Primer libro de Lankhmar: Fafhrd y el Ratonero Gris

Como os anunciamos hace unos meses, el pasado 5 de diciembre Ediciones Gigamesh publicaba el primero de los dos tomos que recogerán las aventuras en castellano del norteño Fafhrd y El Ratonero Gris.

Primer libro de Lankhmar: Fafhrd y el Ratonero Gris de Fritz Leiber

Este Primer libro de Lankhmar recoge cuatro novelas escritas originalmente entre 1968 y 1970, aunque algunas historias que contienen datan de mucho antes. En orden son: Espadas y nigromantes, Espadas contra la muerte, Espadas en la niebla y Espadas contra la magia. En ellas, se nos cuenta el pasado de ambos héroes, como se conocieron, se separaron y reencontraron, y sus aventuras en el mundo de Nehwon y, en especial, en la sórdida ciudad de Lankhmar. El ciclo de Lankhmar, junto con Conan o Elric de Melniboné sentaría las bases de la fantasía heroica y la pareja de antihéroes acabaría influenciando muchos otros ámbitos de la cultura popular, como los cómics y, muy en especial, el rol.

Fritz LeiberEl americano Fritz Leiber (1910-1992) y su compañero Harry Otto Fischer crearían los primeros esbozos de estos personajes el mundo de Nehwon y la ciudad de Lankhmar en los años 30. No fue hasta años más tarde que el primero escribiría casi la totalidad de sus aventuras.

El corpulento bárbaro pelirrojo Fafhrd vive dividido entre las tradiciones del norte y el encanto de la civilización. El Ratonero Gris, exaprendiz de un hechicero, se aleja y vuelve a la magia una y otra vez. En apariencia es el más despiadado de los dos, si bien a veces le dan arranques súbitos de sentimentalismo. Ambos sienten una mezcla de fascinación y asco por de la cosmopolita Lankhmar, la Ciudad de los Ciento Cuarenta Mil Humos. Cuando se encuentran allí, pasan sus días allí rajando bolsas y descubriendo misterios, y sus noches bebiendo en la taberna La Anguila de Plata. Cuando salen de la ciudad, pasan por todo tipo de hazañas: escaladas en la nieve, naufragios, encuentros con monstruos y dioses terribles (a menudo, con elementos muy lovecraftianos) y llegan a trastear con el multiverso en una ocasión.

Como suele pasar con los recopilatorios, algunas historias gustan más que otras. Yo me quedo con el principio explosivo de la primera novela, que aporta mucha información del trasfondo de Fafhrd. De Espadas contra la muerte, he disfrutado muy especialmente con el capítulo Ocho: Garras nocturnas y el Diez: El bazar de lo extraño (si solo podéis leer una parte de Lankhmar, leed estos dos capítulos, pues tienen todos los ingredientes necesarios para enganchar). De Espadas en la niebla, el capítulo titulado Malos tiempos en Lankhmar me ha hecho reír como hacía años que no reía con el género fantástico.

Lankhmar contiene muchos elementos típicos de espada y brujería clásica (el propio Leiber animó a usar ese nombre para el género, por considerar que tenía “gancho”). Se suceden combates impresionantes (aunque nada honorables y llenos de picaresca) y hay mucha dama en apuros, a menudo ligerita de ropa. Pero las historias resultan increíblemente humanas y sorprendentemente modernas en su tratamiento de unos personajes que van de lo cínico a lo romántico. Fafhrd y El Ratonero Gris pueden ser los más brutales de los ladrones, pero también son idealistas. Por ejemplo, les ponen nombre a todas sus armas, da igual cuantas veces las reemplacen, como vemos en Aciago encuentro en Lankhmar, cuarto y último capítulo de la primera novela, que ganaría tanto el premio Hugo como el Nebula a mejor novela corta.

—    … Y desenvainé a Escalpelo sin tardanza — decía Ratonero.

—    Además de ponerte motes a ti mismo, ¿también se los pones a tu espada?— intervino Fafhrd.

—    Sí, y a mi puñal lo llamo Garra de Gato— respondió el Ratonero, irguiéndose. — ¿Alguna objeción? ¿Te parece infantil?

