¿Es “Ride to Hell: Retribution” el peor videojuego de 2013?

Navegando por la red, uno encuentra cosas realmente interesantes, pero también cosas que es mejor olvidar.

Que 2013 ha sido un año repleto de verdaderas joyas en la industria del videojuego es algo que nadie puede discutir. Pero, al igual que ocurre con el cine, no es oro todo lo que reluce y, entre tanta obra maestra, 2013 nos ha deparado alguna historia que es mejor olvidar. Una de estas ha sido Ride To Hell: Retribution que, extraoficialmente, ya es conocido como el peor juego de 2013, no solo para la crítica especializada, sino también para los propios jugadores.

Ride_To_Hell

Vistos los anteriores éxitos de Eutechnyx Deep Silver, se esperaba que la colaboración entre ambas  compañías diera como fruto un juego lleno de posibilidades y capaz de satisfacer hasta a los paladares más exigentes. Sin embargo y, sin explicación alguna, esta empresa ha dado unos resultados que distan mucho de ser un gran juego, es más, ni siquiera llega a la categoría de juego “un poco malo pero entretiene”. Ride To Hell es una guía paso a paso de cómo no debe ser un videojuego. Monótono, aburrido, con personajes planos y una estética entre lo humorístico y lo serio sin que quede claro cuál de las dos temáticas predomina. Es casi como si hubiera lanzado el juego sin ningún tipo de pre-test, como si yo, que estoy escribiendo estas líneas, no me parase a revisar los fallos ortográficos. Pues ese es precisamente el aspecto más preocupante de este juego: que parece haber sido lanzado sin terminar su fase de desarrollo.

Lanzar un juego sin terminar es, como mínimo, una falta de respeto al jugador y consumidor en particular y a ese octavo, noveno o como prefiráis nominarlo, arte que es crear videojuegos. Es cierto, y tenemos pruebas de ello, que existen grandes juegos cuyo desarrollo no vio su fin por tales o cuales razones y, aun a pesar de esta adversidad, se convirtieron en todo un deleite para los jugones. Me remonto a la que fue la última joya del desaparecido estudio Pandemic, The Saboteur. Una verdadera mezcla de Assassin’s Creed y Malditos Bastardos que, aunque no llegó ni traducido ni doblado a nuestro idioma y estaba repleto de fallitos técnicos fruto del limitado presupuesto y la inminente desaparición del estudio que le estaba dando forma, consiguió sorprender y divertir a partes iguales, a todos aquellos que le estábamos siguiendo la pista desde el día que se anunció. Ride To Hell no consigue ni siquiera eso. Incluso algo tan medianamente divertido como son los Quick Time Events, los combates, los tiroteos y la sensación de ser un verdadero motero a lomos de su caballo de acero, se vuelve lineal y pobre a manos de este juego.

Pero ¿qué puedo deciros yo que no resulte más revelador que un vídeo de demostración del juego?

Por lo menos, aquellos que se gastaron los 59,95 euros que valía el juego en su  momento de salida, se lo toman con humor y pueden decir que tienen uno de los peores juegos de la historia. Al menos ha acabado mejor que el videojuego de E.T..

Bat-maníaco, Cinéfilo, adicto a los videojuegos, chiflado... Mi pasión por los cómics, videojuegos y pelis extiende cheques que mi cartera no puede pagar

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