Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

Joker, de Brian Azzarello y Lee BermejoPsicópata, neurótico, desequilibrado, lunático, demente, trastornado, perturbado, sádico, cruel, despiadado, atroz, salvaje, loco y sonriente. Todos estos adjetivos pueden ser perfectamente utilizados para catalogar a uno de los mejores villanos del mundo del cómic: Joker.

Este personaje, creado de la mano de Bill Finger y Bob Kane (aunque también deberíamos meter a Jerry Robinson en el tándem, pese a ser un tema todavía discutible), apareció por primera vez en 1940, dentro del cómic Batman #1. A pesar de que en un principio fuera ideado como un villano secundario, que de hecho iba a morir a manos de un agente de policía al escapar de la cárcel, su destino fue cambiado abruptamente por encargo del editor de DC Comics, Whitney Ellsworth.

A partir de este momento, fue copando más y más relevancia, hasta llegar al punto de convertirse en uno de los principales villanos del Caballero Oscuro. Aun así, a partir de la década de los 50, Joker no pudo desprender “toda su magia” debido a la CCA (Comics Code Authority), quienes convirtieron al psicópata en un simple bufón inofensivo, alejándose así de la imagen violenta que teníamos de él. No fue hasta el comienzo de la Edad Moderna de los cómics, en 1988, cuando se mostró nuevamente en todo su esplendor dentro de la novela gráfica La Broma Asesina, de Alan Moore y Brian Bolland.

Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

Desde entonces, Joker se ha convertido en un “agente del caos”, como mencionaba el propio Heath Ledger en la secuela de Batman Begins. Es esta esencia la que Brian Azzarello (100 Balas) y Lee Bermejo (Batman: Noël) han querido capturar para su cómic. Alejándose de entrar en la mente del Joker y de tratar de explicar sus comportamientos, Azzarello decide contar la historia mediante un narrador protagonista: Johnny Frost, un matón de poca monta que verá cómo cambia su vida al inmiscuirse con Joker.

La historia comienza contándonos cómo Joker es liberado del Asilo Arkham tras varios años allí internado. Johnny Frost es el encargado de ir a recogerle, por lo que el villano le contratará como su chófer personal. A partir de este momento recorreremos las oscuras calles de Gotham junto a este dúo, quienes irán reclutando a otros personajes de sobra conocidos, como son Harley Quinn o Killer Croc. Además de estos, Dos Caras, Edward Nigma o el Pingüino también harán acto de presencia, mientras que en las páginas finales también aparecerá como es de esperar el guardián de la ciudad, Batman.

La trama es sencilla: Joker busca recuperar su posición como líder criminal en la ciudad, por lo que irá visitando a quienes han tomado el relevo mientras él se encontraba en el manicomio.

Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

Lejos de presentarnos a un Joker caricaturesco, el dúo de artistas se inspiraron claramente en la versión cinéfila que interpretó el difunto Hearth Ledger. De hecho, ya no solo el título pensado para el cómic inicialmente hacía referencia al filme (Joker: The Dark Knight), sino que idearon la novela gráfica como una muestra de lo ocurrido con el villano antes de lo visto en la película, aunque claramente el resultado final, pese a que podría cuadrar en parte, no es una precuela.

Pese a que la trama no es muy profunda, sí que lo es el comportamiento del Joker. Cada página sirve para acercarnos algo más a esta mente criminal, llegando a ver cómo carece de moral y ética, decidiendo qué hacer según le plazca de forma imprevisible. Es esto lo que le convierte en la némesis de Batman: un cerebro incapaz de razonar, que se mueve por impulsos imposibles de prever. Brian Azzarello trabaja muy bien la psicología del personaje, mostrándonos cómo es capaz de poner en jaque a cualquier líder criminal, ya sea Dos Caras o el Pingüino. De hecho, aunque se mueva por impulsos, la escena del atraco al banco que se ve en las primeras páginas muestra que también en ocasiones tiene un plan premeditado, aunque este pueda variar según le convenga.

Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

Si bien el trabajo de Azzarello situándonos en la piel de un compañero del Joker es muy bueno, la historia es simplemente un periodo de la vida de este personaje, sin llegar a revelar ningún dato impactante. En cambio, Lee Bermejo sí que consigue impactarnos con cada viñeta. Su Joker, muy del estilo del visto en la película ya comentada, consigue mostrar en cada página la locura que impregna a este ser, ya sea mediante sus expresiones o mediante la dinámica de sus movimientos. Cada ilustración es una obra de arte centrada en el universo de este maníaco homicida, que calará hondo en las retinas de todos los lectores.

La edición que acaba de llegar a nuestro país de la mano de ECC Ediciones, fue publicada originalmente en 2008, bajo el nombre Absolute Joker. Se compone de 144 páginas a color, teniendo formato cartoné y un precio recomendado de 15,95€. En su parte final encontramos varios extras dentro de un capítulo llamado Joker en observación: la propuesta original de la serie, numerosas ilustraciones y páginas del cómic en blanco y negro, y las tiras de prensa que los dos autores crearon basándose en el estilo de Calvin y Hobbes para el número #75 de Superman/Batman.

[xrr rating=5/5]

Joker, de Brian Azzarello y Lee Bermejo

Empeñado en labrarse una reputación dentro del crimen organizado de Gotham City, Jonny Frost se presenta voluntario para recoger al Joker, a punto de concluir su internamiento en el Hospital Psiquiátrico de Arkham. Rencoroso, vengativo y desbocado, el Príncipe Payaso del Crimen desata una oleada de violencia y destrucción orientada a un único objetivo: recuperar el trono usurpado durante su ausencia.

A través de los ojos de un secuaz del tres al cuarto, Brian Azzarello y Lee Bermejo —Batman: Fuego cruzado, Lex Luthor, Antes de Watchmen: Rorschach— aprovechan las páginas de la novela gráfica Joker para retratar los bajos fondos gothamitas y reinterpretar de forma tan sorprendente como perturbadora al enemigo por excelencia del Hombre Murciélago.

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