Crítica de X-Men: Días del Futuro Pasado

X-Men días futuro pasado

Doy por hecho que eres un fan, al menos, de las películas de los X-Men: las tres “principales”, las dos de Wolverine y la precuela donde veíamos a unos jóvenes Xavier y Erik. Doy por hecho que estás acostumbrado con términos como viajes en el tiempo y  retrocontinuidad, líneas temporales alternativas, reescritura de la historia, etc. Así pues, empecemos.

Pocas películas veremos como X-Men: Días del futuro pasado. No esperes un prólogo pausado donde se nos presente a los principales protagonistas y se conecte con tramas anteriores. En absoluto: desde el principio entramos en una vertiginosa acción en la que se sitúa abruptamente al espectador en un apocalíptico* y desolador futuro con unas pocas líneas de introducción que Xavier nos narrará como voz en off. Metidos de lleno en la trama, en seguida somos conscientes de la situación porque, como veremos más adelante, esta película está hecha para los fans: el guión asume que ya conocemos la situación, que conocemos la historia del título (aquella magnífica historia desarrollada en los números 141 y 142 de Uncanny X-Men en 1981), que somos curtidos aficionados que han tenido que aguantar hasta la saciedad (per)versiones de nuestros queridos personajes, viendo una y otra vez cansinas presentaciones de cada uno de ellos. 

X-Men: Días del Futuro Pasado está creada con respeto al aficionado: los personajes son muchos, sí, pero no se pierde el tiempo en presentarnos a ninguno, ni siquiera a los más desconocidos para el espectador no aficionado a los cómics. Los guiños son constantes y con mucho tino (“mi madre estuvo saliendo con uno que controlaba el metal” le dice Pietro a Magneto); vemos a un joven Strike; se habla un par de veces de “el suceso de Cuba” que, sin confirmación oficial, estuvo protagonizado por mutantes y que pudimos ver en X-Men: Primera Generación… Incluso se da una supuesta respuesta a la extraña bala que mato a JFK… todo ello sin interrumpir la trama,  sin estorbar a la historia que es realmente lo que importa, una historia que bien sirve de precuela, de secuela o de puente entre ambas.

Con ciertos toques a otro cómic mítico de la Patrulla X como es “Dios ama, el hombre mata”, veremos como nuestros protagonistas intentarán cambiar el tenebroso futuro y una guerra entre mutantes y humanos que aniquilará a ambos. Es una historia de viajes en el tiempo y efectos mariposa de cada acto pero también explora temas como la amistad o la fe. Todo ello mientras esquivan los ataques de los Centinelas.

X-Men días futuro pasado
Coloso contra un Centinela

El ritmo, no obstante, es algo desigual pero la historia es lo suficientemente interesante como para que eso no nos importe. Además, estas escenas de diálogos que ocurren entre ataques son más interesantes debido a unas interpretaciones muy notables, destacando la de James McAvoy como un perdido y roto Xavier, desesperado. Jennifer Lawrence, a pesar de tener poco diálogo, tiene un papel muy importante en la historia. Pero será Evan Peter en su papel de Pietro Maximoff el personaje más fresco de todos (a pesar de la primera impresión que recibimos con sus primeras imágenes), con un pícaro humor que sirve para relajar un poco la tensión debida a la trama principal. Además, la cámara super rápida (o lenta) con que vemos sus poderes es una de las mejores que he visto en mi vida, con la que disfrutaremos seguro todos los fans. Esperemos que su alter ego en Los Vengadores 2 resulte igual de atractivo.

X-Men días futuro pasado
Pietro haciendo lo que mejor sabe

Siguiendo los pasos de Marvel-Disney, Fox (y Sony con Spider-Man) intenta crear un universo propio de superhéroes que con cada película se vuelve más grande y ambicioso y, al contrario de X-Men: La decisión final, aquí el gran número de mutantes no es un lastre para la historia sino un magnífico trampolín para lo que se avecina (atención a la escena post-créditos que promete una continuación espectacular). Con este cruce de las películas verdaderamente notables de la saga mutante, además de con muchas referencias y cameos en la parte final, Bryan Singer recupera lo bueno de las dos primeras películas, las conecta magistralmente a la precuela, y deja un magnífico resultado listo para que quien quiera pueda jugar con estos personajes y lo haga con una base sólida.

