Saga de Geralt de Rivia – Novelas

Hace un par de semanas, hicimos una introducción a la obra maestra de Andrzej Sapkowski, con los dos tomos de relatos que preceden La Saga de Geralt de Rivia. A continuación, os hablaremos un poco de qué esperar durante el desarrollo de la historia en las siguientes cinco novelas: La Sangre de los Elfos, Tiempo de Odio, Bautismo de Fuego, La Torre de la Golondrina y La Dama del Lago.

La Sangre de los Elfos, Tiempo de Odio y Bautismo de Fuego de Alamut ilustración de Colucci

La saga se inicia en La Sangre de los Elfos con los personajes presentados en los dos primeros tomos, inmiscuidos en la educación de Cirilla, una niña de grandes habilidades que está siendo perseguida por diferentes fuerzas de poder. Ciri la “niña del destino”, Geralt el brujo, la hechicera Yennefer de Vengerberg, el bardo Jaskier y otros muchos nuevos personajes se encuentran y se separan a lo largo de las diferentes novelas, como la entretenidísima Tiempo de Odio o la desgarradora Bautismo de Fuego. Para cuando la serie alcanza su penúltima novela, La Torre de la Golondrina, la trama se ha diversificado y complicado hasta alcanzar a varios reinos y hasta planos de la realidad diferentes. Gran parte de la acción avanza a través de nuestros ojos, pero una parte crucial lo hará en forma de canciones y leyendas. El final de la saga, La Dama del Lago, que en las versiones rústicas de Alamut y de Bibliópolos se dividió en dos volúmenes, alcanza a ser prácticamente un elogio a la fantasía en su vertiente más meta y tradicional, pero con el toque moderno que caracteriza al autor.

Además de combates espectaculares y de romances apasionados, en lo que sobresale Sapkowski es en crear tensión. Lo que angustia a los personajes a menudo se encuentra en un nivel terriblemente humano, con relaciones mal acabadas o mal definidas, infidelidades o problemas con la maternidad. Pero el mismo mundo de la saga adolece  también de las tiranteces realistas de una sociedad que se resiste al cambio, con rencillas políticas que no están exentas de complicaciones de tinte racista y postcolonial. La vida militar se retrata con crudeza y sin exaltación, en especial en los últimos volúmenes. Como ejemplo de estas tensiones, en Tiempo de Odio, una velada aparentemente festiva en un congreso de hechiceros se convierte en una fuente de suspense, con un flirteo deslenguado y algo cómico que va cediendo paso para revelar una violencia y un ansia de poder mucho más oscuros.

La Torre de la Golondrina y La Dama del Lago de Alamut

Otra característica destacable de Sapkowski y que muchos autores de fantasía descuidan, es que no solamente trabaja sus personajes, los lugares que crea también son importantes, simbólicos, creíbles y destinados a cumplir una función. Esto es importantísimo en una saga de fantasía en la que a menudo los personajes han de viajar para encontrarse, para huir o para perseguir a su destino. Es por esto que encontramos dos lugares de instrucción muy diferentes. Kaer Morhen es un lúgubre y viejo torreón en el que se adiestra y se ayudaba a mutar a los jóvenes que debían convertirse en brujos. En Aretusa se forman hechiceras y la escuela está considerada una prestigiosa institución de educación superior. Es decir, en Kaer Morhen niños humanos se convierten en mutantes para matar monstruos, pese al temor y el desprecio de la sociedad, mientras que en Aretusa obtienen belleza y poder jóvenes a menudo deformadas (jorobadas, inválidas muchas), que pasan de ser consideradas monstruos a ser reverenciadas y temidas. Algo similar ocurre con el Santuario de Melitele, una institución similar a un convento católico (aunque con unas creencias muy diferentes), que hasta cierto punto antagoniza con el salvaje bosque de Brokilon. Allí viven las dríadas (también llamadas rariesposas) y la supervivencia es esencial, aunque haya que recurrir a métodos extremos, como la milicia llamada Los Ardillas.  Tanto el santuario como el bosque son lugares de reposo, gobernados por reglas externas. A un nivel general, el ecoterrorismo de las dríadas, el saber de los acólitos, las capacidades de los brujos y el poder de los hechiceros son casi tan importantes en la trama como los personajes.

