Ultimate Comics: La hora del cambio, otra vez

…Y nada volverá a ser lo mismo.

Esa es una de las coletillas habituales en el mundo del cómic cuando llega la revolución de turno, algo que se ha convertido en habitual en un mercado tan competitivo como es el de las grandes editoriales USA. Las maniobras comerciales, ya sean más o menos ruines, son el pan nuestro de cada día, y el lector ya no sabe qué pensar en esos momentos en los que ve su inestable mundo de viñetas convulsionado por las decisiones alimenticias de ejecutivos desatados.

El universo Ultimate es, posiblemente, uno de los más castigados por esta esquizofrenia mercantil, y desde su nacimiento ha pasado por tantas vueltas de tuerca que da la sensación a los seguidores de esta linea de Marvel de eterna cuerda floja. De cuando en cuando surgen los rumores de cierre y cancelaciones, a los que la Casa de las Ideas responde con contundencia, armada de tramas llamadas a reventar los cimientos de Ultimate.

El problema, quizá, es que ya se han volado por los aires tantos conceptos que la sorpresa ha tornado en desesperación.

TheultimatesportadaUltimate nacía hace más tiempo del que uno, abuelete, está dispuesto a admitir. Fue una de las grandes ideas del polémico paso de Joe Quesada al frente del sillón de mando en Marvel, con una idea muy clara en la cabeza (y en el bolsillo): atraer legiones de  nuevos lectores, tras el efecto llamada de los primeros éxitos cinematográficos de la editorial. Las sagas de Spiderman y X-Men, dirigidas por Sam Raimi y Brian Singer respectivamente, habían puesto a Marvel en el candelero, pero los responsables editoriales sospechaban que ese éxito no se iba a traducir en ventas masivas de cómics. Básicamente, estos nuevos fans se verían desbordados por continuidades con décadas de antigüedad a sus espaldas, perdidos en años de aventuras y giros argumentales, que contrastaban con la sencilla inmediatez de sus versiones cinematográficas.

La solución pasaba por dinamitar la continuidad oficial empezando desde cero, o renovar de algún modo todos esos pilares básicos que habían sustentado el universo Marvel para los paladares de una nueva generación de lectores.

Así nacía Ultimate, donde se reescribía el origen desde cero de los personajes más reconocibles del fondo editorial de Marvel, sin necesidad de una revolución total que hubiese provocado un ataque de pánico en generaciones anteriores.

Aquel primer proyecto tenía como protagonistas a los remozados Spiderman, Vengadores (que responderían al nombre de Ultimates) y X-Men, a los que más tarde se uniría la rejuvenecida versión de los 4 Fantásicos. Al frente de los equipos creativos, dos pesos pesados de la editorial; Mark Millar en estado de gracia y un clásico como Brian Michael Bendis.

Lo curioso es que, a pesar de la brillante envoltura, aquellos héroes resultaban reconocibles por los antiguos lectores, no eran cambios tan bestiales como se esperaban, y el equilibrio entre respeto por la historia y la renovación de espíritu resultó en éxito incuestionable de aquella primera fase de la línea Ultimate. Tanto, que muchas de las ideas que se manejaron en esos tiempos acabaron afectando al universo Marvel tradicional, y se transformaron en inspiración evidente para el inminente universo cinematográfico de la editorial.

UltimatethorPero tras el impacto inicial, la aventura se desinfló de manera bastante notable. Los cambios en los equipos creativos no cuajaron, y encontramos etapas realmente olvidables de autores de los que se esperaba mucho más (lo que hizo Brian K. Vaughan en X-Men es para llorar). Además, un universo sencillo y manejable como era en esencia Ultimate, se transformaba poco a poco en una jungla de personajes tan enrevesada como la continuidad oficial de Marvel. La pérdida del interés del público estaba justificada, puesto que todo aquello que había dado identidad a la joven marca se diluía en decisiones poco acertadas. Aciertos evidentes convivían con cosas raras tipo Ultimate Iron Man (la marcianada escrita por OrsonScott Card) o memeces manifiestas como Daredevil y Elektra. Era hora del primer golpe sobre la mesa.

