Ronin

Están siendo buenos tiempos para Miller: la semana pasada os anunciábamos que el tráiler de la adaptación cinematográfica de Sin City: A dame to kill for había salido y el viernes nuestra compañera Aina Margenat os contaba sus primeras impresiones de otra segunda parte basada en una obra de Miller: 300, El origen de un imperio.

Coincidiendo con todo esto, ECC saca al mercado la reedición de Ronin, con guion y dibujo de Frank Miller, con rotulación de John Costanza y coloreado de la galardonada Lynn Varley. La serie se publicó originalmente para DC Comics entre 1983 y 1984 y fue recogida en 1986 como un solo tomo que comprende los seis números que completan la serie. La edición de ECC, editada en encuadernación rústica a todo color, cuesta 26 € y tiene 312 páginas.

Ronin de Frank Miller editado por ECC

La historia que se cuenta en Ronin aúna dos mundos en apariencia irreconciliables. Por una parte, cuenta la historia de un joven samurái que se afana en la protección de su señor, que se encuentra en peligro por poseer la espada del demonio Agat, capaz de absorber la sangre de quien mata. Cuando Agat, el demonio que controla “las formas de la carne”, mata a su señor, el joven samurái decide quitarse la vida, pero su señor se le aparece y le advierte que para encontrar la redención de ambos, necesita vagar por el mundo convertido en ronin (samurái sin señor), ganando poder marcial hasta ser capaz de enfrentarse al mismo Agat.

Ronin de Frank Miller editado por ECC

Por otro lado, nos encontramos en una Nueva York en ruinas, habitada por mutantes y en la que las calles son el reñido territorio de las bandas de Nazis y Panteras. Pero, ajeno a la lucha racial en medio de la ciudad se alza el Complejo Aquarius, una maravilla de la tecnología capaz de crear materia orgánica, controlado por un ordenador con aspecto y voz de señora mayor: Virgo, ya una entidad autoconsciente y cada vez más “insoportablemente humana”. Aquarius es el proyecto del fundador Taggart, el inventor de los biocircuitos Peter McKenna y la mujer de McKenna, Casey, jefa de seguridad del complejo. Aquarius, que no debe usarse para fines militares, tiene a un empleado muy especial: Billy, un tetrapléjico con un gran poder mental que le permite usar unos brazos metálicos gracias a la cibernética.

Ronin de Frank Miller editado por ECC

Cuando Billy prevé la llegada del ronin a Manhattan, Virgo encarga a Casey McKenna que encuentre a ese extraño antes de que lo hagan otros.

Con Ronin nos encontramos en un futuro cercano distópico (como Virgo le dice a Casey y Casey a sus hombres: “Caballeros, estamos en el siglo XXI. Deben tener una mente más abierta.”), en el que conviven las maravillas del futuro (la biotecnología) y los conflictos sociales del pasado (el racismo). Los valores idealizados de la cultura japonesa (el valor y el honor) acaban pareciendo simples cuando los comparamos con las complicaciones éticas que trae la tecnología.

Ronin de Frank Miller editado por ECC

En esta obra de Miller, y en otras posteriores, son evidentes las influencias del manga Kozure Okami, aquí traducido como Lobo solitario y su cachorro. Al fin y al cabo, la publicación de Ronin coincide con el descubrimiento del cómic japonés por muchos países occidentales. Cuando Miller publicó Ronin, la obra de Kazuo Koike y Goseki Kojima no se había traducido todavía al inglés. Cuando llegó a Estados Unidos en 1987, Frank Miller dibujaría portadas para la colección. No parece casual, por lo tanto, que el plan editorial de manga que ECC reveló hace un mes incluya dos obras de Kazuo Koike y Goseki Kojima: Hanzou, el camino del asesino y Kawaite Sourou.

Las influencias del manga se notan en los trazos gruesos, las caras de facciones crudas, casi a medio bocetar. Por lo demás, el estilo de dibujo incluye otros ingredientes Miller: páginas completamente negras, con un uso magistral de la presencia y la falta de luz (en especial, para los combates en las cloacas), cambios en la forma de lectura de las diferentes páginas, secuencias enteras sin guion, etc. Las escenas de lucha y el movimiento resultan creíbles e impresionantes y se trasladarían bien a la gran pantalla (de hecho, ya hace años que se baraja la idea de adaptar Ronin al cine). El uso del color de Varley, que por entonces era la esposa de Miller, separa la decadencia de la ciudad de la tecnología relajante de Aquarius, una fortaleza en la que la violencia parece todavía más salvaje que en el exterior: los tonos verdosos y las formas redondeadas recuerdan a visiones pasadas del futuro. También contrastan los fondos sencillos y de colores planos de las escenas del Japón feudal con los fondos cargados de Manhattan y Aquarius.

Ronin de Frank Miller editado por ECC

La historia es fascinante, si bien un poco confusa al principio, pero que se acaba encauzando. La trama pasa por varios giros argumentales importantes antes de llegar a un final que deja demasiados frentes abiertos. La misma obra con un final distinto o un pequeño epílogo hubiera funcionado mejor. Me temo que este final insatisfactorio es lo que coloca a Ronin en la lista de muy buenas obras del cómic, pero no en la de obras maestras.

Portada de Ronin de Frank Miller editado por ECC
Portada de Ronin de Frank Miller, editado por ECC

Se cuida la caracterización de los personajes en pocas pero reveladoras frases. A través de los diálogos descubrimos la relación entre Taggart y Peter McKenna o se nos presenta al viejo hippy que encuentra al ronin y decide convertirlo en un espectáculo, un “Elvis de la violencia”, sin que eso parezca afectar a sus creencias personales. Al leer a Miller, que como escritor ha manifestado a menudo opiniones conservadoras, una de las cosas en las que me fijo es en el trato a sus personajes femeninos. Es común encontrar en sus obras mujeres desnudas y vulnerables, casi siempre sexualizadas o que se definen por los hombres que les rodean. En Ronin tenemos en cambio un Miller un poco más abierto, que recrea en Casey McKenna a una protagonista femenina autosuficiente, autoritaria y capaz y a una sorprendente antagonista. Que haga casi veinte años de ese Miller es un poco triste y hace plantearse si se tenían mayores expectativas sociales del cómic hace unos años.

Esta edición de Ronin por ECC incluye una introducción de Jeff Rovin y resulta una gran edición definitiva y la traducción y corrección es bastante correcta. Como preferencia personal, los tomos únicos los prefiero en tapa dura, pero sé que eso afectaría al precio. Ronin es una buena obra de un joven Miller, más inspirado y colorista, pero ya crudo y violento. Como he mencionado, es una lástima que la obra adolezca de un final algo cojo, pero creo que Ronin todavía puede tener peso hoy día y que esta edición es más que recomendable a todo el que no lo haya leído todavía.

[xrr rating=4/5]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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