Casa de mi padre

Casa de mi Padre

Casa de mi Padre cuenta la historia de Armando Álvarez, un granjero que ha vivido toda la vida en el rancho de su padre y a la sombra de su hermano Raúl. Cuando este último llega al rancho a hacerle una visita a su familia junto a su nueva mujer, Sonia, Armando descubrirá que el éxito de su hermano esconde una sospechosa relación con los narcos mexicanos. Si bien es cierto que dicho así puede parecer una película más o, peor aun, una película seria y convencional, Casa de mi padre es en teoría una comedia desternillante. En teoría, pues a la práctica no existe género cinematográfico que avale tal experimento. ¿Comedia experimental? ¿Parodia descuidada? ¿Tomadura de pelo?

Para enfrentarnos a esa cuestión es necesario conocer a la gente que hay detrás de las cámaras. Entre sus productores se encuentran Will Ferrell y Adam Mckay, conocido tándem detrás de las dos partes de Anchorman —aquí traducidas como El Reportero y Los Amos de la Noticia—, Hermanos por Pelotas o Los Otros Dos. Si a esto le sumamos el paso de ambos por Saturday Night Live nos podemos hacer una idea de lo que vamos a ver en Casa de mi Padre, sobre todo teniendo en cuenta un gag continuo como el de Will Ferrell hablando en latino durante toda la película. Más allá de la producción también tenemos a Matt Piedmont, un director desconocido para el gran público, anteriormente guionista de Saturday Night Live —otro más— y como guionista a Andrew Steele, que a estas alturas ya imaginarán en qué programa de sketches nocturno se curtió.

Casa de mi Padre

No obstante, toda esta gente no se reunió del todo por casualidad, pues para seguir desgranando un poco el porqué de esta película cabría enmarcar estos cuatro nombres —Will Ferrel, Adam McKay, Matt Piedmont y Andrew Steele— en el contexto de Funny or Die. El mismo Will Ferrell fue el creador de este sitio web, fundado junto a Adam McKay, Judd Apatow y Randy Adams y para el que rápidamente se unieron otros guionistas y directores como los mencionados anteriormente. El sitio web es un portal de vídeos para el que los internautas suben sketches y la misma comunidad comunidad los vota según dos criterios: funny (divertido) si les gusta, o die (muere) si creen que es malo. Normalmente, el cuarteto fundacional también pone sus obras a merced de los usuarios creando algunos sketches inolvidables como el que hizo Will Ferrell, titulado “The Landlord” (El Casero), y que podéis ver aquí.

Dicho esto, y volviendo a Casa de mi Padre, imaginad a estos tipos decididos a hacer una parodia de cualquier telenovela latina o un western mexicano de serie B y obtendréis algo, podríamos decir parecido, a esta película. ¿La película es difícil? Pues sí, pero solo si alguien se la toma innecesariamente en serio. La película juega a ser la parodia de una parodia de una película de serie B, y eso se traduce en decorados y fondos pintados, animales casi de cartón, muñecos haciendo descaradamente de dobles, reflejos del equipo de rodaje y no sé si lo he dicho ya pero Will Ferrell hablando en latino durante una hora y veinte minutos de película. Para más inri, está bien saber que Ferrell únicamente tuvo un mes para aprender español y la película se rodó en los siguientes veinticuatro días.

Casa de mi Padre

A estas alturas ya nos podemos imaginar que el guión está estructuralmente patas arriba y no se aguanta por ningún lado. No tiene ritmo y los gags son innecesariamente largos en su conjunto. La narración no engancha —principalmente por estar desestructurada y desordenada— y la mayoría de puntos de giro son gratuitos. Esto, en cierta manera, no debería sorprendernos si sabíamos a lo que veníamos, aunque uno pueda acabar pensando que la gracia de una parodia es saber jugar sus cartas y hacer de algo cutre algo divertido. Claro que, en este caso, la parodia es tan extrema y el gamberrismo audiovisual tan exacerbado que la premisa de la película puede comprar fácilmente esos defectos y convertirlos en ¿virtudes? Es difícil de valorar en este sentido, aunque, personalmente, creo que es una propuesta válida como cualquier otra que quiera llegar hasta estos niveles de frikismo o comedia arriesgada. Para muestra un botón:

Mucho se ha hablado del humor —casi post humor— de Will Ferrell, sobre todo en Hollywood, por donde al parecer no gusta nada. Visto así, es extraño que después de propuestas como Funny or Die triunfen. Es un producto difícil, como el humor del actor y del séquito que lo acompaña, aunque interesante y curioso. ¿Y por qué no? Gracioso. Si bien es cierto que objetivamente es un producto mediocre para el que el mercado no está preparado porque no llega a unos mínimos de calidad, lo que ellos quieren es precisamente eso, no llegar. Una película para ser valorada u odiada.

En España, la película la distribuye Cameo y la podremos ver únicamente en versión original. Nada que objetar pues, ¿he dicho ya que Will Ferrell…? En latino sí. Aparte, tendremos una sección de extras que, para algunos, siento decir que tendrán más gracia que la película en sí misma. Los extras tienen gracia y ese sí es un humor más convencional.

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