Jeph Loeb, un autor capaz de lo mejor y de lo peor (aunque en Marvel nos ha dado más de lo segundo), fue el director de orquesta del primer gran volantazo en Ultimate. Ya había hecho de las suyas en The Ultimates, destrozando con alegría el magnífico trabajo de Mark Millar y Brian Hitch, así que quién mejor que él para redibujar el universo definitivo de Marvel a base de muerte y destrucción. El evento respondía al nombre de Ultimatum, bestialidad sin mucho sentido, efectista y simple, que era como darse un golpe en el hueso de la risa. Magneto entraba en ira homicida tras el asesinato de la Bruja Escarlata y decidía que ya era hora de quitarse de en medio a humanos y disidentes de una vez por todas. Una guerra que implica a todos los héroes del universo Ultimate, que parece dirigido por Michael Bay en uno de esos días en los que olvida tomar el ritalín.

Resultado: no queda ni el apuntador. Muerte por doquier, con la sana idea de reducir de manera notable la población de tipos en pijama y el retorno a un concepto más sencillo como el que vio nacer la linea Ultimate. Hermosas y nobles intenciones, pero esto acababa de empezar. Lo importante era que, al fin, Ultimate era una línea independiente de verdad, sin ningún tipo de reflejo en la historia conocida de Marvel.

Tras Ultimatum, toca la reflexión. El mundo había cambiado de manera bastante bruta, y los héroes supervivientes se enfrentaban a nuevos retos tras el desafío de Magneto. Los mutantes habían perdido a su mentor y guía, y andaban un tanto perdidos, con el añadido de que la gente los odiaba con un poco más de inquina tras el ataque homicida de Magneto. El único que parecía mantener el tipo era Spiderman, que se embarcaba en una de las etapas más celebradas de su andadura en Ultimate, con Bendis todavía al frente. Desenfadado, cercano y entrañable, sin las ataduras de la continuidad oficial, Peter Parker comenzaba su hermoso camino hacia la edad adulta.

The Ultimates, se transformaba en Vengadores, ya que el grupo pasaba a la semiclandestinidad, que tampoco era su mejor momento de cara a un público que había visto el mundo arder sin que los héroes pudiesen hacer mucho para impedirlo. Una primera etapa escrita por Mark Millar sin la brillantez de otras ocasiones, y que tuvo como colofón una saga vampírica que rozaba el bochorno, adornada por el trabajo mecánico, aburrido y repetitivo de Steve Dillon en horas bajas, que rubrica uno de los peores trabajos sobre una mesa de dibujo en décadas.

UltimateXmenUltimate alzaba el vuelo otra vez, con la novedad por bandera, como fue en sus comienzos. Romper lo establecido para una nueva idea de fondo era lo que movía a todos los implicados, y pronto se dieron señales de esa capacidad de asombro. El universo Ultimate se enfrentaba a un nuevo enemigo en la sombra, desconocido y letal, dispuesto a cualquier cosa para la consecución de sus oscuros objetivos. El descubrimiento de la identidad de este adversario invisible, trastocó de una vez por todas la concepción de este nuevo comienzo, y firmaba con sangre la identidad independiente de la linea Ultimate. Reed Richards retornaba transformado en un implacable semidios científico, un trastornado mesías que conduciría a la raza humana a su máxima expresión, aun a su pesar. El enfrentamiento con Richards resultaba en otro giro de tuerca que implicaba de nuevo a los héroes supervivientes de Ultimatum, y comenzaba una serie de acontecimientos que no han dado ni un respiro al lector.

Los mejores nombres de La Casa de las Ideas se han paseado al frente de las cabeceras Ultimate para ofrecer un in crescendo narrativo bestial, que culmina con los eventos de los últimos meses. Hickman, Nick Spencer, Brian Wood, Esad Ribic, Jason Aaron, y tantos otros han servido para que la apuesta de Marvel goce la contundencia esperada. Pero la renovación de conceptos requiere sacrificios, y algunos han sido demoledores.

