Kraken de China Miéville

La Factoría de Ideas, editorial española, publicó el pasado 25 de Octubre Kraken, un libro perteneciente al género fantástico cuyo autor es China Miéville.

Imagen Portada Kraken

Kraken que conserva el título original de la obra publicada en 2010, ha sido traducido al castellano por Beatriz Ruiz Jara y pertenece a la Colección Bonus siendo el Nº 32 de la misma. Cuenta con 448 páginas en su haber y viene encuadernado en edición rústica o tapa blanda con solapas.

La sinopsis reza lo siguiente:

En lo más remoto del ala de investigación del museo de Historia Natural hay un preciado espécimen, algo único e insólito: un calamar gigante que se conserva en perfecto estado. Pero ¿qué consecuencias acarreará la repentina e inverosímil desaparición del animal?

Para el conservador del museo, Billy Harrow, será el primer paso de un salto sin red hacia un Londres de cultos enfrentados, magia surrealista, apóstatas y asesinos. La criatura que ha estado custodiando podría ser algo más que una rareza biológica: hay quien asegura que se trata de un dios.

Un dios que algunos esperan que acabe con el mundo.

Para los que no conozcan qué es un kraken, os contaré que es una criatura marina de la mitología escandinava y finlandesa,  descrita como un tipo de pulpo o calamar gigante de unos 15 metros que, emergiendo de las profundidades, atacaba barcos y devoraba a los marineros sembrando el terror en los mares. En el libro es tratado como el Dios de la Secta Theutis.

Imagen China-Mieville

China Miéville, nacido en Londres en el año 1972 es un autor de arraigadas convicciones sociales que cursó sus estudios en las prestigiosas Universidades de Cambridge y Harvard. Debido a su creciente interés en la política, fue candidato del Socialist Alliance Party en la elecciones del Parlamento Británico del año 2001.

Se ha dicho de él que es un es un escritor heterodoxo, atípico y dueño de una prosa rica, fruto de unas influencias tan dispares como son el surrealismo, Lautreamont, Kafka, Bulgakov, Cortázar, Mervyn Peake o Jack Vance.

Se le considera como uno de los autores más importantes de los últimos años en el ámbito de la literatura anglosajona con obras como “La estación de la calle Perdido”, “La cicatriz”, “El consejo de hierro”, “El Rey rata” y “La ciudad y la ciudad” han revolucionado con su estilo el género fantástico, al igual que Ian M. Banks. Con la publicación de “Kraken”, vuelve a ganar el premio Locus del año 2011, si bien también tiene otros premios importantes en su carrera.

La fantasía tiene por objetivo traspasar las fronteras de nuestra imaginación y utilizar los misterios reales de la vida para recrear un mundo que aunque resulte extraño, gracias a esas conexiones, de alguna manera podamos ver reflejadas nuestras propias inquietudes, nuestros sueños y esperanzas, nuestro temores y también nuestras creencias, la religión, la fe…todo lo que nos represente pude estar reflejado y a partir de ahí que nuestra imaginación vuele.

El caso que China Miéville nos cuenta en Kraken no es más diferente al que se enfrentan muchos en su vida diaria, la búsqueda de su dios o de algo superior en lo que creer, pero en esta ocasión de una forma atípica.

Nuestro protagonista Billy, es un hombre corriente que se ve envuelto en un misterio poco habitual y al que todos tratan como una especie de Elegido, cuando él es todo menos eso. Afortunadamente cuenta con la ayuda de gente que se preocupa por hacerle entender que es algo más de lo que aparenta; algunos formaban parte de su pasado, otros lo harán de su futuro cercano, mientras unos asesinos quieren borrarle de la faz de la Tierra.

Mientras emprende la búsqueda de ese ser desaparecido, emprende al mismo tiempo la suya cuestionándose ¿cuánto de valioso tiene un calamar gigante a los que algunos llaman dios? Quizá la más importante de todas, descubrir una verdad que aunque parezca imposible tiene atisbos de realidad.

El escritor mantiene cierta cautela en el desarrollo inicial de la trama, si bien sus comienzos pueden resultar un tanto complicados o liosos, será en la mitad del libro cuando, una vez ya conocidos y retratados todos sus protagonistas, podremos sentirnos envueltos en una historia que nos atrapa.

Resulta llamativo el uso constante de tópicos de la ciencia ficción, siendo el más llamativo de ellos, aunque salvando las distancias con la mitología de Lovecraft, nuestro Kraken. Aquí es tratado como Cthulhu (pronunciado Katulu) y cuando este emerja de las profundidades marinas, acabará con el mundo tal y como lo conocemos.

Otra peculiaridad es el tono humorístico y original con el que son tratadas las diferentes sectas y creencias que se ven reflejadas en el libro y que aunque se escapen de la normalidad conocida, reflejan esa ironía con la que son observados por el resto del mundo no creyente.

Sin lugar a dudas es un libro que no dejará indiferente al lector ansioso de evadirse a otros lugares, ya que a través del surrealismo de lo conocido, China Miéville, critica el mundo que nos rodea creando uno propio, en el que el Kraken es un dios.

[xrr rating=2.5/5]

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