Explotación Laboral de Ediciones Babylon

Explotación Laboral, de Sergio Gallardo
Explotación Laboral, de Sergio Gallardo

El cómic que hoy reseño tiene poco que ver con largas tramas, personajes profundos y dibujo detallado. Explotación Laboral es un pequeño cómic de unas 120 páginas que me recuerda a lo mejor de las tiras cómicas tanto nacionales como internacionales. Con un humor ácido y crudo, Explotación Laboral me recuerda sobre todo a Quino por la mordaz crítica social, a Forges por lo absurdo de las situaciones y a Dilbert, de Scott Adam, por el humor laboral. Cada página de este Explotación Laboral tiene una única viñeta autoconclusiva, la más básica de las tiras cómicas, pero el formato funciona muy bien tal como es, por el tipo de humor característico de la obra.

Explotación Laboral está ambientado en Artificieros S.A., una empresa dedicada a la fabricación de bombas y demás artefactos explosivos, cuyos trabajadores viven bajo unas condiciones laborales deplorables. Vamos, como cualquier otro trabajador de hoy en día. Las situaciones en las que se encuentran son de lo más surrealistas y cómicas, pero a la vez recuerdan con mucha claridad a situaciones muy parecidas, que muchos trabajadores hemos vivido en nuestras carnes más de una vez. Sergio Gallardo, autor de la obra, no necesita recurrir a humor soez o al chiste fácil para hacer reír. Sus diálogos, que recuerdan sobremanera a los de Forges por lo absurdo y forzado del lenguaje, provocan la carcajada por esa mezcla de sutil de humor surrealista y situaciones cotidianas.

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Un ejemplo del tipo de humor que podemos encontrar en Explotación Laboral

Los protagonistas, trabajadores de la empresa, viven en constante peligro de mutilación o muerte, maltratados, con sueldos míseros y con un ERE en ciernes. Más de uno se sentirá más identificado de lo que debería con las situaciones de este cómic y no por ello perderá la sonrisa. Explotación Laboral es una gran demostración de cómo se puede hacer crítica social sin perder por ello el sentido del humor. Humor que es a la vez actual y perenne.

El dibujo es sencillo, esquemático, rápido. Cumple la función de entregar las punchlines al lector de forma rápida y efectiva. Los personajes, todos ataviados con cascos que les ocultan la cara, resultan mucho más resignados y flemáticos gracias a ello. Y no es que Sergio Gallardo no sepa hacerlo mejor, esta simplicidad es un efecto buscado, que da dinamismo al humor que emana de las páginas de su obra. Si algo malo lo puedo encontrar a Explotación Laboral, es que se hace muy corto. Es de ese tipo de obras que uno devora del tirón porque no puedes dejar de leer más y más. Son bocados tan pequeños que no sacian, sin darte cuenta te lo has terminado. Por lo demás, es una joya de dimensiones reducidas. A un precio más que asequible, es perfecto para regalar o para darte un capricho. Si disfrutáis del humor absurdo, crítico y refinado de Forges o Quino, Explotación Laboral os va a resultar de lo más familiar, en el mejor de los sentidos.

Antes de acabar, hemos tenido el placer de hablar con Sergio Gallardo ( Twitter, web personal), al que le hemos podido hacer unas preguntas sobre su trayectoria, su obra y sus proyectos de futuro. ¿Quién mejor para hablar de Explotación Laboral que su propio autor?

LCDE. Háblanos un poco de ti, para aquellos que no conozcan tu obra.

SG. Antes que nada, muchas gracias por el interés en hacerme la entrevista y por la reseña. Este es un medio genial para el cómic y siempre hace una ilusión tremenda formar parte de ello. Bueno, podría decirse que soy uno más en la masa de autores desconocidos que intentan hacerse un nombre poco a poco en el mundillo. Soy malagueño, nacido en el 90 y estudiante de derecho. Empecé a hacer webcomics en septiembre de 2008, y desde entonces no he parado. La gran parte de mi actividad como autor de comics se puede encontrar en subcultura.es, quizás la comunidad más importante de webcomics de habla hispana. He llevado adelante, en solitario o colaborando con otros artistas, una decena de webcomics y algunos de ellos han llegado al papel. Fue el caso de Dodgy’s Tale, que acabó autoeditado, y es el caso que nos atañe, Explotación Laboral. Soy completamente autodidacta, tanto en guiones como en dibujo y voy mejorando sin prisa pero sin pausa. Sin duda el descubrimiento de los webcomics y el hecho de que mi estantería esté cada vez más abarrotada de cómics me han ido empujando estos años a no soltar el lápiz y a crear una historia tras otra, ya sea como guionista, como dibujante, o como ambas cosas a la vez. Además, he participado en diversos fanzines como el WEEzine, así como en la revista Pulpcomics Magazine, en Comic21 y en otras obras recopilatorias.

