras que ocurre en el espacio. En esta ocasión empezará con más acción, hay momentos de más diálogo, otros donde hay introspección de los personajes, el profesor Deison Ram averigua alguna cosa más, y cosas sobre el origen de la humanidad, pero todo manteniendo el mismo género y estilo que la anterior. También hay interacción con la Tierra, que va evolucionando aunque al principio solo se va comentando de pasada. Lo más atractivo es averiguar los motivos por los que la Tierra padece las circunstancias en las que se encuentra. Si conocéis el barrio de Patraix, en Valencia, podréis identificarlo en las partes en las que se habla de la Tierra, porque quise sacar el entorno en el que me estoy moviendo todos los días. Lo que quería conseguir es que el lector que conozca Patraix lo identificara, el que no lo conozca sabrá que es la ciudad de Valencia, pero podría ser en cualquier parte.

6. ¿La novela ha dado el salto a formato digital para libros electrónicos?

Ahora la primera novela se puede conseguir  también para eBook desde tres portales diferentes: Amazon, Google Play o en Biblioteca.com; desde nuestra página web también se puede acceder a ellas. Atlantis, la editorial con la que trabajaba anteriormente era reticente a editarlo en versión digital porque decía que “era la muerte de la literatura”. Pero yo pienso que la literatura no puede morir con los libros digitales, porque es una nueva opción. ¿Desaparecerán los libros físicos? No lo sé. Ahora no. A la larga, quién sabe. De hecho, en el mundo del protagonista de la historia, del profesor Deison Ram, ya no existen los libros, pero él sigue haciendo apuntes. Y cuando viene a la Tierra se lleva paquetes y paquetes de folios para seguir escribiendo a mano. Ahí he querido dar una especie de mensaje oculto a todo aquel que pueda pensar en un momento determinado si el digital sustituirá a lo escrito. Tengo claro que pasarán años hasta que lo digital desbanque a lo escrito, ahora es la época de convivir entre los dos.
Me han llegado a decir “te voy a piratear el libro, que seguro que en la red estará” y yo lo que contesto es: “adelante, si yo lo que quiero es que lo lean”.

7. Como escritor, ¿qué opina acerca de cómo está tratada la literatura en España?

La literatura en España está muy maltratada por parte de las editoriales. Un caso muy claro: en la presentación del último libro de Santiago Posteguillo, éste dijo claramente que Ediciones B, con su trilogía de Africanus, fue a ofrecerla a varias editoriales inglesas y lo primero que le dijeron fue “este escritor, ¿qué hace? ¿Novela histórica?” y ya no quisieron saber nada más. “Tenemos cuatro o cinco autores en Inglaterra que hacen novela histórica”. En cambio aquí hubiera sido a la inversa: viene un autor de otro país que está vendiendo, y llega Ediciones B, Planeta o la editorial que sea… Y ojo, que no quiero decir que no tengan calidad, que no es lo mismo. Los autores españoles, si a priori no venden… [resopla], apuestan pero muy poquito, muy poquito. No quiero decir que no se haga, pero las grandes editoriales, las que pueden sacar adelante a una  figura, descubrirla, no lo hacen. Por ejemplo, a Santiago Posteguillo lo ha presentado Planeta, pero no lo ha descubierto. Primero, una editorial pequeña que apostó, luego una de corte mediano que volvió a apostar y ahora a un grande. Ese desconocido, como por ejemplo, J. K. Rowling, que va con el manuscrito bajo el brazo a editoriales, eso nada más que se ve en Inglaterra o Estados Unidos. Creo que ellos tienen más apoyo al desconocido.

8. Qué proyectos tiene después de “En el Brazo de Orión”.

En eBook tengo un libro antiguo, llamado “Cinco pequeños impactos” y lo quiero sacar en papel en cuanto termine el proceso de reeditar “Cuando las estrellas nos llamen”. Son cinco cuentecitos: uno de intriga y misterio; otro de un personaje que ayuda a todos los demás; otro es un periodista que se enamora de un cuadro; otro habla sobre la muerte, también de ciencia ficción y el último es lo que un policía local piensa en un cruce cuando está esperando a que pase una ambulancia que lleva unos órganos.

También estoy preparando una trilogía que se llamará “Crónicas de la Era Estelar”, y el primer libro seguramente se llamará “Y la Tierra gritó”, pero todavía estoy pastando cosas. Hay una serie de componentes biológicos y tal para determinar que llega a la Tierra esa función y todo lo que la novela dará de sí; y habrá un momento en que las novelas van a funcionar en el espacio y van a dejar a la Tierra a un lado, pero la primera novela será digamos el origen de todo y como funciona. Habrá extraterrestres también, pero, ¿que luego vaya a funcionar todo así? Pues no lo sé todavía, estoy trabajando en ello, abriendo focos y demás, así que puede ir cambiando.

¿Qué espero con “En el Brazo de Orión”? Que el que haya leído la primera me siga diciendo: “Vicente, las expectativas que tenía de ella, las mantengo”. Eso es lo único que espero.

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