Batman y Robin: Caballero Oscuro contra Caballero Blanco

Portada de Batman y Robin: El Caballero Oscuro contra el Caballero Blanco, de ECC ediciones
Portada de Batman y Robin: El Caballero Oscuro contra el Caballero Blanco, de ECC ediciones

Vamos a remontarnos al año 2006. El aclamado escritor Grant Morrison tomaba las riendas de la serie regular de Batman en el número 655. Y ya desde las primeras páginas, en las que se presentaba a Damian Wayne, el hijo del propio Batman, sabíamos que iba a ser una etapa muy ambiciosa y que iba ser recordada por los fans del Hombre Murciélago.

Morrison, acompañado por artistas como Andy Kubert o Tony Daniel nos ofreció arcos tan interesantes como el ya mencionado Batman e Hijo, o el Guante Negro, antes de mostrarnos la ”muerte” de Batman en las páginas de Batman RIP y Final Crisis. Después de que Bruce Wayne desapareciese del mapa, Dick Grayson, el primer Robin que después se convertiría en Nightwing, tomaba el manto de su mentor y se convertiría en el nuevo Batman, haciendo equipo con el nuevo Robin, que no era otro que el mismísimo Damian Wayne.

Grant Morrison había creado al nuevo dúo dinámico, y lanzó una nueva serie para narrar sus aventuras juntos. Y así nació Batman y Robin, una serie en la que el escocés se acompañaría de grandes talentos como Frank Quitely o Frazer Irving para narrarnos arcos argumentales protagonizados por nuevos villanos, villanos grotescos y pasados de rosca, historias llenas de aventuras llenas de acción y aventuras, que muchos no dudan en catalogar como lo mejor de la etapa de Morrison. Lo más interesante de la serie era ver la relación que mantenían Dick y Damian, pues son personajes completamente diferentes pero aun así se conjuntaban el uno al otro y nos han dado grandes y memorables momentos juntos.

Pero Morrison dejó la serie en el número 16, Bruce había regresado y Morrison se embarcaba en el principio del fin de su etapa, Batman Incorporated. Mientras Bruce se dedicaba a reclutar a nuevos miembros para formar su propia red de justicieros por todo el mundo, Dick y Damian seguían siendo Batman y Robin en Gotham. Además del dúo dinámico también se mantuvo la cabecera de Batman y Robin, pero había que buscar un nuevo equipo creativo para sustituir a Grant Morrison.

Es a partir de aquí que entran en escena los números que componen este tomo editado por ECC Ediciones titulado Batman y Robin: Caballero Oscuro contra Caballero Blanco. El equipo creativo para sustituir al escocés iba a estar formado por Peter J. Tomasi y Patrick Gleason, pero al estar ellos involucrados en la historia The Brightest Day, no podían cumplir las fechas de entrega. Por ello, se buscó otro equipo creativo que permaneciese durante tres números hasta que Tomasi y Gleason pudiesen tomar las riendas de la cabecera. Este nuevo equipo creativo estaba formado por Paul Cornell y Scott McDaniel. Una vez que pasaron estos números, Gleason y Tomasi se hicieron cargo de esta serie, pero para disgusto de los fans sólo se hicieron cargo de otro arco argumental de tres números, al igual que Cornell y McDaniel. Aunque más tarde Gleason y Tomasi volverían a la serie, pero para relanzarla en el reboot de los Nuevos 52. Este tomo recopila ambos arcos argumentales, el primero titulado La Suma de sus Partes, y el segundo que es el que da nombre al tomo, Caballero Oscuro contra Caballero Blanco.

La Suma de sus Partes es la historia de Una Nemo, una ex de Bruce que murió hace poco tiempo y cuyo cadáver había desaparecido. Batman y Robin tendrán que descubrir quién se esconde detrás de la desaparición y enfrentarse a un nuevo miembro de la galería de villanos del murciélago creado para esta historia. Cornell quiere ofrecernos una historia similar a las escritas por Morrison en la serie, presentando a nuevos y extraños villanos, acción y aventuras ofreciéndonos una historía que entretiene y nos da incluso una excusa científica para el impactante aspecto del villano del arco. Donde más falla, en mi opinión, es en la caracterización de los personajes, pues aunque se esfuerza en mostrarnos la misma relación que mantenían Dick y Damian cuando Morrison los escribía, no llega a emularla. Ofrece unos diálogos un tanto pobres entre ellos en algunas ocasiones, pero aun así podemos ver que son personajes diferentes y podemos decir que cumple. En cuanto a McDaniel hay que decir que para los lectores veteranos de Gotham es un artista muy familiar. Se ocupó de una memorable etapa en Nightwing junto a Chuck Dixon y también dibujó durante una temporada en la serie de Batman. McDaniel tiene un estilo que es muy alabado por unos y muy odiado por otros, tiene un estilo caricaturesco y en ocasiones “feísta” que suele acompañar de una muy buena narrativa y experimentos más que interesantes en la composición de página. En este tomo nos encontramos con un McDaniel que ha variado un poco su estilo. Ofrece unos dibujos más detallistas en algunos momentos y unas expresiones faciales más cuidadas. Pero sacrifica esa composición de página experimental que tenía frecuentemente en sus páginas, aunque de vez en cuando podemos apreciar alguna que otra muy buena, como en la que el villano recuerda el origen de la historia.

Es una historia que cumple con su cometido, hacer de puente entre la etapa de Morrison y la de Tomasi y cubrir ese espacio de tiempo. Cumple con lo que promete y vemos un esfuerzo en no salirse del tono de la cabecera, una historia entretenida, que es de lo que se trata.

Batman y Robin, por Scott McDaniel
Batman y Robin, por Scott McDaniel

 

En cuanto a la siguiente historia, nos encontramos con el suicidio de una persona disfrazada de un ángel, que resulta no ser un hecho aislado. Poco a poco Batman y Robin descubrirán que estos sucesos tienen una conexión y deberán enfrentarse al responsable, el Caballero Blanco. Tomasi aquí nos ofrece una muy buena historia, bien narrada y entretenida, que sigue cumpliendo con el tono de Morrison, con sus nuevos villanos y dosis de aventuras. Pero esta, a diferencia de la otra nos ofrece además una muy buena relación no sólo entre Batman y Robin, sino entre la familia, como vemos en la escena en la que ven una película todos juntos. Tomasi nos ofrece unos diálogos muy parecidos a los que vemos en el reinicio de los Nuevos 52, por lo que si te gusta la nueva cabecera, esta historia te va a gusta igual. En cuanto a Gleason, nos ofrece un gran trabajo, demostrando que es uno de los más grandes artistas de la DC actual. Su dibujo no varía mucho de lo ofrecido en el reinicio. Tiene un dibujo más cuidado que el de McDaniel, ambos tienen un estilo muy personal pero Gleason nos deleita con unas páginas mucho más interesantes.

Batman y Robin, por Patrick Gleason
Batman y Robin, por Patrick Gleason

ECC edita estas historias en un tomo de tapa dura de 144 páginas a color a un precio de 15,95€. Recopila Batman and Robin núms. 15 a 22 USA, además de todas las portadas de los números y dos artículos escritos por Fran San Rafael para situarnos en el contexto de estas historias. Si te gusta la cabecera es un tomo que recomiendo para completarla, más aún si te gusta el trabajo de Tomasi y Gleason que ofrece una de esas buenas historias de las que nos tiene acostumbrados.

[xrr rating=3.5/5]

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