Los surcos del azar

Para qué llamar caminos a los surcos del azar

Los surcos del azar portadaEl gran poeta de la generación del 98, Antonio Machado escribió este verso en sus famosos “Proverbios y cantares“. Precisamente con este verso es como comienza la obra que Paco Roca ha realizado recientemente y que ha titulado “Los surcos del azar“. Realmente es sumamente apropiado que empiece esta obra con estos versos y que además, hayan sido escritos por Antonio Machado, alguien que vivió durante la Guerra Civil Española, luchó contra el régimen fascista de Franco uniéndose a la Alianza de Escritores Antifascistas y se refugió en Francia, donde murió.

La premisa de esta última obra de Paco Roca también parte de aquellos republicanos que lucharon contra el régimen de Franco y, al final de la guerra, tuvieron la “suerte” de poder escapar, llevándoles a lugares dispares donde se refugiaron o, como en el caso que nos ocupa, trataron de seguir luchando contra el régimen fascista que se había instaurado, no solamente en España, sino también en otros lugares, como en Italia, bajo el liderazgo de Mussolini o en Alemania, quien tenía a Hitler como líder. En este caso, Paco Roca nos cuenta la vida de Miguel Ruiz, un exiliado que, arengados por las palabras de Charles de Gaulle y bajo el mando del General Leclerc, se embarca junto a muchos otros compañeros españoles, en la lucha contra el nazismo, llegando a convertirse en uno de los integrantes de “La Nueve“, la compañía de las fuerzas de la Francia Libre, integrada mayoritariamente por españoles, que fueron los primeros en llegar a París, abriendo de este modo el camino para la liberación de Francia en la Segunda Guerra Mundial.

Por un lado, ya tenemos en la historia el primer aspecto positivo, lo cual hace el cómic sumamente atractivo. Sin embargo, no todas las historias, por buenas que sean, producen un resultado positivo en los lectores; pero, para ello, tenemos a Paco Roca que ha sabido aportarle su toque particular para hacer aún más atractiva la historia. Sí es verdad, que quizá nos recuerde al famoso “Maus” de Spiegelman, pues, al igual que este, Paco Roca también entrevista al protagonista de la historia, Miguel, alternándose los momentos de la entrevista en el presente con los sucesos que hicieron a Miguel convertirse en un héroe de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, aunque quizá se haya inspirado en “Maus”, los derroteros de la historia de Roca van por caminos distintos a los de Spiegelman, contándonos una historia como solo él sabe.

Los surcos del azar

Y es que, si Roca ya consiguió emocionarnos con “Arrugas“, en esta ocasión se ve su gran habilidad para contarnos historias, historias que sabe transmitir a la perfección; porque las historias de Roca, no solamente las narra, también las cuenta, las vive, las llora, las ríe, las susurra, las grita, las disfruta, las sufre y las siente como pocos lo hacen y todos estos sentimientos son claramente captados por el lector. En esta ocasión, Paco Roca ha sabido encajar perfectamente el significado del título de la obra, haciendo que las pocas esperanzas que les pudiera quedar en ocasiones a los protagonistas de la historia, se vean aumentadas gracias a que los surcos del azar, han hecho que en sus caminos, o en sus vidas, que es como Machado veía mayormente a los caminos de los que hablaba en sus poemas, vuelvan a reencontrarse con personas que jamás pensaban que volverían a reaparecer en sus vidas.

Los surcos del azar viñetaSiguiendo con el estupendo resultado de Paco Roca de la obra, gracias a la exquisitez narrativa de este, debo destacar la extraordinaria visión del autor a la hora de describir a sus personajes, dotándoles de una personalidad bien diferenciada y haciendo que lleguemos a conocer los defectos y virtudes de cada uno individualmente y también en su conjunto. A propósito de esto, hablando de personajes, además de los mencionados Antonio Machado, de Gaulle o Leclerc, también aparecen otras personalidades ilustres tanto de la literatura como del campo militar, como el escritor norteamericano Ernest Hemingway, o el Capitán Dronne quien fue el encargado de dirigir a “La Nueve” en sus incursiones. A todo esto, se le suma la acertada atmósfera que Paco Roca crea de la época en la que se desarrollan los hechos con la introducción de la banda sonora que acompaña al cómic y que aparece en determinados momentos de la historia, como el “Bésame mucho”, “La cucaracha”, “Ay Carmela”, “Indian Summer” de Sinatra o el clásico de la Segunda Guerra Mundial, “Lili Marleen”.

Llegados a este punto, también cabe destacar otro de los puntos fuertes de Paco Roca: el dibujo. Lo primero a tener en cuenta es el contraste acertado que hace que nos ubiquemos en el tiempo, entre el blanco, negro y grises que usa cuando los hechos ocurren en el presente y las viñetas a color que usa cuando narra los hechos acaecidos en el pasado. Y es que lo bueno de Paco Roca es que, no solamente se centra en el guion para contar sus historias, sino que también da una gran importancia al dibujo, mostrándonos personajes y lugares interpretados sobre el papel con una gran calidad. De hecho, es un experto dibujando esos pequeños detalles que hacen aún mejor si cabe, la historia que nos ocupa.

Ahora bien, además de la excelente narración y el exquisito detalle de sus dibujos, hemos de dar la enhorabuena también a Astiberri Ediciones, que han sido los encargados de que el continente de esta obra sea tan bueno como el contenido. Su robusta encuadernación cartoné con unas dimensiones de 17 x 24 cm y 328 páginas, hace que se merezca el precio de 25€ que cuesta. Además, como extra, podemos leer al final del cómic, las impresiones del historiador e hispanista afincado en París, Robert S. Coale, quien le ha servido a Paco Roca una gran cantidad de documentación para poder realizar “Los surcos del azar“.

Los surcos del azar viñeta

Sin duda, este es un tebeo en el que Paco Roca se ha superado, el cual debe considerarse como imprescindible y que, auguro, dará mucho que hablar a lo largo del próximo año en los Salones del Cómic más importantes.

[xrr rating=5/5]

Fan de Rocky, Superman y, en definitiva, el buen cine, tanto moderno como clásico. Disfruto con un buen libro así como leyendo a Mark Waid o a Alan Moore y viendo dibujar a Alex Ross o los Romita entre otros. También disfruto con videojuegos tanto actuales como de antaño con las consolas de 8 y 16 bits y me entusiasman las series tipo sitcom o de ciencia ficción. @GigioPoloux

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