La joven ahogada

La joven ahogada de Caitlín. R Kiernan, novela editada por Valdemar en la colección Insomnia (portada de Santiago caruso y traducción de Marta Lila)

Caitlín R. Kiernan es una autora irlandesa afincada en Providence (aunque pasó su niñez en el sur de EEUU) y además de escritora ha sido cantante de rock gótico y escribe publicaciones científicas en el campo de la paleontología. Las primeras obras de Kiernan datan de 1997, cuando empezó a trabajar como guionista para el cómic The Dreaming (basado en el universo creado por Neil Gaiman para The Sandman) y su primera novela, Silk, se publicó en 1998. Desde entonces, ha escrito numerosas novelas, usando tanto su nombre real como el seudónimo Kathleen Tierney. En 2012 volvió a colaborar en el mundo del cómic con la serie Alabaster que publica Dark Horse, en el que explica las andanzas de Dancy Flammarion, una joven albina que se ha pasado la vida luchando contra monstruos.

Alabaster, cómic publicado por Dark Horse, cuya autora es Caitlín R. Kiernan
Lobos y sirenas pueblan el imaginario de Kiernan (aquí algunas portadas de Alabaster)

Kiernan publicó La joven ahogada (The drowning girl: a memoir) en 2012 y ha sido una de sus obras más premiadas. La editorial Valdemar publicó en abril la novela como parte de la colección Insomnia. A medio camino entre una historia de supervivencia, el cuento de hadas para adultos y la fantasía urbana (que no romance paranormal), La joven ahogada es una historia de sobre locura y obsesión, pero también sobre la capacidad de recuperación del ser humano ante el horror.

La joven ahogada de Caitlín. R Kiernan, novela editada por Valdemar en la colección Insomnia (portada de Santiago caruso y traducción de Marta Lila)India Morgan Phelps, apodada Imp, vive afectada por esquizofrenia, un trastorno psicológico hereditario que también padecieron su madre y su abuela. Imp escribe su historia de una forma confusa y poco lineal (ya que, como afirma en el primer capítulo, los principios y los finales de una historia son arbitrarios). Aunque trata de ser tan sincera como puede, es consciente de que su realidad está plagada por mitos e imposibilidades y que incluye ideas incompatibles (como la de haber conocido a la mujer que trastornaría su vida dos veces por primera vez). Imp escribe con la esperanza de que su narración la ayude a exorcizarse de aquello que la obsesiona: el recuerdo cambiante de Eva Canning, su fallida relación con Abalyn, así como la marca que le dejó una sirena y la que le dejó un lobo.

Imp  es una narradora en la que no se puede confiar (en la tradición de Humbert Humbert o la voz en primera persona de El club de la lucha), pero que resulta mucho más cercana que estos dos ejemplos. Imp escribe pasando de la lírica a la oralidad más cruda, siempre manteniendo un tono que suena inocente pero perturbado, con momentos de claridad repentinos. Con todo, Kiernan no idealiza los trastornos psicológicos, algo muy encomiable en una época en la que personajes con síndrome de Asperger o con comportamiento psicótico llenan nuestras pantallas como genios incomprendidos. De hecho, el miedo por el bienestar de Imp acaba llevando gran parte de la tensión narrativa y es difícil observarla descender a su infierno personal, tan bien descrito que es fácil imaginarlo como propio.

Que la linealidad y la veracidad de la narrativa se cuestionen a menudo no quiere decir que “los ingredientes narrativos” no se den en un orden adecuado: tenemos un principio en el que pronto se despierta el interés del lector, un nudo cargado de tensión y un desenlace acorde con el tono melancólico de la novela. Kiernan va dando pequeñas pistas, volviendo sobre sus pasos para plantar la duda en el lector, confundiendo pero a la vez aclarando los distintos hilos de la historia de Imp.

La novela juega sin complejos con todo tipo de intertextualidad: poemas, arte, criptozoología, crímenes reales y leyendas urbanas. El lector que disfruta de las notas a pie de página y la información extra se beneficiará de leer con un buscador de Internet a mano para disfrutar de las numerosas referencias, nunca casuales.

