Reseña Batman & Capitán América

Batman & Capitán América Portada

Los cruces o crossovers entre personajes de distintas editoriales ya no son algo algo excepcional en el mundo del cómic. Desde el inaugural y mítico Superman Vs. Spider-man hemos visto todo tipo de eventos que juntaban a dos o más héroes (y villanos) propiedad de distintas editoriales, generalmente entorno a historias de una calidad cuestionable y que servían únicamente como excusa para la citada reunión. Especialmente, los excesos de la década de los 90 del siglo pasado contribuyeron no solo a la proliferación de estos cruces, sino incluso a su duplicación, publicando cada una de las editoriales su propio cómic con un equipo creativo de su elección. Como gran excepción a esta masifiación a costa de la calidad, podemos citar la maravillosa y cuidada JLA/Vengadores a cargo de Kurt Busiek y GeoRge Pérez, que servía además de homenaje sentido a ambas formaciones y sus personajes.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ahora bien, de vez en cuando, alguno de estos experimetos con gaseosa editoriales salía moderadamente bien. Es, a juicio del que esto escribe, el caso de este Batman & Capitán América. El otrora todopoderoso John Byrne se pone al frente de esta obra como autor completo, esgrimiendo pluma y lápiz, en la que junta al personaje creado por Bob Kane (e inoficiosamente por Bill Finger) y al hijo de Joe Simon y Jack Kirby en plena II Guerra Mundial. Tendrán que hacer frente a las amenazas de El Joker y Cráneo Rojo, los villanos más emblemáticos del Señor de la Noche y del Centinela de la Libertad, respectivamente.

Aunque en 1997 Byrne ya no era el autor que maravilló al mundo con sus Cuatro Fantásticos o con su trabajo en La Patrulla-X (junto a Claremont), todavía podía decirse con la cabeza bien alta que quien tuvo retuvo y Byrne había tenido mucho. Amante de las etapas clásicas de ambos personajes, resultaba una opción muy atractiva teniendo en cuenta el marco temporal en que se desarrolla la historia. Además, el artista canadiense ya había tenido contacto con Bruce Wayne y Steve Rogers. Por poner sólo algunos ejemplos, en el caso del héroe de Marvel, tuvo ocasión de dibujarlo tanto en Los Vengadores guionizados por Jim Shooter como en su propia colección acompañado de Roger Stern, en una de las etapas más recordadas; en el caso del Caballero Oscuro, su aparición en la serie limitada de Superman Man of Steel (como autor completo) y en Legends (el evento que sirvió para relanzar el Universo DC post Crisis en Tierras Infinitas) ya nos había enseñado la visión gráfica del dibujante.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Decíamos que Big John era (y es) amante de las etapas consideradas clásicas de los personajes (y de otros, como pudimos ver cuando se puso al frente de La Patrulla-X: Los años perdidos); lo cual acaba siendo un elemento fundamental que define por completo este cómic: el momento histórico elegido para desarrollar los acontecimientos, el aspecto de los personajes, sus diálogos… todo rezuma clasicismo por los cuatro costados. La historia no se libra tampoco de la estructura habitual en este tipo de cruces: presentación por separado de los héroes, encuentro entre ambos con confusión que les lleva a enfrentarse para que, una vez resuelto el malentendido, aúnen fuerzas para derrotar a los villanos de turno. Byrne se permite incluso un intercambio de sidekick porque sí, como muestra de esa forma ya perdida de escribir cómics con historias entretenidas pero intrascendentes, donde algunas de las cosas que pasan no tienen mucho sentido y el lector debe dejarse llevar por la narración. Esta inmersión es absolutamente necesaria para poder disfrutar de una obra tan nostálgica de tiempos pasados, porque de lo contrario el volúmen de sucesos ligeramente absurdos puede acabar por irritar a un lector que busque algo más realista y moderno.

Batman-Capitán América 1Ahora bien, decíamos, si se afronta esta lectura con la complicidad que exigen este tipo de trabajos del canadiense, Batman & Capitán América puede ser una obra muy disfrutable. El cariño y pasión de Byrne por emular el espíritu clásico de los personajes da sus resultados, ya que reproduce fielmente el tono necesario. Batman no es un oscuro guardián de la noche, sino más bien un aventurero disfrazado con todos los gadgets posibles (y que Byrne se encarga de recrear, de nuevo, con una gran fidelidad, como puede verse con el Batmóvil). El Capitán América es más que nunca un soldado que todavía no ha puesto en duda a las instituciones de su país y, según parece, tampoco ha matado a nadie a lo largo de su participación en la II Guerra Mundial (mucho más próximo, si lo relacionamos con su contrapartida cinematográfica, al Steve Rogers de Capitán América: El primer vengador que al que hemos visto recientemente en Capitán América: El Soldado de Invierno). La cantidad de detalles que pueblan el cómic son absolutamente abrumadores (como usar el artículo “the” para referise a Batman, algo que se hizo hasta la década de los 60). Quizá hoy en día el tono naif pueda parecer incluso ridículo, pero los héroes no siempre fueron personas torturadas con psiques oscuras. Hubo un día en el que los cómics fueron un entretenimiento desenfadado sin mayores pretensiones y de eso va este Batman & Capitán América. En todo caso, esta apuesta sorprende, porque con cierta frecuencia los cruces entre Marvel y DC no arriesgaban tanto y apostaban más por el molonismo que por el clasicismo por el que se decide Byrne. Además de la pasión nostálgica, hay que decir que este cómic luce a nivel visual. Byrne todavía es capaz de ofrecernos un dibujo accesible, con personajes bien caracterizados, narrando muy bien cuanto sucede. Por tanto, tenemos ante nosotros un cruce singularmente diferente al que, siendo lector veterano, es fácil cogerle cariño, a pesar de sus carencias.

Además de todo lo dicho ya, Batman & Capitán América supuso el gérmen de una de las mejores y más personales obras del Byrne tardío, Generaciones (Batman & Superman: Generations, 1999). En este título, nos narraba (de nuevo como autor completo) una historia en la que el Hombre Murciélago y el Hombre del Mañana envejecían y sus vidas transcurrían como si vivieran en el mundo real, comenzando sus andanzas en la década de los 40 y respetando los tonos en diálogos e historias de las distintas décadas por las que transcurre la historia. Así, Bruce Wayne envejecía y se retiraba dando paso a Dick Grayson, tenía un hijo llamado Bruce Wayne Jr. y había estado casado con Batwoman. Es una obra digna de ser admirada. Pero como decía, esa idea nace aquí.

Generations

Rogern Stern sugirió un epílogo para Batman & Capitán América en el que Dick Grayson (ya como Batman) y Bruce Wayne Jr. (como Robin) encontraban al Capitán América congelado en el fondo del océano. Esos Dick y Bruce Jr. son exactamente los mismos personajes que aparecen en Generaciones, cómic que se beneficia del estudio que había hecho el canadiense para reflejar al Batman de la II Guerra Mundial.

En definitiva, por su clasicismo bien entendido, por su más que correcto nivel gráfico y por este extraño enlace con Generaciones, podemos decir que no estamos ante un cruce más. Una obra que demuestra que se puede hacer un cómic interesante aunque se trate de un crossover.

 

[review]

¡No te vayas sin comentar!