Saga de Geralt de Rivia – Introducción

Andrzej Sapkowski, autor de la Saga de Geralt de Rivia, la trilogía de los husitas, Narrenturm y másPor producción, proyección o simplemente marketing, el mundo de la ficción especulativa ha estado y sigue estando fuertemente dominado por el panorama editorial angloparlante. Las excepciones son pocas, si bien célebres. Por ejemplo, la República de Polonia, un país bastante menor que el nuestro en superficie y población, ha visto crecer a algunos de los grandes autores del género: Stanisław Lem, autor de Solaris, y Andrzej Sapkowski, que ha cosechado un gran éxito a nivel internacional con su Saga de Geralt de Rivia (en polaco Wiedźmin, “El Brujo”).

La Saga de Geralt de Rivia narra las aventuras del brujo Geralt en siete tomos, el último de los cuales se ha dividido en dos partes en las ediciones españolas. En nuestro país, la serie nos ha llegado a través de Bibliópolis y Alamut. Destaco en especial la edición coleccionista de Alamut, que además de las bellísimas portadas del argentino Alejandro Colucci que comparte con la edición en rústica, está rematada en duradero cartoné.

En esta reseña, nos centraremos en los dos primeros volúmenes: El Último Deseo, de 256 páginas, que en la edición coleccionista incluye ocho láminas a color y La Espada del Destino, de 288 páginas. Ambos libros se diferencian del resto de la saga por tratarse de colecciones de relatos. Y, sin embargo, son indispensables para entender todo lo que ocurrirá luego en el universo de la obra.

Los brujos son guerreros “mutantes”, modificados a través de la experimentación y entrenados desde niños en la fortaleza de Kaer Morhen. Tienen sentidos superdesarrollados, algunas nociones mágicas y han sido entrenados en el combate y el reconocimiento de alimañas, como lobisomes, vampiros o quimeras, para su captura y exterminio. Sin embargo, los brujos son una institución en declive y los cambios físicos que provoca la mutación los hacen reconocibles al pueblo, que los teme y desprecia, aún cuando sigue contratando sus servicios. A través de la narración sabemos del trabajo de los brujos, de las aventuras de Geralt y sus compañeros, puesto que el destino del brujo pronto se entremezcla con el de todo un reino. En su camino lo acompañarán el bardo Jaskier, vividor y sabio, y la poderosa hechicera Yennefer de Vengerberg, además de dríades, enanos y bárbaros, entre otros.

Hay obras que destacan por sus personajes y otras por el peso de la narrativa, pero yo diría que en este caso hay un equilibrio bastante logrado entre acción, diálogo y reflexión. Cuando en una obra intervienen espadas especiales, una de acero para los humanos y una de plata para los monstruos, se pueden esperar luchas intensas y grandiosas. Y para un personaje al que se presenta originalmente como frío y sin sentimientos, veremos que el cínico Geralt tiende a ser grandilocuente y apasionado con sus muchas conquistas, que es compasivo y que tiene un código moral firme. Con su promesa de no matar a ningún ser que demuestre inteligencia, Geralt a menudo reflexiona sobre la figura del monstruo, sobre la humanidad proyectando sus miedos y sobre la hipocresía de la xenofobia.

Portada de El Último Deseo por Alejandro Colucci para la edición de Alamut

En El Último Deseo, se presenta a los personajes a través de diferentes misiones del brujo (lamias, estriges, basiliscos, etc.). Estas historias son flashbacks desde el reposo de un Geralt recuperándose de sus heridas en el santuario de Melitele (cuento La Voz de la Razón). Las historias a menudo hacen referencia a leyendas y a los cuentos de hadas clásicos de los hermanos Grimm y de Perrault, con esa tendencia de Sapkowski a la metafantasía. A través de animados diálogos, conoceremos las preocupaciones de la Bestia, o la vida que Renfri (Córvida o, en nuestro mundo, Blancanieves) ha llevado para conocer a los siete enanos. Pasamos por Cintra, donde Geralt es invitado por la orgullosa y valiente reina Calanthe a una cena peligrosa y en la que se hace una promesa que desencadenará los hechos de la saga. El libro también nos presenta a Yennefer de Vengerberg, hechicera inquietante que se perfila en un principio como una femme fatale vestida de blanco y negro, pero que pronto se revela como una mujer tan poderosa como insegura. Aunque por cronología este es el primer libro de la saga, los cuentos fueron recogidos con posterioridad a La Espada del Destino. Además de La Voz de la Razón, los cuentos incluidos son: El Brujo, La Semilla del Mal, El Mal Menor, Cuestión de Precio, El Confín del Mundo y El Último Deseo.

