El Chuck Palahniuk especulativo: el caso de Rant

Si bien no es extraño encontrar las obras del americano Chuck Palahniuk en tiendas especializadas en fantasía y ciencia ficción y en la blogosfera dedicada a reseñar obras de ficción especulativa, al visitar una librería de fondo generalista veremos que Palahniuk está en la sección que acostumbra a llamarse “Literatura extranjera” o “Literatura traducida”. El autor de la conocidísima novela El club de la lucha no suele ser de los más citados cuando hablamos de horror, realismo mágico o ciencia ficción. Sin embargo, durante su carrera literaria Palahniuk no ha flirteado con el fantástico, no, Palahniuk se ha arrodillado para llevarlo al altar.

Rant: La vida de un asesino de Chuck Palahniuk

En sus novelas, Palahniuk combina hechos reales pero poco conocidos con factoides, información tergiversada que aparenta ser real. Con ellos manipula la percepción del lector, enturbia ambientes, predisponiendo para cualquier cosa.

 Palahniuk ha tratado a menudo los grandes temas que han obsesionado en el fantástico: la figura del monstruo y la transformación (sea psicológica o física, natural o a causa de enfermedades como la progeria o artificialmente mediante la cirugía). La casualidad, la ciencia, la droga y la sugestión de masas son presentes en su obra en escenas propias del realismo mágico o el surrealismo. El autor juega a menudo a lo ambiguo, contrastando sus personajes típicamente americanos con experiencias y lugares imaginarios (¿alguien ha sido capaz de identificar el país del que provienen los espías en Pigmeo, de entre esa amalgama de información sobre países con gobierno totalitario?).

Esa inclinación por la fantasía no es casual. Durante la presentación de Al desnudo (Tell-All) que hizo en Fnac en 2012 (con acertada introducción de Álex de la Iglesia), al autor se le preguntó acerca de los libros que habían influido en su escritura. Citó a Jane Eyre de Charlotte Brontë como libro que releía anualmente (y que, recordemos, incluye sutiles elementos fantásticos propios de la novela gótica como escuchar voces o “señales divinas”), además de Matadero Cinco (también llamada La cruzada de los niños), la novela de Kurt Vonnegut protagonizada por un viajero en el tiempo.

En 2005, Palahniuk comentó que Fantasmas (Haunted), cerraba una trilogía de novelas independientes de terror que había iniciado con Nana (Lullaby) y Diario (Diary). Aunque no comercializadas como parte de una trilogía, es cierto que la imagen de la casa encantada se repite en las tres novelas. En Nana, el terror se cruza con la fantasía: una canción de cuna resulta ser un hechizo que mata a quien la escucha y la búsqueda del grimorio que originó la canción es el hilo conductor de la narración, al más puro estilo de la fantasía heroica pero al estilo Palahniuk, sin paladines o guerreros, pero con eco-terroristas y agentes inmobiliarios. Las historias de terror psicológico de las que contar alrededor de la hoguera y el splatter más crudo, las muertes fingidas y otros fantasmas racionalmente explicados son los ingredientes de las tres novelas, cada una más perturbadora y oscura que la anterior.

Rant: La vida de un asesino de Chuck Palahniuk

En 2011, Palahniuk publicó una especie de Divina Comedia cruzada con El club del desayuno. Condenada narra las aventuras de la joven Madison en el Inferno, tema ya de por sí muy alejado de la literatura realista. La segunda parte, Doomed, publicada en 2013 y todavía inédita en castellano, continúa en el Purgatorio.

Sin embargo, si hay una novela que demuestra que Palahniuk está más cerca de la literatura de género de lo que parece, es Rant. En la misma aparición pública de 2005 en la que confirmó que Fantasmas cerraba una trilogía del terror, el escritor americano explicó que la por entonces no publicada Rant sería la primera de una trilogía de ciencia ficción.

La novela, originalmente titulada Rant: an Oral Biography of Buster Casey y aquí llamada Rant: la historia de un asesino, cuenta como Rant se convirtió en el Paciente Cero de una terrible pandemia. Hasta ahí, nada raro, otro planteamiento salvaje e inquietante à la Palahniuk.

Rant: La vida de un asesino de Chuck Palahniuk

Sin embargo, la novela tiene como fondo un futuro cercano distópico, en el que la sobrepoblación ha obligado a dividir a la gente en diurnos y nocturnos, división que separa a la gente normal de aquellos que no encajan en la sociedad. Son estos nocturnos, entre los que se acabará encontrando Rant, los que crean y participan en las llamadas choquejuergas: eventos en los que equipos de cuatro personas en coche chocan con otros vehículos en carretera, señalizados con árboles de Navidad o vestidos como recién casados, y para los que se queda por radio en carretera. La novela recorre múltiples variables de un futuro distópico: enfermedad contagiosa, sistema de clases aparentemente arbitrario… E incluso la posibilidad del viaje en el tiempo (recordamos aquí lo de Matadero Cinco).

La novela está escrita a través de las declaraciones que nos ofrecen los amigos, enemigos y conocidos de Rant. La novela tiene, por tanto, un tono marcadamente oral y variedad de estilos, para encajar las diferentes voces. A través de anécdotas, rumores, partes y entrevistas, recomponemos la infancia y juventud de un joven que acabará convirtiéndose en una leyenda. El protagonista es el único que no tiene voz en la grotesca historia de su vida.

En nuestro país, Mondadori publicó la novela con una traducción de Javier Calvo (uno de los mejores traductores que tenemos en la actualidad, del que ya os hablamos en la reseña de La casa de hojas de Mark Z. Danielewski) en una edición de tapa blanda de 320 páginas.

Rant: la historia de un asesino es muy recomendable como novela de introducción al universo del autor. Si disfrutas con formatos extraños, temas escabrosos y humor ácido, quizás el Palahniuk en su faceta de autor de género es el autor para ti.

[xrr rating=4/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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