[Sitges2013] Crítica de Grand Piano

grand-piano-poster-elijah-woodQue el cine español está de capa caída es algo que todo el mundo sabe. ¿El culpable? Una crisis económica afirman unos, la calidad aseguran otros… Pero al final no importa de quién sea la culpa, se llega a los números de manera muy justa, y siempre gracias a un par de películas punteras que se colocan en los puestos altos en las listas de recaudación. ¿Qué es lo que comparten esas películas que tantas alegrías dan a los españoles? Curiosamente, la mayoría son “falsas películas españolas”.

Ejemplos: Planet 51, Lo Imposible, Midnight in Paris, o la película más taquillera del cine español, Los Otros. Son producciones españolas, pero con actores (e incluso a veces directores) de otros países, que destilan un sabor foráneo, además de ser buenas películas. ¿Se convertirá entonces Grand Piano en el próximo “pelotazo” del cine español? Pues probablemente, porque los ingredientes básicos los tiene.

Tom Selznick es un pianista de mucho talento pero que a pesar de ello lleva retirado cinco años de los escenarios. El fracaso de su último concierto, en el que se equivocó en unas notas a la hora de interpretar una de las partituras más difíciles que existen, le ha sumido en una depresión y convertido en una persona muy insegura. Sin embargo su entorno, empezando por su popular novia, le presiona para que vuelva a los escenarios una vez más. Con la intención de pasar el mal trago cuanto antes frente a una sala llena y expectante pronto se verá obligado a enfrentarse a sus miedos e inseguridades, pues escrito al pie de su partitura se encuentra un misterioso mensaje: Si fallas una nota estás muerto.

La película cuenta con un reparto de lujo, con un Elijah Wood en el papel del joven pianista. Al final de la película queda la duda de cuál es el verdadero nivel de Elijah frente a un teclado, y que recursos han usado para conseguir convencernos que la pasión y la velocidad con la que mueve las manos y los dedos son reales, y es que eso es todo un logro en sí mismo: la clave para que el personaje de Tom Selznick fuese convincente era su habilidad con el piano, y por suerte (o gracias a su talento como actor) Elijah convence e incluso emociona.

Comparte pantalla (es un decir) con John Cusack, en el que es uno de sus mejores papeles en los últimos años, aunque se trata de una afirmación con trampa. Tras una serie de malas decisiones de casting encuentra un papel que si bien por motivos argumentales no le exige mucho, consigue con su voz una interpretación coherente con la trama, con una seguridad aterradora al principio pero que poco a poco va perdiendo conforme su plan se escapa de su control, hasta llegar al tercer acto en el que su aparición resulta espectacular y casi aterradora.

El director frente a este proyecto es el español Eugenio Mira (Los Cronocrímenes y Agnosia), cuyo trabajo se convierte en imprescindible gracias a su conocimiento musical. Las decisiones tomadas durante la producción de la película ayudan en todo momento a crear una atmosfera hitchcockiana de tensión salpicada con algún que otro momento de humor negro que encaja a la perfección con el argumento. Un argumento que recuerda a la película de Joel Schumacher Última llamada (Phonebooth en su versión original), una maravillosa película de intriga pero con una diferencia: si en la película de la cabina el personaje de Colin Farrell emprendía un viaje de redención hacia los infiernos bajo la batuta de su implacable y metódico secuestrador, en Grand Piano el personaje de Elijah Wood sigue un camino a la inversa, aceptando su talento y habilidades y alzándose como uno de los mejores artistas de la historia (de la ficción).

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Y como no podía ser de otro modo teniendo en cuenta su temática, cuenta además con una banda sonora de lujo . Empezando con unos maravillosos títulos de crédito con el sabor de un buen vino añejo, la música clásica acompaña a la perfección los momentos de tensión, creando algunas escenas muy emocionantes con los dos protagonistas hablando mientras que el piano sigue sonando, llegando al punto incluso de hacernos olvidar que estamos viendo una película y desear ponernos a aplaudir cuando termina la canción.

La película fue la elegida para la inauguración de Sitges 2013, acto que tuvo el honor de contar con el director Eugenio Mira y dos de sus actores, Elijah Wood y Don McManus (cuyo look se parece cada vez más a Jeff Bridgess). Se estrena el próximo 25 de octubre en las salas de nuestro país, y desde aquí queremos recomendar que vayan a verla aquellos que busquen una buena película, muy entretenida y que en ningún momento te transmite la sensación de sobrarle metraje alguno, un maravilloso thriller musical con reminiscencias a Hitchcock y a El hombre que sabía demasiado.

[xrr rating=3.5/5]

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

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