Grandes compositores: Nobuo Uematsu

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Lejos de inspirarme escuchando música de otros artistas, consigo más inspiración mientras paseo a mi perro.

Los nombres en la industria del ocio son muy importantes. Asociamos personas a distintas profesiones, la mayoría de las veces por ser los más talentosos, otras por ser los más mediáticos, pero la cuestión es que si tuviéramos que buscar a alguien para describir a un director de cine, todos pensaríamos inmediatamente en Steven Spielberg, por poner un ejemplo. ¿Un actor de doblaje? Constantino Romero. ¿Un escritor de fantasía? Tolkien. ¿Un compositor de Bandas Sonoras? John Williams. ¿Nintendo? Miyamoto.

¿Y hablando de Bandas Sonoras y videojuegos? Exacto, Nobuo Uematsu.

Mucho han cambiado los videojuegos desde que William Higinbothan crease Tennis for Two en 1958, y es que aquel experimento para entretener a los visitantes en el día de puertas abiertas en su laboratorio no tenía pretensión alguna, ni se imaginaba que tenía entre manos la semilla de uno de los negocios más lucrativos de la historia. Mientras los jugadores han ido creciendo, los videojuegos han evolucionado del mismo modo, buscando nuevas emociones más allá del simple entretenimiento, muchas veces en forma de historias maravillosas que nada tienen que envidiar a las grandes obras de la literatura o el cine, y eso es algo en lo que sin duda la música juega un factor importante.

Nobuo Uematsu nació el 21 de marzo de 1959, en la ciudad de Kochi, Japón. A partir de los doce años empezó a tocar el piano de manera autodidacta. Tras finalizar sus estudios en la universidad de Kanagawa con una licenciatura en inglés se dedicó a tocar el piano en diferentes grupos de música así como componer melodías para anuncios de televisión. Años después y ya en Tokio, Uematsu encontró trabajo en una tienda de alquiler de vinilos de música. Un día, hablando con un cliente, la conversación le llevó a confesar que era compositor de melodías, a lo que el cliente le preguntó si estaría interesado en componer algunos temas para su compañía de videojuegos. Aquel cliente trabajaba para Squaresoft, creadora de la popular saga de videojuegos Final Fantasy, aunque todavía faltaban varios años para eso. Por aquel entonces Uematsu solo veía su trabajo en Squaresoft como un método para sacarse un dinero extra, y su interés era dedicarse al 100% en la tienda de música.

No tardaría mucho en conocer a Hironobu Sakaguchi, el cual le preguntó si quería componer las bandas sonoras de sus juegos. Durante varios años trabajaron en varios videojuegos de escaso éxito, con lo cual Sakaguchi se puso con el que sería su último trabajo para una Square al borde de la quiebra: Final Fantasy, la fantasía final. Y el resto, como suele decirse, es de sobra conocido.

El éxito de Final Fantasy lanzó la carrera de Nobuo Uematsu, y desde entonces ha sido el compositor de decenas de videojuegos, incluyendo la saga completa hasta su novena entrega, y de otros juegos como Chrono Trigger, SaGa o Front Mission.

Con la décima entrega de Final Fantasy empezaron los cambios en su vida profesional. Sintiéndose cada vez menos satisfecho y sin inspiración, esa vez compuso la banda sonora junto a la colaboración de Masashi Hamauzu y Junya Nakano. Con el tiempo su relación con Squaresoft (la cual ya se había convertido en Square Enix) se enfriaría, hasta que tras dicha fusión tuvo que trasladar su estudio a otro distrito, algo que no le gustaba por lo que decidió convertirse en autónomo.

Desde entonces ha seguido trabajando como compositor para otras compañías de videojuegos, sobre todo la de su viejo amigo Hironobu Sakaguchi, Mistwalker, donde se encargaría de la música de juegos como Blue Dragon, The Last Story y Lost Odyssey, así como el cancelado Cry On. También es el compositor del tema principal del popular juego de lucha Super Smash Bros Brawl, para Nintendo Wii, además de colaborar con Square Enix de manera puntual con nuevos temas para sus juegos.

En 2002 formaría junto a sus colegas de profesión Kenichiro Fukui y Tsuyoshi Sekito el grupo de rock The Black Mages, en el que adaptarían melodías de diferentes juegos de la saga Final Fantasy en los tres discos publicados. En 2010 el grupo se disolvió sin explicación alguna, aunque años después en una entrevista Uematsu afirmó que en parte era “por ser un grupo formado bajo el ala de Square Enix, lo que no me permitía libertad creativa ni usar mis temas compuestos desde que dejé la empresa”. Por suerte para sus fans pronto formaría un grupo llamado Earthbound Papas, de temática parecida.

Cuenta con el honor de ser el primer compositor de videojuegos en entrar en el Hall de la Fama creado cada año por la emisora de radio Classic FM, en la decimosexta posición en 2012, y en la tercera en 2013, con el tema de Aerith. Actualmente vive en Tokio con su mujer y su beagle, Pao.

Cuentista. Aficionado a muchas cosas, experto en pocas. Quizá algún día la suerte esté de mi lado y engatuse alguna editorial para que me paguen por una de las cosas que más me gusta: escribir. De momento lo hago gratis, pero las donaciones en forma de patatas fritas y un helado ocasional se agradecen.

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