Boneshaker

Boneshaker, primera novela de El siglo mecánico de Cherie Priest

Nos encontramos en plena II Semana Retrofuturista, una ocasión especialmente buena para reseñar una de las obras de steampunk más populares de los últimos años: Boneshaker, de Cherie Priest, que La Factoría de Ideas publicó en 2012 y que podemos encontrar en formato de bolsillo desde 2013. En esta novela de historia alternativa, dos subgéneros se fusionan y los steamzombies dominan la trama.

Estados Unidos en plena guerra civil. Dirigibles y otras espectaculares aeronaves. Podridos (es decir, zombies de la variedad infectados). Armas impresionantes para luchar contra ellos, muchas camufladas como objetos corrientes. Tecnología sónica que cuesta recargar, prótesis metálicas, viudas con escopeta y contrabandistas aéreos.  ¿Qué más se puede pedir?

Si bien Boneshaker tiene algunos errores propios de novelista novel que impiden que sea un libro excepcional (problemas de caracterización y fragmentos anticlimáticos),  la novela destaca por dos motivos: su ritmo y su planteamiento, que mantienen el misterio y entretienen hasta la última página.

Boneshaker, primera novela de El siglo mecánico de Cherie Priest

Convertida en paria, Briar Wilkens (ex Briar Blue) pasa calamidades en las Afueras de Seattle para alimentar a su hijo Zeke. Es la viuda del odiado Leviticus Blue, el inventor al que los rusos pagaron por inventar una máquina capaz de romper el hielo de Klondike y permitir el acceso al codiciado oro. Leviticus inventó la Boneshaker, una máquina taladradora que acabaría destrozando el distrito financiero y liberando el gas invisible e inodoro conocido como la Plaga. La Plaga corroe cualquier material y convierte a los muertos en podridos, cadáveres andantes hambrientos de carne, y obligó a los ciudadanos a erigir un muro que sellara el antiguo centro de la ciudad. Pero el recuerdo de Leviticus no es el único que empaña el honor de Briar: su padre, Maynard Wilkes, traicionó a la justicia al liberar a veinte presos y salvarlos de la Plaga y acabó muriendo por el contagio. Sin embargo, los bajos fondos consideran a Maynard un héroe y ahora que Zeke lo sabe, la idea de limpiar el nombre de su padre lo empuja a entrar a la ciudad. Pero por muy obstinado que sea, Zeke solo tiene quince años, y la supervivencia en una ciudad potencialmente mortal es difícil. La única persona que podrá salvarlo es su madre.

Lo más sorprendente de Boneshaker es su agilidad, la manera en la que los capítulos prácticamente se leen solos. Tiene estilo de guion televisivo, por como la acción se sucede en pequeños episodios que pasan de la tensión cortante a la acción más desenfrenada. No resulta sorprendente, por lo tanto, que ya se ha hablado de derechos y se está adaptando el guion a la gran pantalla. Los diálogos suelen ser secos e ingeniosos, con una rapidez y mordacidad que me recuerda al western, si bien el efecto puede quedar un poco descolorido en la traducción, que a menudo peca de demasiado literal. Son en casos como estos en los que un buen corrector de estilo puede mejorar mucho la experiencia lectora.

Cherie Priest, autora de Boneshaker y Clementine, dos novelas de la colección El siglo mecánico
Cherie Priest, autora de Boneshaker y Clementine, dos novelas de la colección El siglo mecánico.

Gracias al ritmo y a la accesibilidad en el lenguaje (a pesar de la mecánica, no nos encontramos con una obra de ciencia ficción dura) no es extraño que se empiece a citar Boneshaker como una de las obras “de entrada” a la literatura de género moderna para no aficionados.

Los capítulos se alternan entre los dos personajes principales, la maravillosa Briar (¿cuántas veces tenemos como protagonista a una mujer madura?) y el impulsivo Zeke (que hace el ya clásico papel de niño-tonto-busca-zombi, pero con algo de más gracia). Una de las carencias de la novela, sin embargo, es la falta de profundidad para los múltiples secundarios que viven y mueren en sus páginas. A algunos personajes los conoceremos mejor en novelas siguientes, pero otros quedan especialmente colgados, sin trasfondo ni arco de crecimiento.

Como buena obra de historia alternativa, Boneshaker mezcla hechos reales (y personajes, como la Princesa Angeline) y ficción (y por eso el libro acaba con una nota de la autora explicando algunas licencias artísticas, como la de sobrepoblar Seattle adelantando la fiebre del oro unos años). Empieza con pocos elementos propios del steampunk, pero a medida que se avanzan páginas empiezan a coexistir más mecanismos  y nuevos conceptos, con párrafos enteros que podrían citarse como ejemplos de libro de texto del retrofuturismo.

Clementine, segunda novela de El siglo mecánico de Cherie PriestCherie Priest es una de esas escritoras que viven para su profesión y que producen mucho y a buen ritmo, como se puede comprobar al observar su bibliografía y todos sus proyectos actuales. Con Boneshaker quiso crear una obra de referencia para el steampunk y tuvo una buena respuesta del público, quizás porque el momento es propicio tanto para los zombies como para el steampunk. Boneshaker fue la novela ganadora del premio Locus en la categoría de mejor novela de ciencia ficción de 2010 (escogida por los lectores de la revista Locus). Asimismo, fue finalista del Nebula y nominada al Hugo. Boneshaker es el primer título de la colección “El siglo mecánico”, que ya cuenta con seis novelas. En nuestro país se puede encontrar la segunda novela, también dentro de la colección Solaris Ficción, titulada Clementine.

La edición que reseño es la versión de bolsillo publicada por La Factoría de Ideas, que tiene 348 páginas y un tamaño muy reducido que hacen que la novela sea ideal para llevarla encima. Sin embargo, eso se consigue a cambio de tener un tamaño de letra muy reducido. Queda en manos del lector decidir si quiere cuidar de su vista o de su espalda. El precio es de 9,95 €.  La portada conserva la ilustración de la portada original, que ayuda a poner en situación de un solo vistazo. La colección DEBOLS!LLO cuenta con obras de los autores más populares de la editorial: Robin Hobb, Steven Erikson, Jim Butcher o Christopher Moore.

[xrr rating=3.5/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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