Portada de La Espada del Destino por Alejandro Colucci para la edición de Alamut

En La Espada del Destino, se enfatiza el concepto del “Derecho de la Sorpresa”, una promesa y recompensa cuyas condiciones no conocen aquellos que se comprometen a ella, puesto que lo obtenido puede ser “lo que no te esperas” o “lo que no sabes que tienes”. Con un tono ligeramente más melancólico que en el tomo anterior, Geralt reflexiona mucho aquí sobre temas universales como el destino versus el libre albedrío, sobre su condición de mutante y la naturaleza humana. Vemos más de la relación entre Geralt y Yennefer en Esquirlas de Hielo. Son en estos capítulos más personales en los que se mezcla sensualidad y tristeza y el bardo Jaskier abandona sus bromas para convertirse en la voz de la razón. Los cuentos en este tomo son: Las Fronteras de lo Posible, Esquirlas de Hielo, Fuego Eterno, Un Pequeño Sacrificio, La Espada del Destino y Algo Más.

Si al principio de este texto he mencionado la predominancia de los autores anglosajones en el género es porque creo que uno de los mayores atractivos de la saga es precisamente el apreciable toque eslavo. La mitología y las leyendas a las que se hace referencia son más puras, más primigenias. Cualquiera que conozca la historia polaca puede ver por qué Sapkowski hace una presentación poco halagüeña de la guerra e insiste en la predominancia de los prejuicios raciales. Se da voz a muchos tipos de personaje, sean nobles o parte del campesinado. Y todo esto ocurre sin romantizar el pasado en exceso, con un estilo directo y muy atractivo que parece salir de la narrativa, con descripciones de estética rolera y diálogos de cómic. No en vano, Sapkowski ha insistido a menudo en que la fantasía no tiene por qué mirar siempre al pasado, que puede ser moderna sin ser inconsistente. Siempre es una sorpresa encontrar una ambientación que, pese a trovadores y tabernas, no necesita beber de la tradición medieval británica.

Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski

Uno de los aspectos que más chocan es el lenguaje, puesto que se entremezclan una gran cantidad de dialectos y registros que contribuyen a caracterizar a los personajes según clase y origen. Que podamos sacarle tanto jugo a una obra cuya lengua de origen nos es tan lejana, es mérito absoluto de su traductor, José María Faraldo. El traductor se acopla con facilidad al estilo de Sapkowski, que lo mismo es increíblemente poético que se rompe en chascarrillos y expresiones groseras. Acostumbrados a medievaladas arcaicas, este cambio de estilo puede llegar a chirriar al principio, aunque nunca lo suficiente como para abandonar la lectura. Me pareció que la escritura fluía mejor a medida que avanzaba la saga, pero también podría ser que a mí se me pasarán los prejuicios tontos.

La saga ha sido adaptada a muchos medios, con éxito variable. En 2001, se estrenó una película de 130 minutos que daría paso a una serie de 13 capítulos en 2012. Ni la película ni la serie, ambas de bajo presupuesto, tuvieron un buen recibimiento entre los fans. Algunas de las historias cortas fueron adaptadas en forma de cómics, seis volúmenes que salieron entre 1993 y 1995. Pero la adaptación más exitosa de la saga ha sido sin duda la de los videojuegos desarrollados por CD Project RED: The Witcher, The Witcher 2: Assassin of Kings y The Witcher 3: Wild Hunt. La comercialización de la tercera entrega está prevista para 2014 y podéis ver el tráiler que os mostramos hace unos meses aquí. De las diferencias entre el libro y los videojuegos serie a nivel narrativo hablaremos un poco más en la próxima reseña.

Michał Żebrowski como Geralt de Rivia en la película The Witcher / The Hexer

Lo que El Último Deseo presenta, La Espada del Destino solamente mejora. Ambos libros son una introducción diferente a lo que las largas sagas de fantasía épica nos tienen acostumbrados y creo que cumplen a la perfección la misión de “hacer boca” a lo que ha de llegar. Si la ambientación te intriga, el humor seco de Geralt te agrada, si tienes interés por ver a qué moza conquistará ahora o no has tenido suficiente con las grandes luchas, al acabar estos dos tomos irás corriendo a por el resto de la serie. Cuidado, que lo bueno se acaba antes de lo que esperas.

[xrr rating=4.5/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

4 Comentarios

  1. Gran artículo. Una saga que tengo pendiente desde hace años, pero que todavía no he podido empezar, aunque si que he jugado y terminado The Witcher 2. A ver cuando empiezo a leerlos ya que la historia de Geralt y sus personajes me encantan.

  2. Pues la verdad es que en mi caso me pasa lo contrario: que el universo de los libros me gustó muchísimo y sigo recordándome que he de jugar a los videojuegos (que mira que han estado bien de precio). En especial por la parte de “continuación” del mundo, ya que no creo que el autor retome nada más allá de la saga, que quedó bastante bien cerrada.
    Pero sí, libros = recomendadísimos, que no os asuste que sea una saga porque se leen muy bien, y con muchas ganas.

    ¡Y gracias por los comentarios!

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