Reseña de ¡Malditos Terrícolas!

Hoy os traemos la reseña del libro ¡Malditos Terrícolas! publicado por el sello editorial Ilarión y perteneciente a la Serie Fantasía.

Portada Malditos Terrícolas

Su autor, J. Olloqui, nació en Madrid cuando el punk estaba a punto de explotar. Se crió en una ciudad dormitorio de la capital “el sitio más mediocore del planeta tierra” según sus propias palabras. Para escapar de ese ambiente, desde muy joven comenzó a escribir, componer canciones, dibujar cómics y atiborrarse de programas dobles en el cine del barrio. Ha tocado en varias bandas y grabado un par de discos. También dibujó y escribió algunos fanzines que pasaron a mejor vida. En la actualidad produce artefactos sonoros en su estudio de grabación, compone y aporrea la batería con igual entusiasmo que desatino para sus diferente proyectos musicales. Además escribe para la revista Prótesis, donde tiene un sección fija “El Cowboy Japonés“. ¡Malditos Terrícolas! es su primera novela.

JOlloqui

Encuadernada en edición rústica (o tapa blanda) con solapas tiene un tamaño perfecto para ser llevado en la mano y dejar el ebook un poco de lado.

La portada realizada por Bea Tormo representa perfectamente el espíritu que se respira entre las páginas del libro, una parodía de las historias de ciencia ficción sobre alienígenas invasores que todos conocemos pero en esta ocasión sin héroes de por medio, sino gente de a pie con sus propios problemas, seres egoístas, permisivos, mentirosos o demasiado orgullosos para reconocer lo que tienen al lado. Y en medio, nuestro protagonista, Iván Uturría (que no Urrutia), el victimista que no es capaz de darse cuenta que es el único responsable de su vida.

Iván Uturría es una antigua estrella de rock de 40 años cuya vida es un desastre; antiguo batería de una banda de éxito conocida como “Doctor Infierno” que hace diez años se separó. Algo de lo que nunca se recuperó y debido a su forma de ser, no es capaz de levantar cabeza y vive en el pasado mientras está atormentado por el hecho de que nadie sabe pronunciar bien su nombre.

Su amigo y compañero de aventuras en el grupo, El Ingrato, es un drogadicto enganchado a la heroína que mendiga lo que puede y vive en la calle.

Su mejor amigo Fede, es gay y sale con Sebas. Ambos son como las caras de una moneda pero a la vez no pueden vivir el uno sin el otro. Fede es programador de videojuegos y Sebas, un escritor del montón. Tienen un perro llamado Mercadona, que sufre afasia por lo que hay que comunicarle las cosas al revés para divertimento del lector.

Maya una guapa trabajadora del Inem, algo borde y con las cosas muy claras, se une a la aventura de forma inesperada por ser el nuevo interés amoroso de Iván Uturría.

Mercedes o Merceditas, la madre de Iván, una mujer que lleva toda la vida cuidando de los demás sin pedir nada a cambio y la mayoría de las veces olvidándose de vivir para ella.

Santos, el abuelo un poco degenerado de nuestro principal protagonista. De fuerte personalidad arrolladora, cada vez que abre la boca sube el pan.

Y la monja de clausura, María Adoración de los Reyes Magos,  que llama a la Guardia Civil porque la Madre Superiora ha muerto bajo extrañas circunstancias en el convento, después de haberse comportado de forma anómala los últimos días a causa de una visión que tuvo y a la que nadie creyó achacando problemas de la edad.

Pero ¿qué les ocurre a estas persona cuando un buen día cae del cielo una invasión alienígena sobre la ciudad de Madrid? ¿De qué manera estarán relacionadas? Y lo más importarte, ¿conseguirán sobrevivir al ataque?

Olloqui se basa en las ideas ya vistas en La Guerra de los Mundos y retrata la ciudad de Madrid y sus gentes bajo una invasión alienígena, con un acertado punto de vista satírico ya que los héroes sólo están en las películas, y las personas de a pie, con sus problemas y diferentes personalidades tienen muy díficil ser los encargados de salvar el mundo, tal y como nos tienen acostumbrados.

Poco a poco nos introduce en la vida de nuestros dispares protagonistas hasta acercarnos al fatídico momento de la invasión. Nos hace sentir en nuestra propia piel qué es lo que pasaría si un buen día viviéramos esa experiencia. Y lo más importante, qué es lo que haríamos para salvarnos y salvar la vida de los seres amados, porque en el fondo todos queremos ser un poco héroes de alguien.

Esto lo consigue gracias al fluido ritmo de la narración que no dejará a nadie indiferente por utilizar un lenguaje actual, el que se habla en la calle diariamente con situaciones rocambolescas pero con grandes posibilidades de ser ciertas llegado ese momento. El ser humano puede ser así de ridículo.

Siempre usa la música, grandes éxitos de los ochenta, como recurso para calificar de algún modo los sentimientos que padece Ivan Uturría, y que nos ofrece en un recopilatorio de nombres al final de la historia.

En el fondo es un libro de humor y no un drama; cualquier situación o vivencia es retratada de forma irónica y divertida, provocando carcajadas en el lector casi en cada página que lea. Sus protagonistas no olvidan sus problemas sino que los arrastran en medio del caos vivido y nos cuentan las miserias de unos, las ganas de sacar tajada de otros y de fondo, nos ofrece un retrato actual del abandono que sufren los ciudadanos ante una clase política que no se merecen.

¡Malditos Terrícolas! es un maravilloso entretenimiento que hará las delicias de los lectores que busquen un momento de esparcimiento y disfruten de la ironía que a veces tiene la vida.

[xrr rating=4.5/5]

4 Comentarios

  1. Pues no conocía de qué iba la novela, pero la verdad es que siempre que la veo por Gigamesh me llama la atención la portada (que esa ilustradora me encanta, tiene un estilo precioso y sus tiras en El Estafador me hacían reír mucho). Será cosa de probar, que el humor siempre se agradece.

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