Sergio Gallardo en el pasado Salón del Cómic de Zaragoza
Sergio Gallardo en el pasado Salón del Cómic de Zaragoza

LCDE. ¿Cómo ha sido el proceso desde que empezaste con los primeros garabatos de lo que sería Explotación Laboral hasta ser publicado en Ediciones Babylon?

rojo o azul explotación laboralSG. Pues es un asunto bastante curioso. Este cómic empezó como unos garabatos que subí a uno de mis webcomics que uso para tiras rápidas y sueltas. Fue un ejercicio para calentar la muñeca antes de ponerme a dibujar páginas más serias de otros proyectos. La tira, que aún se puede encontrar en internet, iba de un par de artificieros desactivando una bomba de la que salían dos cables: uno rojo y uno azul. El chiste es que ambos cables harían explotar la bomba. Era una crítica poco discreta al bipartidismo que tanto se comentaba en esos días, pues coincidía con las elecciones generales de hace un par de años. Aquella tira gustó e hice una segunda, siguiendo la temática de las campañas políticas pero metiendo un elemento más bestia como es la pedofilia. Aún el cómic no había encontrado su estilo, pero era el germen de lo que hoy es Explotación Laboral. Fui subiendo más y más y seguían gustando a los lectores, así que hice lo que siempre hago cuando veo que un proyecto tiene algo de futuro: abrirle un webcomic propio. Así surgió Explotación Laboral como webcomic y así continuó durante casi un año en el que fui dibujando tiras sin parar. Tenía buenas expectativas con este cómic y me planteé autoeditarlo como ya había hecho anteriormente con otro proyecto, pero antes probé suerte y mandé el proyecto a editoriales ¿Qué tenía que perder? Tras unas cuantas negativas, recibí, en Diciembre de 2012, un correo de Ediciones Babylon interesándose por el proyecto. Y aquí me encuentro un año después, con un cómic en mis manos y haciendo cosas de autor importante, como ir a salones a vender tebeos y responder a entrevistas de blogs del mundillo. Y oye, no me quejo en absoluto.

LCDE. Entre tus influencias mencionas a Ibáñez, Forges o Quino, todos ellos grandes de la historieta en castellano, aunque yo realmente le veo muchos paralelismos a tu obra con Dilbert, de Scott Adam, por ejemplo. Háblanos un poco más de tus influencias y de qué te inspira para crear.

SG. Ante todo tengo que advertir que el estilo, tanto de guión como de dibujo, que uso en Explotación Laboral no es mi “estilo” normal. Siempre he tendido más a hacer historias largas, más o menos serias, con páginas completas, o bien tiras cómicas de varias viñetas. Explotación Laboral fue un experimento en muchísimos aspectos, y salió realmente bien. Es por eso que las influencias que he tenido para Explotación Laboral no son las mismas que las que tengo para el resto de mis obras. En general uso un estilo cartoon pero no tan deformado como el de Explotación Laboral. Es un hecho que casi todos los de mi generación hemos crecido leyendo tebeos de Ibáñez y demás artistas de la escuela Bruguera, y de él he sacado algunos elementos dinámicos, diseño de personajes y diálogos. Suelo absorber mucho los elementos de los comics que voy leyendo y es por eso que ves cosas de Scott Pilgrim, por ejemplo. Me gusta usar mucho los contrastes de blanco y negro de Frank Miller en Sin City, la narrativa de Jeff Smith (Bone, RASL) o de Canales y Guarnido (Blacksad). Pero la mayor influencia en mi dibujo no está en los cómics, sino en todas las series y películas de animación que he visto durante toda mi vida. Debo elementos expresivos y de diseño de personajes a Rumiko Takahashi (Lum, Ranma), Fujio Fujiko (Doraemon), Hannah Barbera, Tom Bancroft (dibujante de Disney de los 90, con peliculas como La Bella y la Bestia, Aladín o Pocahontas), Tartakovky (El Laboratorio de Dexter)… la lista sería interminable, realmente.