La joven ahogada, el cuadro que fascina a Imp
La joven ahogada, el cuadro que fascina a Imp

A Kiernan no le gusta que la consideren autora de terror, pero admite que utiliza recursos propios del género. Se habla de miedo, del terror a lo que tiene una forma concreta, pero también el terror a lo que no se puede imaginar. Se habla de obsesión, de cómo las personas y sus pasados nos persiguen como fantasmas. Y es que el hilo conductor de La joven ahogada es precisamente el nacimiento y la propagación de “memes perniciosos o leyendas urbanas disfrazadas para parecer encantamientos”. Aquello que obsesiona a los artistas (asesinatos famosos y folklore) acaba constituyendo una forma de hechizo social o nuevo canto de sirena. Por ejemplo, Imp admite que si tuviera que empezar su historia lo haría con el cuadro La joven ahogada, detrás del que hay una historia tan terrorífica como la que vivirá posteriormente Imp.

Con todo, creo que La joven ahogada no se enmarca puramente en el terror, ni siquiera en el new weird, sino más bien en la fantasía oscura “clásica”. Por encima de la trama destaca el interés por la simbología, la sexualidad y una relectura adulta de los cuentos de hadas que se pueden encontrar en historias de Angela Carter, Catherynne M. Valente, Tanith Lee o Kelly Link. Hasta cierto punto, ciertos pasajes claustrofóbicos recuerdan a las cartas de la madre del narrador que se incluían como apéndice en La casa de hojas, libro que la autora afirma leer cada otoño.

Quizás esa falta de interés por la trama como elemento dominante pueda echar atrás a algunos lectores. Además, el arranque de la novela puede ser algo lento. A pesar de ello, nos encontramos con una novela muy recomendable una vez pasado el primer tercio “de introducción”.

La joven ahogada ganó el premio James Tiptree Jr. en 2012, además del premio Bram Stoker a mejor novela. La novela también fue finalista al Locus y fue nominada al premio Nebula, el British Fantasy Award y al Word Fantasy Award, entre otros. A día de hoy la obra de Kiernan sigue siendo relevante y muy premiada. Este 2014, la autora cuenta con tres obras que optan al premio Locus como finalistas en diferentes categorías: Black helicopter en la categoría novella, The prayer of ninety cats en la categoría novelette y The road of needles en la categoría short story (podéis encontrar la lista completa, así como el link para leer The prayer of ninety cats en línea en este enlace).

Valdemar nos trae esta obra en una cuidada edición, muy propia de la editorial: la novela tiene 392 páginas, cuesta 26 € y está editada en cartoné con sobrecubierta. Ha sido traducida por Marta Lila, que colabora a menudo con la editorial. La preciosa portada es obra del argento Santiago Caruso. La joven ahogada es el tercer título de la colección Insomnia, que cuenta con algunas de las mejores voces contemporáneas del género de terror. Este mes ha salido el cuarto título de la colección y el primero de un autor nacional: Extraños eones, la novela de tintes lovecraftianos de Emilio Bueso, cuya portada también es obra de Caruso.

La joven ahogada de Caitlín. R Kiernan, novela editada por Valdemar en la colección Insomnia (portada de Santiago caruso y traducción de Marta Lila)

Durante este último año hemos podido disfrutar de otra obra de Kiernan en castellano, gracias a la  editorial digital Fata Libelli que publicaba en marzo de 2014 <<Casas bajo el mar>>, uno de los tres relatos de Ominosus: una recopilación lovecraftiana.

La joven ahogada es una historia sobre el delgado velo que separa lo real de lo irreal y sobre el poder del arte (la palabra escrita y la imagen) para actuar como catarsis, con ciertos elementos autobiográficos que no sorprenderán a los que conozcan algo más la vida de Caitlín R. Kiernan. Su narradora y protagonista, Imp, es una de las voces más fascinantes que he leído actualmente. Espero que la buena acogida de esta novela sea la indicación necesaria para poder leer más obras de esta magnífica autora.

[review]

Traductora y asidua a bibliotecas. La ficción me entra mejor con sagas familiares, cabezología, juegos de palabras y relatos de venganza. Disfruto al leer fantasía épica, ver ciencia ficción, rolear fantasía urbana y escribir realismo mágico.

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