Crítica de Runner Runner

Runner Runner

La expresión “Runner Runner” será sin duda familiar para los amantes del póker, es el término con el que se denomina la acción de conseguir una buena mano capaz de lograr el bote en las apuestas finales de una partida y realmente es un término apropiado que encaja perfectamente como título en el último film protagonizado por el odiado (no por el que esto escribe) Ben Affleck y por el cantante (y actor en verdadera progresión) Justin Timberlake. Se trata de una obra que podíamos enmarcar dentro de ese clásico subgénero cinematográfico de casinos y apuestas, muchas veces ligado al cine negro, que nos ha dejado goces fílmicos del tamaño de ‘El rey del juego’ (1965), protagonizada por Steve McQueen, la ya mítica ‘Casino’ (1995) de Martin Scorsese o la ligera y perfecta ‘Oceans’s Eleven’ (2001).

En esta ocasión y de la mano del director Brad Furman (cuya obra más relevante hasta la fecha es la valorada ‘El Inocente’) se nos ofrece una interesante visión de una parcela del mundo de las apuestas y el juego que aún no ha sido lo bastante tratada en el cine y por tanto no puede considerarse trillada: el juego on-line, un negocio que mueve unos 30.000 millones de dólares al año y que al padecer de ciertos vacíos legales puede convertirse en la práctica en un peligroso (y costoso) modo de entretenimiento para los jugadores y en un modo de lograr desorbitantes cifras de beneficio para los que están detrás de este tipo de negocio.

En ‘Runner Runner’, Richie Furst (Timberlake) es un joven estudiante de Princeton que ve perder todo su dinero de una manera dudosa en una página web de póker on-line, sobre el cual también tenemos muchas y muy buenas opciones (no como la de la película), como la que vemos aquí. Convencido de que ha sido estafado y logrando las pruebas que así lo demuestran, Furst viaja a Costa Rica (uno de los países donde más fácil es crear un negocio de este tipo) para tratar de reunirse con el propietario del sitio de apuestas (Affleck) y explicarle lo sucedido, aunque sin esperarlo se ve convertido en el pupilo y mano derecha del empresario, sumergiéndose progresivamente en un sórdido mundo del que es difícil salir indemne sin pagar un alto precio.

Timberlake y Affleck

La película, sin ser un alarde de originalidad ni genialidad en su desarrollo, planteamiento y realización, logra satisfacer al espectador gracias a una historia sólida dentro de su sencillez y que se ofrece en pantalla de una manera muy positiva gracias al efectivo trabajo del trío protagonista (a los ya mencionados Timberlake y Affleck se les une la bella Gemma Arterton) que con su labor salvan con nota la parte interpretativa del film pese a la falta de acierto en la elección de los secundarios.

De Timberlake puede decirse que su talento como actor va in crescendo título a título, asentándose como un valor firme a tener en cuenta y que en el film se ve visiblemente cómodo con el rol que ha tenido que defender. El ya curtido Ben Affleck nos sorprende en ‘Runner Runner’ con un cambio de registro palpable y con una interpretación de calidad que se suma a la que tienen dos de sus más recientes trabajos, ‘Argo’ y ‘The Town’, convirtiendo a estos tres títulos en todo un compendio fílmico de recomendable visionado para todos aquellos que dudan de la capacidad del californiano para dar vida a Bruce Wayne/Batman.

La actriz Gemma Arterton, a la que vimos interpretando a Gretel en la fallida ‘Hansel y Gretel: Cazadores de brujas’, no se limita a ser simple comparsa de los nombres masculinos del cartel y cumple con solvencia y oficio con un típico (pero imprescindible) arquetipo de personaje.

Protagonistas de Runner Runner

El contar con una historia atrayente, hilvanada con ingeniosos diálogos, y con unos personajes definidos e interesantes que permiten sacar la parte más talentosa de los actores protagonistas permite a la obra ser una opción muy válida de cara a elegir un buen entretenimiento entre los que ofrece la cartelera. Incluso con defectos como el flojo plantel de secundarios, alguna situación previsible y su intencionada falta de trascendencia, la película es tan atractiva que sus 90 minutos de metraje, aún suficientes para narrar la historia sin dejar fisuras, llegan a parecer cortos. Y cuando eso ocurre es porque se ha disfrutado.

La parte musical de la película hará las delicias de los aficionados a los ritmos latinos y encaja perfectamente con la localización del film.

‘Runner Runner’ es una obra recomendable, más por sus actores que por otros motivos, tan entretenida como poco pretenciosa. Cine de evasión de correcta factura.

Como apunte más personal recomiendo ver la película en su idioma original, siempre que sea posible, por dos motivos: Ben Affleck no cuenta en la versión doblada al español de la película con la voz de ninguno de los dos actores de doblaje que suelen prestar su talento vocal al intérprete (Claudio Serrano y Óscar Barberán) con la consiguiente falta de coherencia respecto a sus trabajos anteriores para los consumidores de cine doblado y, por otro lado, la película en versión original nos ofrece varios diálogos interpretados en español tanto por Affleck como por Timberlake que merecen la pena no ser perdidos por el espectador.

[xrr rating=3/5]

Escrito por Adolfo Saro

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