X-Men días futuro pasado
¿Un nuevo comienzo?

Pero esto es, también, su mayor defecto. Se nota demasiado que el fin principal de la película es alinear la franquicia para darle un nuevo impulso, y esto hace que el final de la película sea algo confuso, cerrando cabos sueltos propios y de las cintas anteriores. Pero el resultado es más que satisfactorio: la historia del viaje temporal narrada aquí es digna de cualquier buena película de ciencia ficción, ademas de ser divertida, emocionante y espectacular. Es una verdadera fiesta para los amantes de los X-Men.

*Apocalíptico en todos los sentidos…

[review]

4 Comentarios

  1. Se oye muy bien. No me quiero hacer muchas expectativas, ya que todo despues de X-Men 2 me ha ido diluyendo mucho el gusto por estas películas. Puedo decir, sin embargo, que First Class “no estuvo mala”, más tampoco la puedo llamar muy buena, y la de Wolverine Inmortal, estuvo entretenida y divertida. Pero a ninguna de las dos (tanto a First Class como Wolverine Inmortal) les perdono los diferentes errores de continuidad con el resto de las películas (Charles perdiendo la movilidad de sus piernas tan joven y Wolverine ya con memoria de su pasado sin explicación alguna por dar sólo dos ejemplos de la enorme lista), que siempre me han provocado mucho enojo… Según muchos dicen con ésta nueva película los van a arreglar y ajustar para que tenga sentido, pero hasta no ver no creer…

  2. Comentario con un par de Spoilers. Queja y desilusión.
    Si no estuviera influenciado por el mundo comic, realmente me hubiera perdido de muchos ‘gags’. Como por ejemplo Pietro diciendo que su mamá salía con un hombre que manejaba el metal, hablándole al mismo Magneto. Pero ciertamente no encontré en esta película, la clase de reliquia que fue el comic. Es verdad que las películas son interpretaciones de ideas y no parten desde una base nula. Pero realmente vi cables sueltos, y más me pareció un episodio final de temporada de una serie, que una película. Que en X-Men III murieran Scott y Jean y que ahora aparecieran de vuelta, en este futuro/presente alternado, confirma más lo que pienso entre película y capítulo final de serie. Lamento que no tuvieran más lugar Ian McKellen and Patrick Stewart, siendo que pueden darle épica por su caracterización.

    Carece de la mística de X-Men.
    Sobreabastecida de publicidad y promoción.

    Saludos,
    un espectador desilucionado.

  3. Nosotros por aquí ya la hemos visto. Estoy más que de acuerdo con lo del reajuste y los enlaces a las anteriores películas, los guiños etc…
    Sin embargo en mi caso me ha desencantado. En mi opinión, se ha dado total protagonismo (en materia de minutos de aparición y chupar cámara) a solo 4 personajes, mientras los demás que también tienen algo que ver en la trama se relegan a meras apariciones.

    SPOILER– Ignoro cuándo ha conseguido Kitty poderes para hacer viajar en el tiempo a alguien –SPOILER

    Se han entretenido mucho en hechos que podían haberse narrado con más agilidad y lo más importante ocurre al final. Trask ha pasado casi desapercibido. El maquillaje de algunos personajes me ha parecido muy falso… “First Class” era mucho más espectacular. Y es verdad que el cómic original sirve como base, pero desviarse tanto de aquel guión no me ha parecido acertado.

    Interpretaciones algo flojas… quisiera que Brian Singer no volviera a dirigir más películas de los X-Men. Sin embargo, ya puestos, es una película que cumple un cometido pero que según mi punto de vista, no alcanza el aprobado.

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