Forges, una de las más claras inspiraciones de este Explotación Laboral
Forges, clara inspiración de este Explotación Laboral

Ya en Explotación Laboral las influencias más claras se encuentran en el guión, con la mala leche de Quino, los diálogos efectivos, retorcidos, artificiosos y cargados de sarcasmo de Forges y los siempre divertidos recursos lingüisticos de Ibáñez. Soy de la opinión de que es mucho más efectivo ser educado pero mordaz que ir soltando barbaridades que le quitan efecto al mensaje. Y, qué puñetas, decir “recórcholis” queda muchísimo mejor que decir “joder”.Creo que esa es una de las características de Explotación Laboral que más éxito ha conseguido, esos diálogos que tantísimo contrastan con las situaciones absurdas y de humor negro y satírico, y que a su vez tan bien quedan. Es un recurso que llevó a Forges a lo más alto y del que me encanta aprovecharme. Por otro lado, es curioso, nunca he leído una sola tira de Dilbert, es una asignatura que tengo pendiente Sobre qué me inspira para crear, cualquier cosa. Una historia, una idea, puede aparecer en cualquier momento y por la causa más trivial. Muchas de las tiras de Explotación Laboral surgían mientras estudiaba Derecho Laboral, lógicamente, pero otras tantas iban surgiendo mientras caminaba por la calle fijándome en los escaparates de las tiendas, o cuando encendía la tele y ponía las noticias, o cuando escuchaba a la gente a mi alrededor hablar de sus problemas. O simplemente la idea me venía mientras me daba un baño. De hecho, muchos de mis webcomics empezaron en el baño. Si eso quiere decir algo, prefiero no saberlo Sin duda los guiones de Explotación Laboral están inspirados por la necesidad de transmitir una reflexión, una denuncia hacia el sistema actual. Vivimos en un mundo injusto y que da miedo, en el que se toman medidas muy estúpidas y abusivas, en el que nadie entiende nada y en el que todo el mundo grita mucho. Y en este tiempo revuelto, creo que tengo algo que decir, porque me quitarán mis privilegios y recortarán mis derechos, pero la pataleta y el humor son inalienables. Explotación Laboral no es más que mi propia visión del mundo, y parece que es lo suficientemente interesante como para estar en una estantería.

LCDE. Después de este Explotación Laboral, ¿hay planes de seguir publicando en el futuro? ¿Cuáles son tus futuros proyectos? ¿Rescatarás alguno de tus webcómics de subcultura.es? (El de Rorshach es genial, y el de Cadena Perpetua me gusta mucho, también)

rorschach tira cómicaSG. Me resulta muy curioso que saques a relucir esos dos webcomics. Cadena Perpetua, ese webcomic de tiras cómicas que narran las aventuras de un grupo de presos en una penitenciaría, lo realizaba de forma conjunta con un amigo, Jonathan Cañamero, y sí que iba encaminado a convertirse en algo más allá del webcómic. Tuvimos planes de prepararlo para enviarlo a editoriales o autoeditarlo, pero por motivos personales el cómic se paró y a día de hoy sigo luchando para que vuelva, pero con poco éxito. Rorscharch por su parte no es más que un webcómic sin mayores ambiciones que mantenerme entretenido una tarde haciendo chistes malos y juegos de palabras con la cara del personaje de Watchmen. Siempre que empiezo un proyecto y éste tiene una cierta acogida me planteo sacarlo en papel, darle una salida profesional, ya sea con autoedición o mediante editorial, pero solo ha sido con Explotación Laboral con el que me he lanzado. Ahora mismo me hallo centrado en dos de mis webcómics más recientes. Por un lado tengo El Efecto Ícaro, una historia coral sobre gente normal que adquiere superpoderes y tienen que adaptarse a la nueva vida, escondiendo sus nuevas habilidades o bien sacando ventaja de ellas. Por otro lado tengo un webcómic que empecé hace muy poquito, Diogenes, una historia épica ambientada en la Grecia clásica en la que se enfrentan Filosofía y Mitología, y parece que está teniendo una acogida muy buena. Si llevo alguno de mis proyectos al papel, será seguramente uno de esos dos. Pero nunca se sabe, quizás mañana mismo empiece con otro experimento rápido que vaya a más y se convierta en mi próximo gran éxito, o quizás rescate alguno de mis viejos cómics y le de una nueva vida. Puede que por fin me decida a emprender esa gran historia a la que tanto tiempo llevo dándole vueltas. Por fortuna el cerebro es un órgano muy prolífico y a menudo crea historias nuevas. Quién sabe con qué sorprenda al público y a mí mismo la próxima vez.

LCDE. Muchísimas gracias por tu tiempo y por contestar nuestras preguntas con tanta información interesante. Te deseamos mucha suerte en cualesquiera que sean tus próximos proyectos editoriales y esperamos volverte a entrevistar con motivo de futuras reseñas.

Podéis encontrar más información de esta obra en Ediciones Babylon, además de poder leer las primeras páginas y adquirirla por 6.5€ con envío gratuito.

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