Análisis de ‘Lightning Returns: Final Fantasy XIII’

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“Desperté de mi vacio letargo justo a tiempo para presenciar el fin del mundo” – Lightning

Square Enix ha decidido poner punto y final a la historia de Lightning (que como todos sabéis comenzó en el dispar Final Fantasy XIII y siguió con su secuela, FF XIII-2) de una forma digna y fresca, cambiando muchas de las cosas que los fans más criticaron en las entregas anteriores y ofreciendo un producto con el que, si bien ya estamos familiarizados, da la sensación de ser algo nuevo y estimulante.

Lightning Returns: Final Fantasy XIII” nos vuelve a poner en la piel de Lightning, una de las estrellas de la saga, en un mundo, el de Nova Chrysalia, al que únicamente le quedan 13 días para su total destrucción. Sin embargo, todavía hay esperanza para los habitantes de este mundo minado por el caos. Tras pasar un largo periodo estado de cristalización, nuestra heroína se despierta con un nuevo arsenal de armas y nuevas habilidades dispuesta a llevar a cabo la misión que se le ha encomendado; salvar a cuantas almas pueda en los 13 días que restan antes de que el mundo llegue a su inevitable final. Para ello deberemos enfrentarnos a viejos amigos y hacer nuevas alianzas en un mundo que, en tiempo real, irá cambiando y dejando al descubierto todos los secretos que encierra.

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Un nuevo sistema de juego y un mundo más abierto 

Las novedades con respecto a las dos entregas anteriores son varias, pero podemos destacar, además del hecho de que Lightning sea ahora la única protagonista de la historia, su nuevo modo de combate y el mundo en el que nos moveremos durante nuestra aventura.  Con respecto al primer punto, el modo de lucha por turnos desaparece para dejar paso a un modo de batallas en tiempo real, lo cual es ya de por si novedoso en el mundo de Final Fantasy. Podremos desplazarnos con nuestra protagonista por todo el mapeado del combate mientras atacamos con una serie de comandos, que añadimos previamente a los botones del mando, a la vez que elegimos el modo de combate y los ataques especiales que usaremos en cada situación. Pero no penséis que todo va a ser nuevo, pues las susodichas habilidades y acciones dependerán de barras de energía, las cuales deberán tener un mínimo de carga para poder usar  nuestros ataques, al igual que sucede en títulos anteriores y en otros juegos de rol. Sin embargo, en esta ocasión, no seremos recompensados con puntos de experiencia tras los combates, como sí sucedía anteriormente, sino que ahora, para mejorar las habilidades y capacidades físicas de Lightning, deberemos completar misiones con las que seremos recompensados con nuevas armas, escudos y más de 80 atuendos que irán siendo añadidos directamente a nuestro personaje, dejándonos muy poco espacio para la improvisación a la hora de personalizar a nuestro personaje.

Todo esto forma parte del concepto de juego guiado por el mundo, donde el mundo y los acontecimientos que tienen lugar en él dictan el avance de la historia. Esta es una diferencia fundamental en comparación con Final Fantasy XIII, que estaba guiado por la historia, y Final Fantasy XIII-2, que estaba guiado por el jugador.  Lightning Returns Final Fantasy XIII presenta un mundo lleno de detalles que cambia en tiempo real según avanza el día y la noche, donde solo se puede acceder a ciertos trenes, personajes y zonas a ciertas horas del día, condicionándonos mucho a la hora de poder completar ciertas misiones durante la contrarreloj que viviremos a lo largo de los 13 días que dura nuestra odisea. En muchos casos nos veremos obligados a tomar decisiones sobre las misiones a realizar o las personas a las que salvar que harán que nos veamos obligados a abandonar otras, si los ciclos día/noche se terminan y debemos pasar a un nuevo día, con nuevas misiones que llevar a cabo. Sin embargo no os preocupéis, porque tanto si vais a saco como si exploráis un poco por el mundo, suele dar tiempo a completar todas y cada una de las misiones que el juego nos va proponiendo.

Lightning - FF XIII

Las misiones en Nova Chrysalia

Tal y como ya os comentábamos anteriormente, Nova Chrysalia está llena de misiones que esperan a que nosotros las resolvamos a cambio de un buen montón de recompensas que nos ayudarán a completar la aventura. En este mundo, que se encuentra dividido en cuatro secciones, dos zonas exteriores de campo abierto y dos ciudades, Yusnaan y Luxerion, capital de la luz la cual está controlada por una orden religiosa que controla a sus habitantes como a marionetas. Será aquí por donde deberemos movernos para encontrar a quien necesite nuestra ayuda en alguna tarea, las cuales se podrían clasificar en tres tipos: mensajero, cazador de criaturas y recuperador de objetos valiosos. Aunque es cierto que el número de misiones es elevado, termina pecando de lo mismo que pecaba el primer Assassin´s Creed, esto es, las misiones acaban haciéndose repetitivas y algo cansinas. No obstante el botín suele merecer mucho la pena y es necesario para poder seguir avanzando con cierta tranquilidad por la aventura principal.

En definitiva, estamos ante un juego que pone el punto y final a la historia de Lightning de una forma mucho más que decente, ya que tanto la historia principal como sus nuevos y dinámicos modos de combates nunca antes vistos en un Final Fantasy harán que no podáis despegaros de la consola hasta el final.  Todo aderezado con la música del compositor Masashi Hamauzu, el cual ya compuso la banda sonora de Final Fantasy XIII-2 con muy buenos resultados.

[xrr rating=3.5/5]

Escrito por Jose Carlos Cabra

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