La muerte de Peter Parker significó un antes y un después en las vidas de todos los héroes Ultimate. Un final emotivo, desgarrador y doloroso, que sacó lo mejor de Bendis y nos dejó encogidos. La cadena de situaciones que se desarrolló desde el momento de la muerte de Peter, ha sido una carrera de fondo narrativa que ha dejado patas arriba, por enésima ocasión, el mundo Ultimate.

La aparición de un nuevo Spiderman ha permitido a Bendis manejar un personaje de cosecha propia, con no pocos paralelismos con su antecesor, pero con una personalidad tan marcada que sobrevive sin las eternas comparaciones. Miles Morales es un gran sustituto, que se ha ganado al público, dejando a este nuevo Spiderman como una de las mejores colecciones de Ultimate.

The Ultimates han sido el eje central sobre el que se ha desarrollado el concepto de la línea estos últimos años. En muy poco tiempo se han enfrentado a una nueva guerra civil americana, a la aparición de HYDRA, a la descomposición de Estados Unidos con el Capitán América de presidente, y al retorno de Reed Richards. Los mutantes, por su parte, han entablado su propia guerra con los centinelas, un ataque que casi los dejas al borde de la extinción, abandonados por todo el mundo, enfrascados en sus propias batallas. Kitty Pride se ha transformado en la líder mutante, a su pesar, e incluso hemos asistido en los últimos meses a un enfrentamiento fratricida por la supremacía mutante, en la que ha tenido mucho que decir Jean Grey, convertida en una especie de líder espiritual de una facción mutante que no está dispuesta a compartir protagonismo.

UltimatespideyhulkComo podéis ver, Ultimate Comics ha sido un laboratorio narrativo donde llevar a los héroes a cotas nunca vistas. Esto ha producido cierta sensación de agobio y agotamiento; siempre estaba pasando algo, sin apenas calma. Esto ha provocado un descenso de las ventas demoledor, que ha encendido las alarmas ante los rumores de cancelación de la línea editorial.

Si algo ha demostrado Ultimate Comics es su capacidad de supervivencia, así que Marvel lanza su enésimo órdago. Los eventos de La Era de Ultrón han dejado el espacio tiempo hecho unos zorros, así que por obra y gracia de alguna grieta en el tejido que separa las realidades, Galactus se ha colado en el universo Ultimate. Aunque en este lado también tenían su propia versión del devorador de mundos, poco o nada tenía que ver con el gigantesco y hambriento visitante al que se enfrentan los Ultimates. De nuevo, el mundo al borde de la desaparición. El enfrentamiento contra Galactus lleva al límite estos Vengadores alternativos, que esgrimieron sus armas por última vez para derrotar al peor enemigo al que nunca se han enfrentado.

Hasta aquí podemos leer. Las consecuencias del enfrentamiento con Galactus han sido destructivas, y cambian, de nuevo, el paisaje habitual del universo Ultimate. Puede que, en esta ocasión, se consiga cierta estabilidad y calma, que deje a las colecciones más libres y menos esclavas de megaeventos salvadores. Ese tour de force narrativo que ha marcado el paso a estas colecciones ha sido una apuesta muy fuerte, siempre un paso más hacia la épica excesiva y agotadora, aunque sea una experiencia lectora excitante y anclada en la sorpresa.

Efectivamente, nada volverá a ser lo mismo. A ver si esta vez es la definitiva.

3 Comentarios

  1. Un spiderman negro. Un capitán américa negro. Un gosth Rider Latinoamericano…
    Vosotros sois conscientes de que crear un personaje y/o protagonista blanco se convertirá en algo políticamente incorrecto?

    Menudo asco de futuro tienen los comics en Estados Unidos.

  2. Totalmente d’acuerdo con Cassandra.
    Joden todos los personajes, con tal de ganar más público de todas las edades/razas y no se dan cuenta que pierden al Comiquero fiel por unos que se van a cansar a los 2 meses

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