Edición polaca de Tiempo de OdioPersonajes que se van uniendo a la trama, nada planos incluso aquellos que llegan casi al final de la historia. Muy loable es en especial que Sapkowski se abstenga de tratarlos como una unidad: cada uno de ellos es un individuo con ideas propias, con potencial para ser un héroe o un villano. O algo más complejo, ya que temas éticos como la lealtad y la neutralidad se tratan a menudo durante el libro. Es decir, ni todos los enanos, ni todos los campesinos, ni todos los nilfgaardianos son idénticos en su manera de pensar. Y, por supuesto, los personajes principales siguen evolucionando, encabezados por un Geralt en el papel de héroe reluctante. El brujo tendrá que abandonar sus intenciones de vivir al margen del mundo, para inmiscuirse de lleno en rencillas de poder, tribulaciones políticas y la maquinaría de la guerra. Cabe destacar el personaje de Ciri, que supera en su complejidad a todos aquellos pillos con gran potencial, hábiles con la espada y con Un-Destino-Que-Cumplir (marca registrada) que pueblan la ficción de género. Sus habilidades requerirán entrenamiento (el de los brujos de Kaer Morhen, el de Triss Merigold y Yennefer y el de muchos otros), pero las decisiones sobre su destino las tomará principalmente ella. Si le cogéis cariño, en Bautismo de Fuego lo pasaréis muy mal, o muy bien, según se mire.

Sin destripar nada, mucho ojo al final de esta serie. Con Sapkowski cuesta adivinar por dónde van los tiros, es la antítesis de lo predecible. El final de la saga sorprende, quizás tanto que el autor ofreció un final alternativo, en forma de relato que escribió antes de acabar la saga, pero que él mismo no considera canónico, titulado “Algo termina, algo comienza”. El relato, que algunas ediciones españolas ofrecen como epílogo a La Dama del Lago, se puede encontrar en el volumen de relatos Camino Sin Retorno, que demuestra la habilidad del escritor polaco para tratar prosa de todo tipo.

¿Y cómo encaja aquí la serie de videojuegos The Witcher? Con grandes dificultades, puesto que empiezan cinco años tras el final de la saga escrita, para incredulidad de muchos fans. Con el recurso conveniente de un Geralt amnésico, que va reencontrando a personajes que creíamos perdidos, The Witcher recupera partes políticas de la trama y explica vagamente otras. Sin embargo, a pesar de que Sapkowski ha colaborado como consultor con CD Project RED, el autor ha explicado que el aspecto canónico de los juegos difiere mucho del de los libros y ha reclamado a menudo reconocimiento de su obra. No deja de llamar la atención que un videojuego que ha vendido tan bien se contraste con unas ventas bastante decepcionantes en la traducción inglesa de la novela.

The Witcher 3: Wild Hunt (videojuego de CD Project RED)

Como ya mencionamos en la reseña anterior, el lenguaje es uno de los puntos que diferencian esta saga de otras en el mercado. Es un lenguaje que mezcla lo actual con el Siglo de Oro, que retrata a personajes a través de dialectos y diferentes registros. Pero lo más fascinante, si os interesan las lenguas, es la transparencia de los lenguajes inventados. Con unos conocimientos rudimentarios de lenguas sajonas o de origen celta, podemos adivinar el significado de las conversaciones en las lenguas inventadas por el autor que caracterizan a elfos y dríades. La traducción al castellano de esta obra le ha valido muy recientemente a su traductor, José María Faraldo, la Cruz de Caballero de la Orden del Mérito de la República de Polonia, como nos informaba el pasado lunes en su blog Luis G. Prago, el editor de Alamut y Bibliópolis.

No es la única novedad que hemos tenido últimamente respecto a la obra del escritor polaco. Esta misma semana recibimos con alegría la noticia de la publicación por parte de Alamut de la novela Víbora, obra fantástica con una ambientación peculiar: la invasión soviética de Afganistán y la guerra contra los talibanes. Alejandro Colucci repite como autor de la portada. También publicado por el autor en la misma editorial, tenemos la primera parte de su trilogía sobre las guerras husitas, titulada Narrenturm.

Víbora, nueva novela de Sapkowski publicada por Alamut

A pesar de los siete (o, dependiendo de la edición, ocho) volúmenes que conforman la saga, cabe mencionar que se leen con gran rapidez. Esto convierte la saga en una de las más asequibles por tiempo y dinero. Al fin y al cabo, la mayoría de tomos rondan las 260 páginas, excepto La Torre de la Golondrina, que alcanza las 336. En las novelas encontraremos poca paja y mucha acción. La información se introduce con calma, sin agobiar, pero el autor tampoco se escuda en la ignorancia del lector para simplificar. A menudo será necesario consultar los mapas que se encuentran al principio de cada libro, pero esto no será sorprendente para el lector habitual de fantasía épica.

Es importante recordar que Sapkowski concibió la saga como una novela linear, que iba publicando a medida que escribía, así que la división de las novelas es puramente editorial y no literaria. Por lo tanto, se aprecian cambios de ritmo en la trama, hasta el punto de que en algún momento se puede llegar a estancar o que podemos pasar un libro entero sin saber nada de un personaje principal. Pero, por otro lado,  a diferencia de otras conocidas sagas de género, la calidad de la escritura y la evolución de la trama son estables y constantes. Todas las novelas de la saga son, más que disfrutables, extraordinarias.

[xrr rating=4.5/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

¡No te vayas sin comentar!