—    En absoluto. Yo llamo a mi espada Bastón Gris. Todas las armas están vivas en cierto modo; son civilizadas y merecen tener nombre. Pero continúa, por favor.

No encontraréis muchas descripciones interminables y genealogías detalladas, valores nobles, juramentos de honor ni otros elementos propios de la fantasía basada en gestas clásicas, a pesar de que la corriente también estaba en boga en la época. Sin embargo, podréis disfrutar del humor negro y macarra y de las aventuras pulp que se suceden, cortas pero memorables. Sin embargo, no hay que menospreciar a lo divertido y absorbente ni considerarlo sencillo o pasajero. Al fin y al cabo, la sombra de Lankhmar es alargada.

libro-lankhmar-fritz-leiber-fafhrd-ratonero-gris-gigamesh

Como bien explica Pau Martínez en el prólogo del libro (que realmente pone los dientes largos y que podéis leer aquí), Fafhrd y el Ratonero forman el primer equipo que podemos considerar rolero: dos personajes multiclase (guerrero-bardo-bárbaro y guerrero-pícaro-hechicero), que se conocen en una taberna y que recorren el mundo consiguiendo riquezas y cumpliendo misiones, algunos de ellos propuestos por sus patrones magos: el parco Sheelba de la Cara sin Ojos y el teatral Ningauble de los Siete Ojos.  Si os gusta el rol y los juegos de mesa, identificaréis la influencia lankhmarense en ellos. No en vano existen múltiples suplementos de Advanced Dungeons and Dragons y se incluye la mitología de Nehwon en el panteón del juego.

He de confesar que lo que me “vendió” este libro fue enterarme que la serie de Mundodisco, escrita por Terry Pratchett, estaba plagada de referencias a Lankhmar. El lector atento pescará las múltiples menciones veladas que el británico hizo a la obra de Leiber. Por ejemplo, Ankh-Morpork (¡perla de ciudades!) y Lankhmar son ciudades gemelas, plagadas de mugre y dioses, y gobernadas en la sombra por múltiples gremios (en el caso de Lankhmar, en especial el Gremio de Ladrones). En El color de la magia, encontrábamos el reverso de Fafhrd y el Ratonero Gris: Bravd el Ejeño y Comadreja. Además de la comentada incursión en nuestro mundo y el estilo de calendario, hay otros detalles que resultarán familiares a los aficionados a Mundodisco.

advance-dungeons-lankhmar-mignola-fafhrd-ratonero-gris-mignola-norma-fritz-leiber

Pero Terry Pratchett no fue el único autor que incluyó a Fafhrd y el Ratonero Gris en sus obras, que también aparecieron en obras de Joanna Russ y en Conan. Recientemente, uno de los cómics favoritos de la crítica, Fábulas, incluyó a los héroes en sus números 77 y 78. En el mundo del cómic también destaca la adaptación que Mike Mignola hizo de las aventuras de Fafhrd y el Ratonero Gris, que Dark Horse recogió en 2007 y que en nuestro país publicó Norma.

Portada  - Primer libro de LankhmarAdemás de ser un clásico, de ser influente y de ser entretenidísimo, el Primer libro de Lankhmar es un imprescindible por su edición. Y es que Gigamesh recoge estas cuatro primera novelas en edición rústica con solapas, con un precio más que justo de 30 € por sus 704 páginas de pura aventura. Además del prólogo de Pau Martínez, al final se incluye nota del autor, bibliografía y premios (un toque “marca de la casa”, que siempre es de muy agradecer). La traducción de Jesús Gómez transmite sin fisuras el lenguaje sencillo pero evocador de Leiber y la portada es obra de Enrique Corominas. Sin duda, es mi portada Gigamesh favorita hasta la fecha por su magnífico colorido. Como Corominas ya hizo para la Trilogía de Lyonesse, las portadas combinadas forman una imagen, que podéis ver en la página del artista.

Este elemento estético es un motivo más para esperar ansiosamente el Segundo libro de Lankhmar que, espero, contenga todavía más trampas, más seducción y más alianzas con personajes de dudosa reputación. Y es que ya os lo dijimos en nuestras recomendaciones de libros para regalar, Lankhmar es de lo mejor que se ha publicado durante 2013.

[xrr rating=4.5/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

¡No te vayas sin comentar!